Autor: Mariajosé Soto
"Ahora quiero escribir, regalonear a mis nietas y viajar"
"Ahora quiero escribir, regalonear a mis nietas y viajar" Los llamaba jauría, pelea de gallos, quinta de recreo y varios otros cabreos que se me venían a la cabeza", recuerda la diputada Carmen Hertz (PC), a casi dos meses de concluir su período como representante del Distrito 8 de la Región Metropolitana.
La abogada (Santiago, 1945) alude así a la -a ratosdifícil relación con sus adversarios políticos en el Parlamento, marcada por epítetos de los que hoy se arrepiente, pero que, a su juicio, reflejaron "una interacción deteriorada" durante ese tiempo: "Nadie se escuchaba, solo se lanzaban insultos". La parlamentaria valora su aporte legislativo como el proyecto de sanción con multa al negacionismo y los discursos de odio, así como su interpelación en 2018 al exministro de Justicia, Hernán Larraín, instancia en la que analizó con detalles el Informe Valech.
Hoy, cuando siente que ha dedicado demasiados años a la lucha política, aspira a una vida más tranquila: quiere escribir un libro y dedicar más tiempo a su familia. -¿ Es difícil ser comunista hoy, cuando varios de los modelos que se han intentado implementar han fracasado, se han restringido libertades y China combina el control político con una economía de mercado? -China no tiene fracasos, es la potencia emergente que disputa la hegemonía global con Estados Unidos. Sacó de la pobreza a 700 millones de personas incorporándolas a la clase media. He estado en China varias veces y el resultado es impactante al conocer sus ciudades. En todo caso, ¿es difícil ser comunista? No, estoy orgullosa de ser comunista y pertenecer a un partido histórico en Chile, con más de 100 años, que ha tenido una vocación democrática impecable. Jamás hemos apoyado un golpe de Estado. Recuerdo que cuando fue el «Tacnazo» contra el expresidente Frei Montalva (1969), el PC fue el primero en llamar a su militancia para rodear La Moneda en su defensa. Y agrega: "El PC expresa a la clase trabajadora, a la clase asalariada. Y se volcó a organizarla, sindicalizarla, como también lo hizo con el mundo campesino. Por eso me siento orgullosa del papel del PC en Chile y en el mundo, especialmente en la época más difícil del fascismo, una etapa brutal para la humanidad.
Muchos están preocupados hoy por volver a vivir esos peligrosos años 30 de Alemania". -Es distinto el PC chileno, parte de grandes coaliciones democráticas, respecto a otros países con regímenes de partido único y sin libertades políticas como China, Cuba o Corea del Norte. -En China existe un sistema político de partido único, donde los empresarios no tienen el más mínimo problema en vincularse, negociar y tratar con los chinos. China, Brasil y Sudáfrica han sido fundamentales en los llamados países BRICS, un espacio rodeado de potencias Carmen Hertz: emergentes que tienen una palanca de desarrollo propia.
Creo que los BRICS también atormentan a Donald Trump. "Mi último período parlamentario no fue muy feliz" -En marzo termina su rol como diputada. ¿ Tenía ganas de salir del Parlamento? -Me pidieron insistentemente ir a la reelección por mi distrito, pero no quise, mi postulación como senadora en Arica fue testimonial (sacó apenas el 2.5%). El PC tenía la posibilidad de llevar un candidato y yo acepté de manera testimonial, pedí 5 millones de pesos al BancoEstado, imagínese lo testimonial que puede ser con ese monto una campaña. Siento que estos ocho años han incorporado una historia vital en mi, porque no vengo del mundo político, sino de los Derechos Humanos. Esto me permitió conocer otro mundo donde se toman decisiones no menores y se representa la soberanía popular. -Pero no le interesó seguir. -El último período parlamentario no fue muy feliz. Siento que en muchas ocasiones hubo poca rigurosidad y muchos diputados concurrían a comisiones sin conocer siquiera el punto de la tabla que se iba a tratar. Hay un déficit no menor que contribuye a la pésima percepción que la ciudadanía tiene del Congreso Nacional. -¿ Y tiene proyectos nuevos fuera del Congreso? -Quiero escribir un segundo libro. Ya FOTOGRAFÍA: CALUDIO CORTÉS V. Autor: Mariajosé Soto. La diputada del PC termina el 11 de marzo su período de ocho años en el Congreso.
