Las universidades desempolvan las máquinas de escribir
Las universidades desempolvan las máquinas de escribir V. Barahona / Agencia AP cineasta ChrisE topher Nolan ('Interestelar') a mediados de julio estrenará su versión de 'La Odisea', el clásico de Homero, lo cual es esperado tanto por el mundo audiovisual como literario. Hace un tiempo, el realizador contó que para concentrarse no usa teléfono celular y escribe en un computador sin conexión a internet.
Esta forma de trabajo adquirió más popularidad entre los jóvenes que, incluso, buscaron las máquinas de escribir de sus padres y abuelos para imitar a la cantante Taylor Swift en su disco 'El departamento de los poetas torturados', con una estética centrada en este aparato icónico del siglo XX.
La referencia, se conoció después, tanto en las letras de las canciones como en el uso de la máquina de escribir, responden a su expareja, Matty Healy, el vocalista de 1975 que emplea estos aparatos para trabajar y dejó uno en la casa de la intérprete. En Chile, las máquinas de escribir en condiciones de usabilidad se encuentran desde cerca de $30.000, aunque pueden superar los $200.000 si se trata de antigüedades o modelos exclusivos.
Con una tendencia en expansión en diversos países, en la Universidad de Cornell, Estados Unidos, una vez por semestre, la docente de alemán, Grit Matthias Phelps, pone a sus estudiantes a escribir a máquina, sin ayuda de pantallas, diccionarios en internet, correctores ortográfi cos ni tecla de borrar.
El ejercicio comenzó en 2023, cuando Phelps se sintió frustrada al ver que los estudiantes usaban inteligencia artificial (IA) generativa, que a partir de datos en la red "crea" conocimiento, junto a traductores en línea para producir textos gramaticalmente perfectos. "¿Qué sentido tiene que yo lo lea si de todos modos ya está correcto y tú no lo escribiste? ¿ Podrías hacerlo sin tu computadora?", cuestionó la académica a sus alumnos. Ella quería que los jóvenes nacidos en este siglo entendieran cómo eran la escritura, el pensamiento y las salas de clases antes de que todo se volviera digital. Por esto buscó máquinas de escribir manuales y creó un programa de estudios analógico.
Quizá sea prematuro decir que las máquinas de escribir están regresando más allá del campus de Cornell, pero el resurgimiento forma parte de una tendencia estadounidense hacia métodos de evaluación antiguos, con lápiz y papel, además de pruebas orales, para evitar el uso de IA. Las máquinas de escribir, asimismo, traen la costumbre de los "viejos tiempos" de hacer una sola cosa a la vez, destacó la casa de estudios. Los jóvenes, recordó Phelps, llegaron a clases y encontraron máquinas de escribir sobre las mesas, algunas con teclados alemanes y otras con el convencional en Occidente, Qwerty. Como un teléfono de disco, la máquina de escribir manual parece sencilla, pero no es intuitiva para la generación de los teléfonos inteligentes. La docente tuvo que explicar cómo introducir el papel manualmente y cómo golpear las teclas con fuerza, pero no tanta para que las letras no se corran.
A los alumnos también les llamó la atención la campanilla que indica el final de una línea y la necesidad de regresar el carro para comenzar la siguiente.. Personajes de la cultura pop están dejando sus teclados y pantallas. Estudiantes se concentran mejor en sus trabajos. [TENDENCIAS] UNO DE LOS ÍCONOS DEL SIGLO XX ESTÁ VOLVIENDO PARA DESARROLLAR EL PENSAMIENTO FUERA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL (IA).