Autor: Valeria Barahona
Comer frente a pantallas podría aumentar la ansiedad
Comer frente a pantallas podría aumentar la ansiedad E n rutinas sobreexigidas, que a veces ni siquiera rentan lo suficiente como para financiar una vida, o la vulnerabilidad de una enfermedad, las personas tienden a tratar de, al igual que una empresa, rentabilizar su capital: el tiempo. Así podrían ser resumidos varios libros de filósofos contemporáneos como Byung-Chul Han o Mark Fisher.
En este escenario, comer frente a la pantalla para seguir rindiendo se vuelve una opción, lo cual es desaconsejado por psicólogas y nutricionistas de la Universidad Bernardo O'Higgins (UBO). Frente a un posible cuadro de ansiedad, "el momento de buscar ayuda llega cuando la comida se transforma en la estrategia principal para gestionar las emociones, cuando hay pérdida frecuente de control o cuando las conductas alimentarias interfieren con la vida cotidiana", señaló la directora de la Escuela de Nutrición y Dietética, Ximena Rodríguez.
En este caso, el abordaje debe ser integral, con la ayuda de psicólogos, nutricionistas y, en algunos casos, psiquiatras, para tratar el problema desde sus distintas dimensiones, ya que "puede haber riesgo vital en casos avanzados, como ocurre con la anorexia", dijo su par de la Escuela de Psicología, Viviana Tartakowsky.
Estrategias sencillas que pueden transformar la relación con la comida es la alimentación consciente, que invita a centrarse en el acto de comer. "Evitar el uso de pantallas durante las comidas facilita una mayor conciencia sobre lo que se ingiere. No se trata de adoptar una actitud obsesiva, sino de fomentar una alimentación equilibrada y orientada por especialistas, no por influencers", aconsejó Tartakowsky.
Para prevenir el hambre emocional, Rodríguez sugirió identificar qué emoción está detrás del apetito repentino, mantener horarios, priorizar alimentos naturales, y cuidar el descanso, porque "dormir poco altera las hormonas que regulan el apetito, y muchas veces la deshidratación se confunde con hambre". En general, las académicas recomendaron comer lo más saludable posible e incorporar la actividad física como rutina. 1 DE CADA 4 CHILENOS presenta síntomas de ansiedad, según un estudio de la AChS en 2024.47,4% de los encuestados por la AChS no solicitaron atención médica por falta de dinero.. Una psicóloga y una nutricionista apuntaron a que el momento de buscar ayuda es cuando la comida se transforma en la estrategia principal para gestionar las emociones. 1 DE CADA 4 CHILENOS presenta síntomas de ansiedad, según un estudio de la AChS en 2024.47,4% de los encuestados por la AChS no solicitaron atención médica por falta de dinero. Muchas personas acostumbran comer interactuando con pantallas.