Columnas de Opinión: Prat: ética y servicio público
Columnas de Opinión: Prat: ética y servicio público Cada 21 de mayose renueva en nuestro país algo que parece dormido, en parte, por la notoria ola de desconfianza que se ha ido acrecentando en nuestra sociedad chilena. Prat no fue únicamente un hombre de acción; fue también un hombre de disciplina ética que puede entregarnos a todos una lección vital.
Agustín Arturo Prat Chacón nace en Ninhue el 3 de abril de 1848, en un Chile todavía joven, marcado por la construcción de sus instituciones republicanas y por la necesidad de formar servidores públicos capaces de sostener con honestidad y sacrificio la vida nacional. En ese contextosurgiría la figura de Prat, no solo como marino y héroe de guerra, sino como expresión de una ética fundada en la probidad, la austeridad y el deber.
Su vida encarnó una idea de servicio público hoy escasa: la convicción de que el honor no se proclama, sino que se demuestra silenciosamente en la conducta cotidiana, en el estudio, en la rectitud administrativa y en la fidelidad a la palabra empeñada. Sus estudios de Derecho revelan una dimensión profundamente ética de su vida pública. Mientras servía en la Armada, comprendió que el deber hacia la República no debía sostenerse únicamente en la fuerza, sino también en la formación intelectual. Según Aristóteles: "Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto, sino un hábito". En Prat, marino y jurista convergen en una misma convicción: que el verdadero servicio público exige siempre conciencia moral. Citando a José Ramón Ayllón desde su libro Ética Razonada: "El emperador Marco Aurelio dijo que el arte de vivir se parece más a la lucha que a la danza.
Lo escribió en campaña, pero su mensaje es necesario para tiempos de paz, porque nuestro cuerpo es vulnerable siempre; porque nadie nacería sin la fortaleza de la mujer en el parto, nadie comería sin el esfuerzo del que trabaja la tierra o del que arriesga su vida en la mar. Así que no es aventurado afirmar que la sociedad siempre ha descansado sobre las espaldas de los fuertes. Además, por una misteriosa incoherencia, ningún hombre es como a él le gustaría ser. Sabemos que los seres humanos traicionan a menudo sus propias convicciones éticas, que no hacen el bien ni evitan el mal que deberían.
En esa debilidad constitutiva se manifiesta también la necesidad de la fortaleza". ¿De qué modo el ejemplo de Prat puede ayudarnos a comprender hoy el servicio público? ¿ Es Prat una figura relevante que está más allá del heroísmo naval comúnmente citado? Existe un antecedente humano que apunta justamente a eso. En 1878 se le entregaron a Prat fondos reservados para una misión especial de inteligencia en Argentina. Al regresar, rindió los fondos devolviendo el excedente que no utilizó. En algunas fuentes se señala que devolvió la suma de 97 pesos de la época. Este sencillo gesto puede ser un testimonio a considerar, sobre todo como contraste con otras situaciones que se han visto hoy en nuestra sociedad.
El filósofo prusiano Immanuel Kant puede aportar una clave fundamental desde el deber y la dignidad moral: "Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin y nunca solamente como un medio". Así pues, la coherencia y el heroísmo de Prat siguen siendo hoy un claro ejemplo ético que debería ser considerado cada día por los servidores públicos de nuestro país.
PATRICIO SCHWANER SALDÍAS Docente de Filosofía Magister en Educación Superior Prat no fue únicamente un hombre de acción; fue también un hombre de disciplina ética que puede entregarnos a todos una lección vital, de ética fundada en la probidad, la austeridad y el deber.. Opinión Prat no fue únicamente un hombre de acción; fue también un hombre de disciplina ética que puede entregarnos a todos una lección vital, de ética fundada en la probidad, la austeridad y el deber.