COLUMNAS DE OPINIÓN: La derechita valiente
COLUMNAS DE OPINIÓN: La derechita valiente Marcelo Somarriva Q. PAS ¡ empre he desconfiado de la gente que imposta la voz, que tiene un tono coloquial para hablar con algunos y uno afectado y ampuloso para hacerlo frente a otros. Una intuición psicológica silvestre me advierte que estoy frente a un desdoblamiento del que conviene desconfiar.
Esto me pasa cada vez que escucho al candidato presidencial Johannes Kaiser, quien, como consta en sus videos en YouTube, tiene por lo menos dos voces: una pituda y atarantada, de chileno medio, proclive al garabato y la patochada, y otro registro de barítono de voz espesa que diserta aplomado sobre toda clase de asuntos públicos en modo candidato.
No hay polígrafo que resista la cantidad de mentiras que este señor lanza por segundo, con un vozarrón autoritario que no deja espacio a quien quiera pedirle explicaciones o demostraciones de lo que acaba de decir, ya sea sobre la soberanía nacional, la internación de armas en Carrizal Bajo, la pena de muerte, etc.
Tampoco vale la pena hacerlo, porque una polémica con él terminará posteada en las lémica con él terminará posteada en las redes sociales, para demostrar que el otro quiere ocultar la verdad o participa de un complot para silenciarlo.
La aparición de Kaiser como figura política coincide con el surgimiento de lo que se conoce como la derecha online, una nueva versión de lo que se conoció como la derecha alternativa y que se consolidó en el mundo durante la pandemia y las cuarentenas, en medio de los llamados a desobedecer a las campañas de vacunación y los rigores del confinamiento; con el auge de las llama"Kaiser un de esta era de esta era de esta era das "trad wifes", las Ka Ánimo de ren, de los voceros revin7 dicando al macho trad Yevancha". cional, del hombre del era de bronce, la dieta paleolítica, el antiwokismo militante, el antiglobalismo soberanista y la conspiranoia paranoide, Todas estas expresiones culturales y políticas que circulaban desde hace rato han decantado en un discurso político global que tiene su hábitat natural en las redes sociales y del que Johannes Kaiser es el rostro chileno hecho a la medida. La base de la popularidad de este político, sin embargo, no está solo ahí.
Este abanderado más resentimiento y la rabia, donde más que ideas hay solo personaje ha llegado para la cumplir la fantasía de la mano dura y del hombre fuerte que mucha gente lleva invocando desde hace años, para resolver el problema de la crisis de seguridad mediante el aumento de los clubes de tiro y la reposición de la pena de muerte.
Su aparición también responde a la provocación constante que vienen haciendo gente como la diputada Pamela Jiles y el club de los "Sin Filtro" con su sonajera tóxica de la "derechita cobarde", que es la forma que han encontrado para burlarse de esa derecha que se entiende con el gobierno o el oficialismo para sacar adelante reformas que llevan atascadas desde hace siglos. ¿Cuál sería entonces la derechita valiente? La del pinochetismo derrotado desde hace décadas, no hay otra.
Kaiser podrá vivir en las redes sociales y enarbolar las banderas de la derecha online, pero es un abanderado más de esta era del resentimiento y la rabia, donde más que ideas hay solo ánimo de revancha. del del.