La capitán que investiga delitos en Tarapacá
La capitán que investiga delitos en Tarapacá D esde el trabajo silencioso en sitios del suceso hasta la conducción de equipos especializados, la capitán Karina Riquelme Maldonado, perito criminalístico de Carabineros, tiene una trayectoria donde la ciencia, liderazgo y empatía se combinan para aportar justicia y seguridad en Tarapacá. En una labor donde cada detalle puede marcar la diferencia, la capitán Karina Riquelme lidera equipos del Labocar de Carabineros dedicados a interpretar evidencia física y reconstruir hechos delictuales complejos.
Su trabajo está basado en transformar lo invisible en pruebas concretas, aportando sustento científico a la justicia. "Mi labor se centra en la ciencia aplicada a la justicia: buscamos formular hipótesis que permitan esclarecer delitos complejos", explica, subrayando que dirigir equipos en una unidad técnica exige precisión, disciplina y confianza profesional. Desarrollar esta labor en el norte del país tiene un significado especial. Para la oficial, trabajar en Iquique y en el territorio desértico implica asumir una identidad marcada por la resiliencia y el sentido de pertenencia. "El norte posee una identidad vibrante. Liderar aquí significa contagiarse de esa fuerza y entregarlo todo por una comunidad que exige compromiso real", señala. A lo largo de su carrera, uno de los principales desafíos ha sido enfrentar prejuicios asociados al liderazgo femenino. Lejos de considerarlo un obstáculo insalvable, lo transformó en aprendizaje. "He tenido que demostrar que la capacidad de mando de una mujer no es menor. Aporta una mirada más humana y empática para abordar crisis. Se puede ejercer autoridad con firmeza sin perder la sensibilidad", afirma. Para la capitán Riquelme, el impacto de su trabajo va más allá de lo técnico. Cada investigación aclarada representa también reparación para las víctimas. "Al esclarecer un delito no solo entregamos resultados periciales, también brindamos consuelo y una sensación de justicia", destaca.
Mirando hacia el futuro, enfatiza que el desarrollo regional requiere avanzar desde el reconocimiento simbólico hacia oportunidades concretas para las mujeres. "La equidad llegará cuando su capacidad de gestión y esfuerzo sea respaldada con herramientas reales de crecimien to", sostiene. Su liderazgo, asegura, está profundamente marcado por su historia personal y valores familiares. "No entiendo el mando como prepotencia, sino como el deber de dar el ejemplo. El respeto se gana con coherencia y trato humano", remarca. Karina Riquelme. Karina Riquelme