Autor: BANYELIZ MUÑOZ
Argentina dispara el boom del pistacho y Chile entra en la carrera
Argentina dispara el boom del pistacho y Chile entra en la carrera I pistacho dejó hace tiempo de ser un fruto seco de nicho y se consolidó como uno de los productos más codiciados de la industria alimentaria global. Su consumo mundial marca niveles récord, impulsado tanto por su versión tostada y salada como snack premium, como por su creciente uso en pastelería y chocolatería. La demanda internacional supera hoy a una oferta que aún no logra acompañar el ritmo. Argentina tampoco quedó al margen de ese fenómeno. Aunque la producción de pistacho comenzó a desarrollarse en los 80, principalmente en provincias como San Juan y Mendoza, el verdadero salto de la actividad ocurrió en los últimos diez años.
Marcelo Nemirovsky, CEO de Pistachos de Los Andes, explica que actualmente existen entre 8.000 y 10.000 hectáreas plantadas en el país, de las cuales entre 1.200 y 1.500 ya se encuentran en etapa productiva. "En Argentina hay zonas aptas para la plantación y el desarrollo de pistacho, y estas características no se verifican en muchos lugares del mundo. Y en los lugares donde se verifican, ya prácticamente está saturada la superficie en la que se podría plantar", afirma. Gonzalo Sánchez Cañete, investigador del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), señala que el pistachero encontró en esas regiones las condiciones ideales para desarrollarse.
De hecho, detalla que el sur de la provincia de San Juan concentra cerca del 80% de la producción nacional, mientras que el norte de Mendoza reúne otro 11%. Ese escenario, añade el especialista, comenzó a despertar el interés de nuevos inversionistas. "Esto ha convertido al pistacho en un cultivo atractivo para potenciales inversores, generando incentivos para invertir en su producción". Al mismo tiempo, explica que el auge reciente del pistacho en Argentina también responde al elevado valor que mantiene el producto en el mercado internacional, lo que impulsa el aumento de los precios y el mayor interés de los inversores en este cultivo. Situación local Elizabeth Marín, gerenta de Pistacho Chile, un vivero especializado en la producción de este fruto, lleva más de dos décadas vinculada al rubro y conoce de cerca su evolución en el país. A su juicio, la demanda existe y muestra un crecimiento sostenido, pero la oferta todavía se mantiene en una etapa muy incipiente. "El principal problema en Chile es la falta de plantaciones. Hoy existen apenas unas 150 hectáreas cultivadas, por lo que todavía falta aumentar la superficie para elevar la producción y abastecer la demanda local", afirma. En su análisis, la principal limitación no está en las condiciones climáticas, ya que varias zonas del país cuentan con el potencial adecuado para el desarroIlo del cultivo.
Más bien, sostiene, el desafío pasa por la escasa inversión y el bajo número de proyectos que existen actualmente en la industria. "Chile tiene condiciones climáticas favorables para el cultivo de pistacho, aunque no en las zonas más australes. Este fruto necesita climas secos, porque el exceso de lluvias y humedad afecta su rendimiento. Aun así, gran parte del país ofrece condiciones aptas para su desarrollo", explica. De todas formas, Marín asegura que el sector comienza a mostrar señales de expansión.
Según comenta, hoy existen productores que avanzan en procesos de crecimiento y aumento de superficie cultivada, impulsados por el atractivo valor que alcanza el producto en el mercado. "El precio del pistacho sigue siendo muy atractivo. Actualmente, el kilo con cáscara se vende en torno a los $12.000, mientras que el producto sin cáscara alcanza cerca de $28.000 por kilo", revela. Otro de los factores que despierta interés entre los agricultores es el bajo requerimiento de mano de obra en comparación con otros cultivos.
Esa característica, sumada a los retornos potenciales, ha llevado a que más empresarios agrícolas comiencen a mirar al pistacho como una alternativa atractiva. "Poco a poco el cultivo comienza a masificarse y cada vez más personas quieren producir este fruto seco. Los empresarios agrícolas ven al pistacho como una alternativa interesante por su potencial de crecimiento, su buena adaptación y los precios que mantiene el mercado", sostiene.
Respecto de las zonas con mejores condiciones para el cultivo, Marín apunta principalmente a la zona central del país, aunque también identifica oportunidades tanto hacia el norte como en algunos sectores del sur. "La zona central reúne condiciones muy favorables para las plantaciones. También existe potencial hacia el norte y en sectores del sur como Talca, Chillán y Santa Cruz. El pistacho requiere veranos calurosos e inviernos con suficiente frío para desarrollarse adecuadamente", concluye. CEDIDA Autor: BANYELIZ MUÑOZ. El vecino país cuenta con cerca de 10.000 hectáreas plantadas, mientras Chile alcanza apenas 150. La alta demanda y los precios impulsan la expansión global del pistacho en la región La provincia de San Juan, Argentina, concentra la mayor producción de pistacho de Latinoamérica. Su consumo se ha potenciado como fruto seco en heladerías y pastelerías.