Autor: Rodrigo Contreras Vergara
Américo llegó al refugio San Francisco de Asís lleno de garrapatas. Vagaba sarnoso en el sector de Las Américas. Logró sanar después de una larga y costosa recuperación. Su historia es una de las caras de la ley de tenencia responsable
Américo llegó al refugio San Francisco de Asís lleno de garrapatas. Vagaba sarnoso en el sector de Las Américas. Logró sanar después de una larga y costosa recuperación. Su historia es una de las caras de la ley de tenencia responsable Américo no se quiere ir. .. ilar Pazos me habla de Américo. Me dice que no se quiere ir. Que se esconde cuando lo vienen a buscar. Que llegó enfermó, con sarna y garraHay que hacer de todo. Deben ser más de 25 años los que lleva acogiendo a perros abandonados en las instalaciones levantadas en terrenos municipales. Isabel vivió en ese mismo lugar, antes que se instalara el refugio. Luego se trasladó a El Salto, un sector cercano. Y tras un accidente donde un camión chocó contra parte del albergue, Isabel empezó a colaborar habitualmente como voluntaria. Pilar me cuenta de la vez que un tipo la insultó por no querer recibirle un perro. Y otro que le dijo: "Oiga. .. y su marido no le dice nada por andar así todo el día, hedionda a perro. .. ". Siente que la miran con cara de asco. Me cuenta que llega gente buscando adoptar. Le dicen que le envenenaron el que tenían o que desaparecieron sin dejar rastro. Entones Pilar piensa, pero qué quieren, que les entregue mis perros, porque son sus perros, para que se los vuelvan a envenenar o los pierdan como se pierde un llavero. No, a esos no les va a entregar a sus perros. Tampoco a los que necesitan un perro guardián o para llevárselos al campo. Pilar no lo dice, pero se nota decepcionada con la gente, con el 95 por ciento de quienes van al refugio. Más esperanza ha encontrado en Santiago, desde donde vienen a adoptar con cariño real, sentimiento que se percibe en las fotos que le envían después de adoptados. O en extranjeros, como el caso de una alemana que se llevó seis perros y piensa venir por más. Le pregunto por la ley de tenencia responsable y frunce el ceño. Es que la cultura no se dicta por decreto. Además, de qué sirve una norma si no se fiscaliza. La experiencia le ha pasado la cuenta a Pilar. Me decía que prefería ayudar a un animal que a una persona. Y sé perfectamente que no lo dice en serio. Que si tiene que ayudar a un abuelo a cruzar la calle lo va a hacer. Que los valores que le enseñaron sus padres corren para animales y humanos. Pero a veces, ante la evidencia empírica, pierde la paciencia. Cree que sería mejor ir a los colegios y hablarles a los niños sobre la tenencia responP patas colgando. Que lo atendieron, le dieron de comer, lo llevaron al veterinario. Se recuperó Américo y ahora no se quiere ir. No se quiere ir.
Me cuenta de la gente que va al refugio San Francisco de Asís, a un costado de la ruta a Pencahue pasando el puente sobre el río Claro, y abandona a sus perros, sean cachorros, adultos tiñosos o vagabundos pulguientos. Tuvo que poner cámaras y aun así se las ingenian para abandonarlos en un punto ciego. Va a poner más cámaras. La gente, como si fuera analfabeta, no hace caso del cartel que anuncia que no se reciben perros. Porque ya no hay cupo. Deben ser unos 200 que ladran y mueven la cola cuando Pilar y su ayudante, Isabel, llegan cada mañana hasta el refugio. Son como niños. Pilar es la administradora, directora, limpiadora, cuidadora, del refugio. sable, antes que intentar educar a los adultos. Pilar se acuerda de Benita, Pedrito, Ramiro, Sarita y de Américo, por su puesto.
