Autor: Roka Valbuena
"A Kast le falta más calle"
"A Kast le falta más calle" He estado con vértigo", confiesa la alcaldesa con un suspiro.
Y se pone de pie serenamente para calcular su inestabilidad: lo que ocurre es que Claudia Pizarro, la alcaldesa de la Pintana desde el 2016, la alcaldesa que combate narcos y esquiva amenazas, la edil que -por orden gubernamentalva siempre con un carabinero adherido a su rutina, está con estrés. -Vi el horrormasculla, mirando por la ventana, abatida. Días atrás estuvo en la zona de los incendios, en Lirquén y en Penco. Hizo entrega de las cinco mil toneladas de ropa que donaron los vecinos de La Pintana y se topó de frente con los escombros. Nunca, a lo largo de 61 años de vida y una extensa lista de catástrofes, vio algo así. El dolor, incluso, se filtró en su espalda. Mientras nutría de ayuda a los afectados, la alcaldesa sintió una rotura sobre el torso. Fractura en las vértebras L3 y L5. Sugerencia de reposo. -¿ Va a reposar? -Es que no puedo.
Yo también debo estar trabajandosentencia, y ahora, estabilizada en su oficina, con la foto de su excelencia Eduardo Frei Montalva a un costado, como si hubiese habilitado un altar DC y brillara allí el Jesucristo falangista, ella empieza a firmar unos papeles a prisa, poseída de liderazgo. El cáncer que anunció a fines de agosto pasado la indujo a un tratamiento que la hace permeable a daños diversos.
Y se mezcla todo: la quimioterapia, radioterapia, el pánico ("pensé en el fin"), las inyecciones ("carísimas"), los remedios ("muchísimos"), los llantos ("me pasó cuando le conté a mis papás"), el empuje ("voy a sanar"), la prensa ("no quería hablar antes"), la sensación de mortalidad ("uno cree que no le pasará a uno"), la proyección del ocaso ("quiero cambiar cosas"), el cóctel de vitaminas que ingiere por las mañanas, el apoyo vecinal, todos estos elementos, en fin, han distorsionado su ánimo y su organismo. Y, claro, el tratamiento frena el avance del cáncer, lo mantiene a raya en fase 3, aunque activa secuelas. -Es una por otrasintetiza con entereza. Su contundente cabellera negrase ha mantenido firme.
A veces se siente débil, se tiende donde sea y regula la energía con medicamentos y un vaso de agua. -El trabajo ayuda a que me saneconfiesa, entre risas, y da la sensación de que la mejor receta es tomarse cada ocho horas un Concejo Municipal. -Y ahora se vienen cambios, alcaldesa. .. Y la alcaldesa Pizarro mira con dulzura la foto del mandatario Gabriel Boric. -Son los últimos momentos de esta foto. .. -¿ Pondrá la foto del nuevo Presidente, alcaldesa? -Lo dicta la ley, señor. Lo dicta la leyarremete con voz mecanizada. En el mismo lugar en el que aparecía erguido el señor Boric, ahora lucirá enmarcada la sonrisa germanizada del Presidente Kast. Y, al menos en La Pintana, un clavo no sacará otro clavo: ambas fotografías compartirán el mismo tornillo. -Yo, bueno, no voté por Kast. Pero la gente lo eligió. .. -¿ Y usted qué hará? -Respetarlo como autoridad.
Y por supuesto, espero que le vaya bien. .. pero voy a estar muy atenta por si recorta beneficios sociales. "El miedo me activa" "Sí, La Pintana debe ser la comuna más pobre de Santiago", informa la alcaldesa sin vergüenza. Aquí hay ochenta y una poblaciones. Aquí hay cuatro poblaciones tomadas por los narcos. Aquí hay pre adolescentes con pistolas, matones comandando la cuadra, narcos cristianos donando una piscina al barrio, disparos dirigidos, disparos porque sí. -Aquí se matadice a secas. -¿ Es una metáfora? -No. Aquí se mata. Hay, claro, muertes, pero, además hay vida. Hay narcocultura y también cultura. La Pintana posee uno de los mejores teatros del país, un teatro en que se presenta la orquesta comunal y en el que se exhibe genialidad. Hay veinte patrullas policiales (antes habían dos). Hay una futbolista famosa llamada Justin Jiménez, y un futbolista famoso llamado Damián Pizarro. Aquí no hay Metro, pero pronto habrá Metro. Hay pocos policías y muchos obreros. -Y está el estigma de La Pintanaconcluye la alcaldesa.
Apunta a la permanente caricatura de la comuna, calificado masivamente como un territorio sin ley. -¿ Hay vecinos a los que afecta poner en el currículum que son de La Pintana? -Afecta. -¿ Perdura el estigma? -Ha bajado mucho. Claudia Pizarro acumula diez años de alcaldesa, pero toda una vida en la zona. Pasó la infancia en los alrededores con dos padres bondadosos, pero sumidos en la pobreza.
