Chile es el mayor productor de vino en América Latina y quinto en el mundo
Chile es el mayor productor de vino en América Latina y quinto en el mundo 7 Crónica La historia del vino del desierto que prospera en Atacama: Chile es el mayor productor de vino en América Latina y quinto en el mundo FUENTE: elmundo.
CR Chile es el mayor productor productor de vino de Latinoamérica Latinoamérica y el quinto del mundo, pero sus grandes viñas descansan al sur de Santiago, donde las condiciones condiciones climáticas son excepcionales para su crecimiento. Sin embargo, y contra todo pronóstico, la cepa Tamarugal no solo sobrevive sobrevive en el desierto, sino que prospera en medio de la nada más absoluta.
“Al principio sí me costó, porque es un lugar vacío, que no hay nada”, explica el vitivinicultor Celestino Cruz sobre su viña de Tamarugal Tamarugal a las afueras de la localidad de La Huayca, comuna de Pozo Almonte, a unos 1.770 km al norte de la capital.
Hace un año que plantó sus primeros retoños y cada día los revisa uno a uno, los guía y poda para favorecer su crecimiento, hasta completar la hectárea hectárea de terreno que yace bajo el inclemente sol. Todavía no da uvas, pero Cruz es riguroso con el cuidado de la viña.
“Riego (por goteo) una hora cada día, porque esa es la capacidad capacidad que tiene” el pozo de 50 metros de profundidad, profundidad, comenta Cruz, quien toma aguas ancestrales de más de 9.000 años del acuífero bajo la Pampa del Tamarugal. Es una de las zonas más secas del mundo. Las nubes de las lluvias lluvias del invierno en el altiplano boliviano inundan el horizonte, pero ni llegan ni se las espera en la viña de Cruz. El acuífero se recarga con ellas, lo que hace de la zona un oasis oasis natural. Un punto verde en medio de la ¡ nmensidad ocre y agreste desierto. “EL VINO DEL DESIERTO” Es por estas condiciones extremas extremas que se hace más inverosímil la existencia de viñas en el desierto. desierto. Y Cruz no es el único, diversos vitivinicultores asociados asociados apostaron por la cepa Tamarugal ante su resiliencia al clima inhóspito.
Porque la cepa sobrevivió a la intemperie intemperie casi un siglo, sin cuidados, cuidados, hasta que la académica de la Universidad Arturo Prat, Ingrid Poblete, la encontró en 2003 durante durante una búsqueda de plantas añejas de la zona con la idea de hacer un inventario. Encontró cinco especies de vides. “Son unas plantas que son espectaculares espectaculares desde el punto de vista de adaptabilidad. Esa condición condición de haber estado sometidas sometidas durante tanto tiempo a condiciones condiciones tan adversas hizo que ellas tuvieran este mecanismo de defensa y adaptación dice Poblete. Tras comparar la genética de estas vides con las bases de datos datos vitivinícolas internacionales de España y Francia, una quedó sin identificar, así que la bautizó. Y renació como la cepa Tamarugal, Tamarugal, “el vino del desierto”. Además, es la primera cepa de vino 100%chilena, con una genética genética única para la vitivinicultura en climas extremos.
“ALTERNATIVA ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICcY Porque en la Pampa del Tamarugal Tamarugal la temperatura en el día puede puede alcanzar casi los 40 grados Celsius con prácticamente 0% de humedad, pero en la noche desciende hasta los -8 grados Celsius con humedad superior al 80%. Una amplitud térmica y de humedad humedad tan grande que acaba con cualquier vegetación que intente salir adelante en este.. Chile es el mayor productor de vino en América Latina y quinto en el mundo lugar. Pero la Tamarugal, así como algunos algarrobos y tamarugos, y diversas especies frutales cítricas, sí lo han conseguido. Y cubren de verde este oasis oasis entre las localidades de La Tirana, La Huayca, Pica y Matina. “Creemos que en algún momento mutó, dado estas condiciones tan adversas, (la cepa Tamarugal) Tamarugal) se transformó en algo diferente que pasó a constituirse en una cepa excIusiva afirma Poblete. Además, del clima, el suelo es salino -continúa la ingeniera agrónoma-, con alto contenido en boro. “Es una alternativa ante el cambio climático”, asegura asegura la científica. “Nosotros no tenemos el efecto del cambio climático climático en ese sentido, al contrario. Hemos sido siempre en una condición condición bastante cálida y desértica, la más extrema extrema que existe. Por lo tanto, esto representa una alternativa como una actividad productiva”, agrega.
Poblete insiste en que la cepa Tamarugal es “un material genético muy importante” para la vitivinicultura vitivinicultura mundial porque porque “es una opción real que permite cultivar en estas condiciones tan extremas extremas el desierto más árido del mundo”. EL DESIERTO EN UNA COPA DE VINO Las primeras viñas del lugar datan de la llegada llegada de los españoles en 1517, todavía cuando era el virreinato de Perú, con la necesidad de producir vino para las misas. La actividad actividad vitivinícola se desarrolló desarrolló por cuatro siglos.
Hasta que a inicios del siglo XX, ya siendo el Estado Estado de Chile, se expropiaron expropiaron los derechos del agua subterránea para abastecer por medio de tuberías kilométricas a la ciudad de Iquique, en la costa, y a su puerto de mercancías. La industria desapareció desapareció y por casi 100 años las cepas quedaron a su suerte en el devastador desierto.
Pero tras redescubrirlas en los primeros años del siglo XXI, Poblete y otros investigadores de la Universidad Universidad Arturo Prat se atrevieron a desarrollar un modelo productivo en la Estación Experimental Experimental de la localidad de Canchones, en la misma zona. La primera vendimia de Tamarugal fue en 2007 y desde entonces las cepas resisten vigorosas, dando dando una media de 20 kilos de uva por cepa y superando superando los dos metros de altura. También fueron capaces de extender el modelo de negocio a vitivinicultores asociados, a quienes entregan entregan portainjertos con especímenes criados en condiciones controladas para ser posteriormente plantados en el desierto. Y así consiguieron la unicidad unicidad de este vino.
“Tenemos una alta radiación radiación luminosa, baja humedad relativa, bajo contenido de humedad en el suelo, bajos nutrientes nutrientes en el suelo, alto contenido de salinidad”, dice el ingeniero agrónomo agrónomo Marcelo Lanino, quien participa en el proyecto. “Y eso se expresa en el vino acentúa. Un vino blanco, con toques toques minerales y salados, salados, con “fuertes e intensos” intensos” aromas frutales, “cítricos” particularmente, particularmente, agrega Lanino. Características que lo llevaron llevaron a ganar reconocimientos reconocimientos internacionales como la medalla de oro de los Catad Or Wine Awards o una alta puntuación puntuación en la Guía Alistair Alistair Cooper MW. “El concepto es un vino que se genera en el desierto desierto más árido del mundo, en la región de Tarapacá. Nos seguimos alejando de lo normal con una cepa diferente. Estamos entregando no solo un vino, sino una experiencia de consumir algo diferente”, re mata Lan mo. A.