Aunque agradece el aprendizaje, lamenta una interacción "deteriorada" con sus pares y un bajo nivel del quehacer legislativo. "Ahora quiero escribir, regalonear a mis nietas y viajar" escribí «La historia fue otra» (Debate, 2017) y ahora quiero un nuevo texto a partir de mi experiencia personal en el Congreso y transformarla en algo colectivo. Quiero hablar de varias cosas: de la impunidad que sigue campeando, del negacionismo que se ha instalado en los crímenes de la dictadura. Además, quiero contar por qué el Congreso está tan desprestigiado y abordar qué fue ocurriendo para que existiera esta visión ciudadana, porque esto afecta la democracia, la convivencia. Las democracias están en peligro. Y eso lo contaré a partir de mi experiencia personal. -¿ Se va decepcionada del Parlamento? -Mi mundo se amplió al ser parlamentaria.
Tuve, en general, una buena experiencia, pero insisto en el déficit del quehacer legislativo en actitudes y rigurosidad, especialmente en el Congreso que termina ahora en marzo. -¿ Cuáles fueron sus aciertos y errores como diputada? -Lo bueno es que promoví proyectos de ley que fueron importantes. Algunos se convirtieron en leyes; como la sanción con multa al negacionismo y los discursos de odio. Aunque la norma se aprobó, fue rechazada en el Tribunal Constitucional. También me parece importante la interpelación que hice al exministro de Justicia, Hernán Larraín, donde recorrí el informe Valech completo. Fue importante porque nunca se había hecho. La memoria no es clave del pasado, sino del futuro. Los informes Valech y Rettig no son una verdad social, porque lo conocen solo los expertos, las víctimas.
El "Nunca Más" no es una frase retórica, le hace bien a las sociedades que han vivido procesos traumáticos. -¿ Cometió errores como parlamentaria? -Creo que siempre pudimos, como comité, haber estudiado mejor las proyecciones que determinados proyectos de ley aprobados pudieron tener para la sociedad, pero no podría decir algo concreto.
En general, tuve una relación respetuosa con mis pares, también con mis adversarios políticos. -Usted fue parte de muchos debates acalorados en el Parlamento. ¿ No se arrepiente de alguna descalificación a sus adversarios? -A veces la oposición me interrumpía a gritos cuando yo tenía la palabra y el presidente de la Cámara no llamaba al orden. Por eso, en una ocasión los traté de "jauría". Perdí la paciencia y le dije al presidente: "Por favor, haga callar a esa jauría". Estaba la UDI, RN, la oposición.
Eso me significó tener que ir a la comisión de Ética y pasar varias cosas. -¿ Se arrepiente de haberlos llamado jauría? -Probablemente, pero creo que la interacción estuvo muy deteriorada en este período. -Pero también tuvo buena relación con diputados opositores. -Tengo una excelente relación con Francisco Undurraga (diputado Evópoli), con el exministro de Justicia Hernán Larraín y con la exsubsecretaria de Derechos Humanos Lorena Recabarren, con quienes tenía un vínculo muy respetuoso y cordial. ¡ Y con el diputado Cristóbal Urriticoechea! Con él también llevo ocho años de una relación muy cordial. -Tan distintos que son. .. -Ja, ja, sí. .. Él siempre ha sido muy cariñoso, afable y muy respetuoso conmigo desde que trabajamos juntos en la comisión de Derechos Humanos y hasta el día de hoy. Siempre nos saludamos con mucho cariño y respeto. "Es absurdo insultarme por la edad" -Hace algunas semanas el diputado Cristián Labbé la trató de senil.
Un insulto similar recibió Evelyn Matthei en campaña. -Sí, Evelyn Matthei fue objeto de discursos de odio, pero lo de Labbé fue reacción a mi tuit por un video espantoso donde aparece junto a más personas -no sé si borrachos o drogados-, pero no en sus cabales. El video tiene insolencias y comentarios sexuales con su hija sentada al lado. Por eso en mi tuit puse que esa persona no distingue un tratado de una alcachofa. Lo dije así, porque es miembro de la comisión de Relaciones Exteriores, también escribí que usó un lenguaje de hampón y de lenocinio.
Y su reacción fue por eso. -Con una reacción aludiendo a su edad. -Es absurdo insultarme por la edad, como si la edad fuera un mérito. ¿ Es un defecto si eres viejo y un mérito si eres joven? Es absurdo, porque la edad es una condición, no una virtud. Evelyn fue objeto de una batalla tremenda y desatada desde su propio sector.