Se crió en un hoyo arenero, sin baño, y uno de los momentos más relevantes de su vida ocurrió a los once años: a esa edad pudo darse su primera ducha con agua caliente ("no sabía lo que era"). Cuarenta años después fue elegida alcaldesa. -Hemos empujado la cultura y el deporte. Hemos tratado de mejorar la imagen comunal porque cuesta mucho salir adeAutor: Roka Valbuena. La edil opina del Presidente actual y del Presidente electo, de seguridad, de los narcos y de las amenazas que recibe. Se refiere también a su lucha con el cáncer y a sus diez años a cargo de la municipalidad. Claudia Pizarro, alcaldesa de La Pintana: Los narcos se disfrazan de buenas personas, pagan cosas en el barrio. .. Pero los narcos más grandes viven en el barrio alto". Esta enfermedad llegó por algo. Siento que voy a vivir. Esta es una nueva oportunidad". "A Kast le falta más calle" lante siendo vecino de La Pintana. Pero, a la vez, ha corrido riesgos.
Por ejemplo, en la propia oficina de la alcaldesa, en medio de las fotografías de Boric y Frei, un orificio simboliza el peligro: hay allí una bala incrustada en la pared, disparada desde la calle por una mano anónima. Su huella quedó para siempre. -Fue un domingo. Yo estaba en la casa de mis papás. Alguien disparó y un compromiso familiar la salvó de la muerte. Ahora la alcaldesa dice: "Mire esto". Y muestra un vaso plástico en cuyo interior hay pedazos metálicos. "Son balas que he ido juntando", aclara. Una colección de balas locas, balas que le donan vecinos estresados y ella compila para jamás dejar de estar alerta. -Recibo amenazas y, bueno, yo seguiré enfrentando el narcotráfico.
Porque son muchos más los vecinos sacrificados que se levantan a las 5 de la mañana para ir a trabajar, son muchos más ellos que los narcos. .. -La han amenazado los narcos? -Muchas veces. -¿ La han agredido? -También. -¿ Tiene un poco de miedo? -Un poco. .. -De uno a diez. .. -Seis. .. -¿ El miedo la paraliza? -El miedo me activa. Tiempo atrás, relata, mientras se paseaba por una feria comunal, festejando el emprendimiento frutal, un hombre se le acercó y le dijo en voz alta: "¡ Usted es la alcaldesa!". Ella asintió. El hombre sacó un sable y alzó los brazos para decapitarla. La alcaldesa corrió despavorida, entre alaridos. Y salvó otra vez su vida.
En otra oportunidad, mientras ella hacía un Puerta a Puerta, recaudando respaldos, un señor le dijo: "Pase, pase". Ella ingresó y allí mismo, amenazante, el enajenado le mostró un revólver. -Yo sé lo que es La Pintana. Yo sé de lo que hablo. -¿ Y usted cree en Kast? -Es el elegido. Y queda una vaga sensación de divinidad. -¿ Podrá hacer un país más seguro? -Mmm. .. Y la alcaldesa arruga la nariz. José Antonio Kast propone lo que ha llamado el Plan Implacable en seguridad. La batalla policial contra el narco. Endurecer las condenas a los pandilleros, terminar con los narcofunerales, crear cárceles de alta seguridad, entre otras medidas. -¿ Qué opina de esas ideas? -A ver. .. está perfecto hacer más cárceles. O endurecer las penas. O frenar narcofunerales que es algo que ya se está haciendo. .. Pero todo eso es apenas una parte. -¿ Qué falta? -Falta prevenir. Falta hacer casas más cómodas para que la gente no tenga que estar en la calle y la calle nunca es un ejemplo. Falta acelerar las investigaciones de los delitos del narcotráfico para que la gente no tenga al homicida al lado por un año. Falta poner luces LED en las plazas. Falta sacar las cámaras de vigilancia que los narcos cuelgan en los árboles para controlar a los vecinos. Y resume: "Se puede cruzar la calle y mascar un chicle". Mano dura y mano preventiva. Encarcelar a los malos y salvar a los niños. Capturar al Cogote Toro o al Perro Elvis, dos leyendas del delito, y fomentar la cultura. Hay que conocer lo que ocurre por dentro.
