La lluvia y los problemas que acarrea en Collipulli
La lluvia y los problemas que acarrea en Collipulli Mario Grandón La lluvia volvió a caer con fuerza sobre la comuna y, con ella, reapareció una escena que ya no sorprende, pero sí indigna. Calles convertidas en verdaderos ríos, veredas intransitables y el agua avanzando peligrosamente hacia las viviendas reflejaron, una vez más, una realidad que los vecinos sienten como un problema abandonado. Preocupación, molestia e impotencia fueron las palabras más repetidas entre habitantes de distintos sectores, quienes debieron enfrentar los anegamientos registrados durante las últimas horas. No se trata solo de un evento climático, dicen, sino de una situación que se repite año tras año sin una solución concreta a la vista. En poblaciones y también en pleno centro de la ciudad, los colectores de aguas lluvias colapsaron rápidamente, evidenciando su insuficiente capacidad frente al volumen de precipitaciones.
El resultado fue inmediato: acumulación de agua en puntos críticos y dificultades para transitar, trabajar e incluso resguardar los hogares. "Esto pasa todos los inviernos y seguimos igual", es el reclamo que se repite con fuerza. Pero esta vez, más que resignación, lo que se percibe es un cansancio creciente. Los vecinos no solo cuestionan la capacidad del sistema, sino también la falta de mantención preventiva, señalando que sumideros tapados y alcantarillas sin limpieza agravan aún más la situación. Uno de los episodios que más preocupación generó fue lo ocurrido en el Colegio Mozart, donde el agua ingresó a las dependencias, avanzando por los pasillos y afectando el normal desarrollo de las actividades. Una imagen que, para muchos, grafica con crudeza el nivel del problema: no solo se trata de calles anegadas, sino de espacios esenciales que también se ven comprometidos. A esto se suma el temor por posibles daños en viviendas y los riesgos sanitarios que conlleva la acumulación de aguas, especialmente cuando estas no logran evacuar de manera adecuada. En medio de este escenario, la comunidad también recuerda compromisos que, hasta ahora, no han tenido avances visibles. El año pasado, tras gestiones del jefe comunal, desde la Dirección de Obras Hidráulicas se informó sobre la ejecución de un Plan Maestro de Evacuación y Drenaje de Aguas Lluvias para Collipulli y Lautaro. Sin embargo, y pese a que se mencionó la preparación de antecedentes para responder observaciones del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, desde entonces poco y nada se ha sabido. Esa falta de información y de avances concretos es, hoy, otro motivo de molestia.
Porque más allá de la emergencia puntual, lo que la comunidad plantea es una demanda de fondo: soluciones reales, planificación y obras que estén a la altura de una problemática que ya es parte de la vida invernal de Collipulli. Las calles -dicenno pueden seguir transformándose en ríos cada vez que llueve. Tampoco los establecimientos educacionales ni los hogares pueden quedar expuestos a una situación que, lejos de ser excepcional, parece haberse normalizado. Hoy, el llamado es claro y urgente: acelerar los procesos, retomar los compromisos y, sobre todo, dar respuestas concretas. Porque mientras eso no ocurra, cada lluvia seguirá trayendo consigo no solo agua, sino también frustración, incertidumbre y una creciente sensación de abandono.. TERMINAL DE BUSES RURALES LAGUNILLAS