Autor: EDUARDO OLIVARES C.
LA FICCIÓN DE JORGE QUIROZ (y la narrativa de otros ministros económicos)
LA FICCIÓN DE JORGE QUIROZ (y la narrativa de otros ministros económicos) El Commendatore está decidido a abrir su restaurante para la peña conmemorativa sobre el natalicio de Pablo Neruda, pero la signora Claudia se le planta firme: “¿ Quién cree que podría funcionar eso en este país? Que la gente entre por invitación personal, que hagan todos como que van a servirse algo y que después, cuando estén en el medio de la pasta a alguien le dé por recitar, a otro por cantar y repartan las letras y la cosa salga natural con todo el mundo cantando, ¿cómo va a ser natural eso? Si en este país la gente es oscura y reprimida, aun sin dictadura; a quién se le va a ocurrir que de pronto se pusieron sociales, y cantando canciones de protesta además, pero si es la locura más increíble que he escuchado en años. ¿Crees que los milicos son estúpidos? Se los van a llevar a todos presos”. El extracto proviene de “El Commendatore”, uno de los 15 relatos del libro “Cuentos pendientes”, publicado por Jorge Quiroz (1962) en 2015, por Ceibo Editores. Se lo dedica a su madre, una profesora de literatura que le narraba clásicos cuando el designado ministro de Hacienda de José Antonio Kast no sabía leer. En sus historias, Quiroz suele usar los diálogos fantasmas (un “tú” que puede ser un personaje que nunca aparece, por ejemplo) y su foco está en contar hitos de historias mínimas. La mayoría parece situada en barrios de clase media, por ejemplo en barrios de puerto o en la gran ciudad premoderna. Hay un claro viaje por la intimidad de familias y amistades ante el contexto político y social de los últimos 60 años.
En “El cachito”, que inaugura la colección, es un formidable relato sobre traiciones: “Un día a fines de septiembre, cuando ya se hacía tarde, llegaron los tiras a nuestra calle. ¿Y a que no sabes a dónde se dirigen? A donde el Huevo. Mira tú, nada que ver, fue lo que pensamos todos.
Vienen a buscar comunistas y entran donde se maneja el matute; era como estar fuera de época, o con la película cambiada”. En “Su voz” otro cuento sobre el olvido y la memoria, el relato se introduce así: “Siguiendo su rutina usual, le había dedicado algunos minutos a El Mercurio.
Su lectura del matutino había comenzado, desde luego, por lo más importante, las Cartas al Director, donde había identificado nombres de conocidos suyos firmando epístolas que desarrollaban tesis casi perfectas sobre cómo mejorar la penosa situación de Ferrocarriles del Estado, qué hacer de cara a los avatares del transporte colectivo o las penosas y terribles consecuencias que sucederían a la eventual legalización del matrimonio igualitario que ya comenzaba a discutirse en todos lados. Había seguido después por el Editorial, donde había ejercitado su intelecto procurando desentrañar, entre la maraña de adjetivos equívocos y asertos engañosamente neutros, qué es lo que en definitiva quería transmitir el Editor esa mañana.
Finalmente había terminado dando una mirada fugaz a los titulares de la sección Economía y Negocios, que traía noticias y comentarios indistinguibles de los de hacía un día, una semana o un mes atrás, que es lo que ocurre cuando las cosas se mueven en torno a una quieta normalidad, el estado de vida preferido de Sergio Piedrabuena”. Se entrelazan cuentos sobre maniLa portada de los libros de Jorge Quiroz, Lucas Palacios y Andrés Velasco. pulación comunicacional de burócratas (“Los elegidos”) con otros de triste ternura (“Dry Martini en el Ritz”); algunos de sarcasmo de clase (“La final de Zapallar”) y sátira social (“Todos íbamos a ser ricos”), y otros con finales oscuros (“Las armas del bosque”). Hay humor y, sobre todo, un constante flujo de máscaras que vacilan entre la justicia y la aspiración. La mano invisible Quiroz publicó antes de ser ministro. Pero Lucas Palacios (1974), otro ingeniero comercial, lo hizo después. El exministro de Economía del sedel mundo político Hay otros exministros y ex altas autoridades de los últimos 40 años que han publicado ficción. Jorge Arrate (ex-PS), exministro de Educación y del Trabajo en gobiernos de la Concertación y luego candidato presidencial del PC, ha publicado narraciones (“Los regresos de Azul”) y poesía.
El exsenador Camilo Escalona publicó “Cuentos del infierno”, y el exdirector de Junaeb Cristóbal Acevedo lleva dos volúmenes de relatos de literatura fantástica (“Expediciones domésticas” y “DeMentes”). gundo gobierno de Sebastián Piñera acaba de lanzar “La mano invisible y otras ficciones” (Vicio Impune, 2025), un volumen de 49 cuentos divididos en tres secciones. En la primera parte hay una mezcla de narraciones, algunas con enfoque moralista y otras derechamente sarcásticas.
Son breves, en algunos casos microcuentos, como “El candidato”: “El árbol creció y creció hasta que se quemó”. Otros navegan en la pesadilla, como “IA”, y unos son perversos, como “Fetiche”. La segunda parte son historias más conectadas entre sí, elaboradas con una constante tensión doméstica y altas dosis de humor. Y la tercera sección se arroja a la literatura fantástica (“La vieja ingresó a tropezones al comedor y al verme, la cara se le desencajó en una mueca de ira. Te metiste en lo que no te incumbe ¡ Maldito!, exclamó con voz grave, retumbante”, describe en “La bestia”). Palacios también ha explorado la poesía, aparte de su pasión por la música.
Velasco, el premonitorio Si se trata de ministros de Hacienda, hubo un precursor: Andrés Velasco (1960). En 1995 publicó “Vox Populi”, pero fue en 2003, tres años antes de llegar a Hacienda del primer gobierno de Michelle Bachelet, cuando tuvo su best seller: “Lugares comunes”. A diferencia de Quiroz y Palacios, lo de Velasco fueron novelas. En “Vox Populi”, Velasco traza un cuadro sarcástico de la política. Y “Lugares comunes”, si se lee hoy cuando ya se sabe sobre el wokismo y otras tendencias, resulta todo un anticipo crítico de una izquierda (la de Velasco) sobre la izquierda que la sucedió.
“Los objetivos del Panda Club eran, a juzgar al menos por las declaraciones de principios que comisiones y grupos de trabajo redactaban sin cesar, igualitarios a más no poder: pretendía democratizar las relaciones no solo entre los seres humanos, sino también entre las especies”, dice en un pasaje. Todo luce muy premonitorio, considerando que el autor sitúa la acción a fines de la década de los 80. LAS OTRAS PLUMAS Autor: EDUARDO OLIVARES C.. El próximo ministro de Hacienda sorprendió hace 11 años con un conjunto de relatos bien urdidos y humanos. No es el único que ha explorado esta veta: hoy es Lucas Palacios, y antes fue Andrés Velasco. LA CREATIVIDAD LITERARIA DE LAS AUTORIDADES: LAS OTRAS PLUMAS DEDICATORIA El libro “Cuentos pendientes”, publicado por Jorge Quiroz en 2015, contiene 15 relatos. El texto se lo dedica a su madre, una profesora de literatura que le narraba clásicos cuando el designado ministro de Hacienda de José Antonio Kast todavía no aprendía a leer.