Autor: Cristian Fritz Director DIDECO Quilpué.
Zoológicos sostenibles: hacia un paradigma de rescate y educación
Zoológicos sostenibles: hacia un paradigma de rescate y educación Valentina Briceño P. I concepto de zoológico atraviesa una transformación profunda en Chile.
Lo que por décadas fue entendido como un espacio de exhibición animal, hoy se enfrenta a cuestionamientos éticos, científicos y sociales que han puesto en el centro el bienestar de las especies y el rol real de estos recintos.
En la Región de Valparaíso, el debate se ha reactivado con distintos hechos a lo largo de los años, que además suelen generar críticas desde organizaciones animalistas y tensionaron la discusión sobre las condiciones en que viven los animales en cautiverio.
En paralelo, algunos espacios han intentado redefinir su modelo hacia un enfoque de rescate, educación y sostenibilidad, incorporando incluso tecnologías como digestión anaeróbica para generar biogás a partir de residuos orgánicos. "El debate sobre el cautiverio animal es legítimo, y lo abordamos con responsabilidad.
Hoy el Bioparque Fundo El Carmen (de Quilpué) se posiciona como un espacio de rescate, rehabilitación, educación y conservación, alejándose del modelo tradicional de zoológico", señala Cristian Fritz, director de Desarrollo Comunitario (DIDECO) de Quilpué. "Este enfoque se articula también con la sostenibilidad. La digestión anaeróbica nos permite gestionar residuos (ver recuadro), reducir impacto ambiental y optimizar recursos que se destinan directamente al cuidado de los animales", enfatiza el directivo. CONSERVACIÓN VERSUS EXHIBICIÓN Pese a estos avances, especialistas advierten que la realidad en Chile sigue siendo heterogénea. Mientras algunos recintos avanzan hacia modelos de conservación, otros continúan operando bajo lógicas tradicionales centradas en la exhibición. "Existen indicadores claros para evaluar el bienestar animal, como espacios adecuados, enriquecimiento ambiental y condiciones de salud.
Sin embargo, muchos zoológicos en Chile no cumplen con estos parámetros mínimos, lo que se traduce en conductas como estereotipias o altos niveles de estrés", explica Soledad Apud, médica veterinaria de la Universidad de Concepción. "La evidencia científica muestra que el confinamiento prolongado y la exposición constante al público generan impactos negativos en la salud de los animales. Desde una perspectiva ética, estos modelos debieran, con mayor razón, ser reemplazados por espacios de rehabilitación y conservación", agrega la especialista. En contraste, el Zoológico Nacional del Parque Metropolitano de Santiago ha impulsado un giro hacia un modelo centrado en conservación, investigación y educación. "Hoy nos entendemos como un Centro Vivo de Conservación y Bienestar Animal.
Hemos dejado atrás la exhibición para asumir un rol activo en la protección de la biodiversidad", señala Guillermo Cubillos, encargado de Educación, Conservación e Investigación del Zoológico Nacional. "Contamos con programas de conservación de especies amenazadas como el cóndor andino y el pingüino de Humboldt, integrando investigación, educación y rehabilitación bajo estándares científicos de bienestar animal", detalla el representante del recinto.
RESCATE, EDUCACIÓN Y SOSTENIBILIDAD En este escenario, los centros de rehabilitación de fauna silvestre emergen como una alternativa cada vez más relevante, diferenciándose de los zoológicos tradicionales por su objetivo de reinserción. "La principal diferencia entre un centro de rehabilitación de fauna silvestre y un bioparque o zoológico convertido en bioparque es el tipo de especies que se atienden.
En los centros de rescate el objetivo final es la recuperación y reinserción de la fauna silvestre, mientras que en los bioparques muchas especies no pueden volver a su hábitat y permanecen bajo cuidado humano", explica el Dr. Pablo Salah, representante de Fundación Ñamku. "Cuando estos espacios se enfocan en el bienestar animal y replican condiciones similares a su entorno natural, pueden cumplir un rol relevante en conservación. Además, la educación es clave: si las personas conocen las especies, pueden desarrollar una relación de protección hacia ellas", enfatiza el representante de la fundación. Desde la mirada académica y veterinaria, este cambio de paradigma también abre discusiones sobre el futuro de los zoológicos en Chile.
La tendencia apunta a una transición mediada por modelos híbridos, donde algunos recintos evolucionen hacia bioparques con funciones educativas y de conservación, mientras los centros de rescate fortalecen su rol en la reinserción de fauna afectada por el tráfico ilegal, incendios forestales o intervención humana. "En Chile, los zoológicos están transitando hacia un modelo centrado en la conservación, la educación y la investigación, dejando atrás su antigua concepción como espacios de exhibición.
En ese contexto, el Zoo Nacional tiene como visión la de consolidarse como un referente nacional en la conservación de la fauna silvestre amenazada, el rescate y rehabilitación de especies, y la generación de nuevo conocimiento", cierra Guillermo Cubillos desde el zoológico nacional. Gestión de residuos para energía. El Bioparque Fundo El Carmen ha incorporado sistemas de digestión anaeróbica que permiten transformar residuos orgánicos, como estiércol, restos de alimentos y desechos agrícolas, en biogás y fertilizante natural.
Este sistema reduce la carga ambiental del recinto y permite generar energía renovable utilizada en parte de sus operaciones, integrando sostenibilidad con gestión de residuos y bienestar animal. "Este enfoque se articula también con la sostenibilidad.
La digestión anaeróbica nos permite gestionar residuos, reducir impacto ambiental y optimizar recursos que se destinan al cuidado de los animales", Autor: Cristian Fritz Director DIDECO Quilpué.. Mientras en Chile y el mundo se debate sobre los límites y condiciones del cautiverio animal, recintos regionales se hacen cargo de una tendencia global: redefinir su rol hacia la conservación, el bienestar y la sostenibilidad de la fauna. Gestión de residuos para energía. El Bioparque Fundo El Carmen ha incorporado sistemas de digestión anaeróbica que permiten transformar residuos orgánicos, como estiércol, restos de alimentos y desechos agrícolas, en biogás y fertilizante natural.
Este sistema reduce la carga ambiental del recinto y permite generar energía renovable utilizada en parte de sus operaciones, integrando sostenibilidad con gestión de residuos y bienestar animal. "Este enfoque se articula también con la sostenibilidad. La digestión anaeróbica nos permite gestionar residuos, reducir impacto ambiental y optimizar recursos que se destinan al cuidado de los animales",