Y entonces, con sinceridad, Claudia Pizarro explota: -¡ Y Kast no entiende todo esto! Él tiene idealizada la lucha contra la delincuencia. .. -¿ Por qué lo dice? -Kast no conoce La Pintana, le falta conocer esta otra realidad. .. Se equilibra con un sorbo de agua. Mira otra vez por la ventana. Y la alcaldesa da su sentencia más enfática: -A Kast le falta más calle. Hace otra pausa. Un asesor le guiña el ojo. -¿ Conoce usted a los narcos? -Sé cómo son. -¿ Y cómo son los narcos? -Se disfrazan de buenas personas. Muchos son cristianos y le cantan a Dios. Pagan cosas para el barrio. Pero los narcos más grandes viven en el barrio alto. -¿ Cómo ha enfrentado este tema el Presidente Boric? -Bueno, él ha estado cerca de La Pintana. Ha venido cinco veces a la comuna. En alguna ocasión la alcaldesa Pizarro y el Presidente Boric tuvieron un roce. El Presidente le dijo una vez: Usted es muy brava, alcaldesa. Y ella le respondió: "Cuando se meten con La Pintana, me van a encontrar. .. sea quien sea". Y luego el mandatario soltó una risa amplista y la alcaldesa lo miró enternecida. El Presidente Boric, al tiempo, hizo posible que la Línea 9 del Metro cruce por toda La Pintana. El Presidente Boric, a juicio de la alcaldesa, insertó a La Pintana en la metrópolis. -Eso nunca lo vamos a olvidar. .. reconoce con una mueca sentimental. Y otra vez fija la vista en el Presidente enmarcado. Corazón valiente Han sido diez años dirigiendo la comuna. La han tratado de exterminar, su cuerpo se estresó, la contagiaron de cáncer. Y sigue firme junto a los vecinos. -También me molestan mucho diciendo por las redes que soy fea. .. -¿ Qué? -Me dicen fea. -Usted no es fea. .. -Me lo dicen.
Y yo les digo que soy alcaldesa y que no estoy en un concurso de belleza. -¿ Le molesta que digan ese tipo de cosas? -Naa. .. son tonteras. .. Déjelos. .. -Que cacareen. .. la alcaldesa se hace fuerte. -Usted a lo suyo. .. -Me da lo mismose cruza de braZos. -¿ Y, por ejemplo, puede decir cuál es el gran logro de estos diez años como alcaldesa? No lo piensa. -El Metro. La Pintana estará cruzada por el Metro. Al fin. .. La alcaldesa dejará a la comuna conectada. La Línea 9 invadirá las calles de La Pintana. Es la obra cumbre, el hito del sur de Santiago: La Pintana está en el mapa. Y es una obra inmortal. -Luché por eso. Y. .. claro. .. ahora debo hacerlo por mi vida.
Y cuando ese 29 de agosto del 2025, como es sabido, le diagnosticaron un cáncer cervicouterino en estadio 3, este cáncer que se contagia a través de relaciones sexuales, sintió dos cosas: pensó, como es natural, que era su fin y luego le dio vergüenza. -Ahora me van a estigmatizar porque soy de La Pintana y por este cáncer. .. opina dolida. -¿ Tiene idea de cómo se contagió? -Me contagió un hombre. Se sometió a todas las radiaciones que la podrían sanar. Los rayos la debilitaron. Pero jamás quedó tumbada, resignada al reposo. En ningún momento dejó de trabajar, claro, su verdadero remedio es ejercer de alcaldesa. -¿ Ese hombre lo sabe? -Ya se debe haber enterado. -¿ Usted se lo dijo? -No. Ya habíamos terminado la relación. Y se queda en un silencio cargado de carácter. Está adaptada a las durezas de la vida. -¿ Qué lecciones saca de todo lo que le ha pasado? -Esta enfermedad llegó por algo. Siento que voy a vivir. Esta es una nueva oportunidad. .. -¿ Y qué hará? -No me quiero postergar más. Quiero hacer cambios, cosas que no había hecho. -¿ Cómo cuáles? -Pensar en mí. Conseguir mi divorcio, no sé, cosas que para mí son importantes. Estar con mis papás, ir al matrimonio de mi sobrina en Buenos Aires. No sé. Las cosas chicas, las cosas mías. -¿ Seguirá trabajando sin descanso? -Trataré que no.
Es que. .. yo no quiero ni pensar en que se viene el término de mi periodo de alcaldesa. .. -¿ No puede ser reelecta? -No. .. y su cara se oscurece. -¿ Qué hará? Mira las fotos, a Boric, a Frei, y se para: -La Pintana para mí es todo. .. y pone la misma sonrisa de esa fotografía suya enmarcada en la pared. La foto feliz que está al lado del orificio de la bala. Los narcos se disfrazan de buenas personas, pagan cosas en el barrio. .. Pero los narcos más grandes viven en el barrio alto". Esta enfermedad llegó por algo. Siento que voy a vivir. Esta es una nueva oportunidad". Autor: Roka Valbuena.