Y ahí como que se olvida de los tres millones de pesos que ha gastado solo durante el verano en recuperar a sus perros, en los cinco sacos de comida diarios, en los alimentos especiales que cuestan mucha plata, en que no hay días libres. Porque acoger es solo una palabra, pero detrás hay un cariño que no cualquiera entiende a la primera. Hay tiempo, hay gastos, muchos gastos, hay esfuerzo, trabajo, todo para recuperar a perros abandonados por personas irresponsables y flojas. Para qué tener perros si no se asume la responsabilidad y después, sin ningún cargo de conciencia, tirarlos a la calle, abandonarlos afuera del refugio. Al rescate Patricia Salgado Espinosa es la presidenta de la ONG Fundación Rescate de Mascotas, Talca. Su experiencia es distinta a la de Pilar. No tienen un Autor: Rodrigo Contreras Vergara. Entiendo perfectamente que Américo no quiera irse del refugio. Su antes y después encoge el corazón. Isabel lo carga como un hijo. Entiendo perfectamente que Américo no quiera irse del refugio. Su antes y después encoge el corazón. Isabel lo carga como un hijo. Entiendo perfectamente que Américo no quiera irse del refugio. Su antes y después encoge el corazón. Isabel lo carga como un hijo. Américo llegó al refugio San Francisco de Asís lleno de garrapatas. Vagaba sarnoso en el sector de Las Américas. Logró sanar después de una larga y costosa recuperación. Su historia es una de las caras de la ley de tenencia responsable refugio como tal, aunque las redes sociales podrían serlo. Su Facebook está todo el día informando de perros y gatos perdidos, de solicitudes de ayuda, de avistamientos de perros abandonados. Patricia asegura que en la última década se ha notado un cambio significativo en la tenencia responsable, aunque más en la ciudad que en sectores rurales. Precisa que en el campo hay más desinformación y es más complicado esterilizar a las mascotas. En Talca, en cambio, ha observado una mayor prevención de enfermedades a través del calendario de vacunas, desparasitación y esterilización. Destaca también el aporte de la Veterinaria Municipal, especialmente en el caso de familias que no tienen recursos para acceder a atenciones particulares y de organizaciones animalistas. Visto desde afuera, como un simple ciudadano que vive cerca de un parque, he visto que las personas, vecinos y visitantes, pasean a sus perros con sus correas. Algunos pocos llevan bolsas para recoger el excremento. Se nota una mayor preocupación. Lo mismo piensa Patricia, quien ha percibido un aumento significativo en el cuidado físico y mental de los perros, con los cuidadores paseándolos lo que evita el sedentarismo y los desestresa. Lamentablemente, y aquí coincide con la experiencia de Pilar, persisten -comenta Patricialos casos de maltrato animal.
En sus 14 años de funcionamiento, la fundación ha denunciado diferentes situaciones, tales como el abandono de perros enfermos (sarna, tiña, tumores), perras sin esterilizar y que quedan reiteradamente preñadas, y la tenencia de perros hacinados en lugares apartados. Falta fiscalización, acusa Patricia. Cuenta que solo en un par de oportunidades recibieron el apoyo de la PDI para rescatar a perros maltratados. Luego de un cambio de jefatura, no tuvieron el mismo respaldo. Generalmente las denuncias prescriben por falta de información, mientras los perros desaparecen o mueren. Y si bien cree que la ley está bien formulada, sin fiscalización es "casi como un documento decorativo". Ahora veo con otros ojos los hoyos que todas las mañanas descubro en el patio. La mirada inculpatoria de la Luna también me parece distinta. Volver a tapar los hoyos me molesta un poco menos. Gruño menos y sonrío más. Ayúdenme a compartir porfi ! ! Perrito abandonado en Escalada busca hogar urgente Autor: Rodrigo Contreras Vergara. La página de Facebook de la Fundación Rescate de Mascotas está llena de casos de perros perdidos, abandonados y maltratados. La página de Facebook de la Fundación Rescate de Mascotas está llena de casos de perros perdidos, abandonados y maltratados.