Autor: Valentina Moreno, directora ejecutiva de Fundación Triangular
Cartas: Chile 2030: la inclusión no puede seguir siendo una promesa
Cartas: Chile 2030: la inclusión no puede seguir siendo una promesa ·Señor director: Cada cierto tiempo, la inclusión de las personas con discapacidad vuelve a instalarse en la agenda pública. Seminarios, encuentros y espacios de reflexión permiten visibilizar avances, brechas y desafios de cara al 2030. El problema no es la falta de diagnóstico. Es la falta de acción sostenida.
En Chile, hace años sabemos cuáles son las principales barreras: dificultades de acceso al empleo, entornos poco adaptados, sistemas educativos que no siempre logran acompañar trayectorias diversas y una cultura organizacional que aún tiende a ver la discapacidad desde la excepción, no desde la norma. Sin embargo, seguimos abordando la inclusión como un tema declarativo. Se habla de derechos, de oportunidades, de diversidad. Pero en la práctica, muchas veces estos conceptos no se traducen en decisiones concretas. El riesgo de proyectar la inclusión al 2030 es que se transforme en un horizonte cómodo. Un punto lejano que permite postergar cambios urgentes. Porque la inclusión no ocurre en el futuro. Ocurre en lo cotidiano. Ocurre cuando una empresa revisa sus procesos de selección y decide flexibilizar y ajustar sus evaluaciones. Ocurre cuando un equipo se capacita para trabajar desde la diversidad. Ocurre cuando se eliminan barreras físicas y, sobre todo, culturales. Ocurre cuando una persona con discapacidad firma contrato. No se trata de grandes transformaciones imposibles. Se trata de ajustes concretos, muchos de ellos simples, que permiten que más personas participen en igualdad de condiciones. También implica un cambio de enfoque: dejar de preguntarnos cómo "incluir" a las personas con discapacidad y empezar a cuestionar cómo estamos diseñando sistemas que, desde su origen, excluyen. La conversación sobre inclusión en Chile ha avanzado. Hoy existe una mayor conciencia, más herramientas y un marco normativo que empuja cambios. Pero eso no es suficiente si no se traduce en una implementación real. El desafío hacia el 2030 no es identificar nuevas brechas. Es cerrar las que ya conocemos. Y eso exige algo más que voluntad. Exige decisión. Autor: Valentina Moreno, directora ejecutiva de Fundación Triangular.