Autor: FERNANDA AROS
Sin Becas Chile, surgen beneficios acotados de fundaciones y embajadas para perfeccionarse afuera
Sin Becas Chile, surgen beneficios acotados de fundaciones y embajadas para perfeccionarse afuera La eventual suspensión de la convocatoria 2026 de Becas Chile para estudios de magíster, doctorado y posdoctorado en el extranjero, en medio de un ajuste presupuestario y proceso de rediseño, abrió un escenario de incertidumbre para quienes proyectaban especializarse fuera del país. La medida aún en evaluación, según dijo días atrás la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao abre la pregunta sobre qué otras alternativas de financiamiento podrían tomar los jóvenes. Con todo, esta no sería la primera vez que se suspende una convocatoria. En 2020 no se realizó la postulación de Becas Chile debido a una “repriorización” de los recursos producto de la crisis sanitaria. En este contexto, además de los créditos, becas de fundaciones y embajadas aparecen como las principales vías, para poder especializarse en el exterior. Alternativas acotadas y esquemas mixtos El último tiempo han ganado visibilidad iniciativas privadas como el programa Luksic Scholars, de Fundación Luksic.
“Hemos apoyado a más de 2.100 personas a través de becas de magíster, investigación y diferentes programas ejecutivos, abriendo oportunidades para personas en Chile en más de 40 programas académicos en 28 u n i v e r s i d a d e s, t a l e s c o m o Edimburgo, Harvard, MIT, London School of Economics, Oxford, entre otras”, señala Trinidad García, directora de Formación Internacional de la fundación. Las primeras becas de fellowship que se entregaron fue en el año 2000. “Nuestro modelo está basado en apoyar becas en posgrados específicos identificados como claves para el desarrollo de Chile. Los candidatos deben postular directamente a las universidades, siguiendo sus procesos regulares de admisión y solicitud de apoyo financiero”, agrega García. El programa Fulbright, impulsado por Estados Unidos, también aparece como una alternativa relevante.
En el caso de Chile, y dependiendo del beneficio, se financian magíster, doctorado en conjunto con ANID, al igual que “estadías doctorales de investigación y diversas oportunidades para académicos y profesionales”, informa Gonzalo Arenas, director ejecutivo de Fulbright Chile. Añade que el número de becas varía cada año según las condiciones, pero suelen ser 50 becas para chilenos y 40 para estadounidenses. “Se trata de un proceso altamente competitivo, alineado con estándares internacionales de excelencia, lo que asegura la selección de perfiles con alto potencial académico y profesional”, dice. En paralelo, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo destaca que existen programas de alcance iberoamericano orientados a la extensión de estudios universitarios. Entre ellas figura la Real Academia de España en Roma, que ofrece residencias anuales para artistas españoles y extranjeros, así como otras líneas de especialización en áreas como administración pública o relaciones internacionales. A esto se suma la oferta de Fundación Carolina, dependiente del Ministerio de AsunAÍCRAGNÉBUR tos Exteriores de España, que en su última versión contempla 736 becas en distintas áreas del conocimiento, para jóvenes de Iberoamérica. Debate por financiamiento y acceso “Suspender para evaluar no es debilitar la ciencia. Es hacer política pública basada en evidencia”, afirma el subsecretario de Ciencia, Rafael Araos, quien enfatiza que “Becas Chile se creó en 2008 en un contexto en que la oferta nacional de posgrados era insuficiente. Ese ecosistema cambió, y cuando cambia, los instrumentos también tienen que hacerlo”. Y agrega que en el país “tenemos más del doble de programas de doctorado y magíster que hace una década”, plantea. Sebastián Izquierdo, coordinador académico del Centro de Estudios Públicos (CEP), también postula que el modelo debe tener cambios. “El diseño original, con financiamiento 100% estatal, hoy es difícil de sostener y es menos justificado, dada la expansión de la oferta local de posgrado y la globalización.
Más que una interrupción, es una oportunidad para reordenar el programa hacia un uso más eficiente y estratégico de los recursos públicos”. Y agrega que se debe avanzar hacia un sistema mixto con mayor participación del sector privado y la academia. En tanto, Claudia Brizuela, directora de Investigación y Doctorado de la U. de los Andes, postula que “el capital humano no rinde al trimestre siguiente.
Rinde en una década, y a veces en dos”. Y por lo mismo, “reducir becas sin contar todavía con una oferta nacional que las reemplace al mismo nivel de exigencia es una decisión que puede parecer razonable en un presupuesto y volverse costosa en el tiempo”. 7.400 personas estudiaron, entre 2014 y 2025, en el extranjero gracias a Becas Chile. Eso implicó una inversión de US$ 500 millones. 480 doctorados hay actualmente en el país. En 2011, eran 217. PLANES Según el Ministerio de Ciencia, en el país hay 2.100 programas de magíster, mil más que en 2011. Autor: FERNANDA AROS. Una alternativa son las becas Fulbright para estudiar en el extranjero, o bien las que entrega España. Con todo, expertos postulan que el financiamiento de posgrados 100% estatal es difícil de mantener. El programa se suspendería por temas presupuestarios y de rediseño: 7.400 personas estudiaron, entre 2014 y 2025, en el extranjero gracias a Becas Chile. Eso implicó una inversión de US$ 500 millones. 480 doctorados hay actualmente en el país. En 2011, eran 217. PLANES Según el Ministerio de Ciencia, en el país hay 2.100 programas de magíster, mil más que en 2011. En la mayoría de los casos, el financiamiento tiene que ver con el tipo de programas y el aporte que puede hacer para Chile y el país al que se va.