Autor: Rodrigo Díaz Yubero Abogado, periodista Magister en Ciencias Políticas
Columnas de Opinión: El Van Buren, ¡No!
Columnas de Opinión: El Van Buren, ¡No! ey miscelánea, de reconstrucción, o como se la llame, la estrella del programa del actual gobierno que conlleva el principio rector de reducir el gasto y la urgencia de hacer crecer L la economía, asuntos ambos atendibles y en mi opinión más que justificados, aunque claro, y como suele ocurrir, cada vez que estas ideas pasan de lo abstracto a lo concreto, más oscurece que aclara, o como dice el dicho, salimos del fuego para caer en las brasas. ¿Se requiere una revisión del gasto en Chile? Por supuesto, pero con la salvedad de que eso no puede significar recortar por igual en todos los ámbitos del país.
Como dijera algún genio en el pasado, "Gobernar es priorizar", o sea, que seguramente habrá áreas en que los recortes podrán y deberán hacerse con drasticidad, pero también otras, como el caso de la salud o la educación, que casi no debieran admitir podas dada su relevancia. Así al menos lo creo.
Y voy a la noticia concreta del anuncio del recorte presupuestario para cinco hospitales de la región, a través del decreto 333 de Hacienda, entre ellos el Carlos Van Buren de Valparaíso, con $ 1.273 millones de pesos menos para su futuro inmediato.
Huelga señalar que si con los recursos normales o habituales la situación de precariedad del hospital Van Buren ha seguido creciendo en extensión y severidad, con mayor razón sucederá si ahora más encima se recorta su presupuesto.
Para tener una idea de lo que venimos diciendo, baste mirar la atención en la Unidad de Emergencia de Adultos del Hospital Carlos Van Buren, la que ha experimentado desde hace tiempo graves y repetidas dificultades, haciendo crisis por cuenta de una infraestructura añosa y deficiente, aunque también por una serie de ineficiencias expresadas en falta de sistemas de control y una alta tasa de ausentismos no programados, por citar sólo algunas, todo lo cual redunda en una deficiente atención para los pacientes del hospital y en sobrecarga del trabajo del personal.
Y ahí están también los dos informes de la Contraloría General de la República (Nº 163 y Nº 147), que expusieron en 2025 una deuda hospitalaria oculta y subvalorada del Van Buren que superó los $ 21.000 millones, además de graves irregularidades administrativas, todo lo cual ha provocado el cierre de pabellones y la escasez de insumos hasta el presente, obligando a suspender cirugías complejas y tratamientos, siendo por demás evidente que si los pacientes de escasos recursos económicos que al día de hoy son atendidos y que padecen patologías graves, no reciben el tratamiento médico indicado, fallecerán a corto plazo.
Por cierto, el ausentismo laboral y el mal uso de licencias médicas, así como el enorme desorden en las horas extras del personal son todas situaciones reales en el ámbito hospitalario de nuestro país que ameritan una política destinada a hacer más eficiente el uso de los recursos para que lleguen realmente a los enfermos.
Pero otra cosa es usar de ello como pretexto para proceder a recortar en medio de un panorama deficitario el ya exiguo presupuesto de un hospital que, dicho sea, es el principal centro de salud de alta complejidad de la provincia de Valparaíso y hospital base del Servicio de Salud Valparaíso-San Antonio, comprometiendo las distintas áreas esenciales para brindar un buen servicio. Hagan recortes, si, pero sin arriesgar bienes tan esenciales para la población como el que venimos señalando. Ejemplos abundan para tener en cuenta. Véase la cantidad de fondos que van a financiar políticas identitarias, o toda esa burocracia anquilosada al interior del Estado que, dicho sea, debiera ser objeto de una reforma integral. Por lo mismo, reitero mi adhesión a la decisión del actual gobierno de ordenar las cuentas fiscales y estimular el crecimiento. Pero el Van Buren no presidente. Por favor.
Piense en la gente de Valparaíso y ya que no sea posible aumentar su presupuesto, al menos manténgalo, pero en ningún caso lo siga rebajando, porque en las condiciones actuales, sinceramente pienso que sería un crimen. Pero el Van Buren no presidente. Por favor.
Piense en la gente de Valparaíso y ya que no sea posible aumentar su presupuesto, al menos manténgalo, pero en ningún caso lo siga rebajando, porque en las condiciones actuales, sinceramente pienso que sería un crimen" Autor: Rodrigo Díaz Yubero Abogado, periodista Magister en Ciencias Políticas. Pero el Van Buren no presidente. Por favor.
Piense en la gente de Valparaíso y ya que no sea posible aumentar su presupuesto, al menos manténgalo, pero en ningún caso lo siga rebajando, porque en las condiciones actuales, sinceramente pienso que sería un crimen"