Si tú llegas a una determinada edad, como yo, es un privilegio haber podido vivir tanto y estar en el mundo. -¿ Además de su libro, hay algo que tenga pendiente por hacer desde marzo? -Tengo tres nietas y quisiera verlas. Con las más grandes, que tienen 20 y 18 años, estuve bastante cerca, pero he disfrutado muy poco con la más chiquita, que tiene 9 años. Ellas son mi núcleo familiar más directo. Tengo muchas ganas de ir a ver a mis nietas a España y hacer algunos viajes.
Yo he viajado mucho, pero tengo ganas de hacerlo con mi familia, con mi nieta mayor que me puede acompañar a viajes con más libertad. -¿ Entonces quiere bajar un poco la guardia luego de varias batallas en su vida: pelear por justicia para su marido, abogada de Derechos Humanos, parlamentaria? -He vivido en estado de alerta 60 años, ahora quiero escribir un libro, regalonear a mis nietas y viajar.
Me recibí de abogada a los 21 años y partí colaborando con la Reforma Agraria, después durante el golpe militar tuve un exilio corto, trabajé en la Vicaría de la Solidaridad, en Naciones Unidas en El Salvador durante su Misión de Paz, en la Cancillería chilena como directora de Derechos Humanos y directora jurídica; me tocó la detención de Pinochet en Londres y renuncié porque era partidaria de la jurisdicción universal por mi formación en Derechos Humanos. Después me incorporé al programa Derechos Humanos del Ministerio del Interior, fui embajadora en Hungría en el primer Gobierno de la expresidenta Bachelet y finalmente estuve en el Congreso ocho años.
Y añade: "He estado de alerta permanente, ahora quiero calma, disfrutar a mi nieta menor que casi no me conoce y a la que nunca he bañado en la noche, no le he leído cuentos, no la he hecho dormir, cosa que sí hice con las otras dos.
Tengo un déficit no menor" -Al concluir su rol como diputada oficialista, ¿con qué reflexión se queda del Gobierno del Presidente Boric? -El Gobierno se va con un país que no se cae a pedazos, con gran estabilidad económica, pero que no tuvo la posibilidad de hacer las transformaciones que tenía en su programa, por tanto, los anhelos de la gente no fueron cubiertos. Son muchas las esperanzas de la gente, varios centrados en seguridad, aunque las leyes de fast track lograron medidas importantes. Pero hay muchos derechos pendientes. La salud es un desafío cuando todavía una enfermedad catastrófica destruye un hogar en sectores medios y populares, quienes deben recurrir a distintas formas de caridad para sobrevivir. La vivienda también es un reto pendiente. -¿ Cuán responsable es este Gobierno por los anhelos incumplidos? -El Gobierno no tenía mayoría en el Congreso y la política no se hace solo en el Parlamento. Nosotros tuvimos una desconexión con el mundo popular y es absurdo no reconocerlo. Hubo una desconexión que pasó factura. La gente no vota de una forma porque tuvo una idea en la ducha, hay razones muy concretas que es necesario enfrentar desde el mundo de la izquierda progresista. Debemos pensar propuestas realistas que recojan esos anhelos con trabajo territorial, en eso tuvimos un déficit tremendo desde el Gobierno y los partidos del oficialismo.
Las propuestas originales fueron cambiando de una manera que no condujo a nada que el progresismo quisiera. -¿ Y cómo ve el rol de la nueva oposición? -Se va a instalar un Gobierno extremadamente problemático para este país. No puede un Gobierno saludar o regocijarse ante lo que hizo Trump en Venezuela.
Hay una desfachatez total y frente a eso, la oposición tiene que actuar representando a las personas. ¿ Qué país vamos a seguir construyendo? Hay un movimiento popular al que nunca se le ha regalado nada, desde la ley de la silla hacia adelante. No podemos retroceder, porque el centro de todo es la democracia en juego.
Pedí 5 millones de pesos al BancoEstado, imagínese lo testimonial de mi campaña senatorial en Arica". Ahora quiero calma, disfrutar a mi nieta menor que casi no me conoce y a la que nunca he bañado en la noche, no le he leído cuentos, no la he hecho dormir, cosa que sí hice con las otras dos". Autor: Mariajosé Soto.
Pedí 5 millones de pesos al BancoEstado, imagínese lo testimonial de mi campaña senatorial en Arica". Ahora quiero calma, disfrutar a mi nieta menor que casi no me conoce y a la que nunca he bañado en la noche, no le he leído cuentos, no la he hecho dormir, cosa que sí hice con las otras dos".