CÓMO UN PUERTORRIQUEÑO CREÓ LA TABLA ELÉCTRICA QUE REVOLUCIONÓ EL SURF EN CHILE
CÓMO UN PUERTORRIQUEÑO CREÓ LA TABLA ELÉCTRICA QUE REVOLUCIONÓ EL SURF EN CHILE U n amigo mio entro al taller y me empezó a hablar de montarle un motor y una batería a las tablas.
Y yo le dije: "¿ Estás loco? Yo no creo que eso vaya a funcionar". El que habla es Nick Leason, ingeniero mecánico puertorriqueño y fundador de Liftfoils, una de las empresas más relevantes del mundo en el desarrollo de tablas acuáticas. La conversación ocurrió en 2015, en Aguadilla, Puerto Rico, mientras trabajaba junto a su padre en el taller que entonces funcionaba en el patio de su casa, cuando aún fabricaban tablas sin motor.
Aunque descartó la idea en ese momento, con el paso de los meses cambió de posición: "En un momento se me pegó tanto la idea que dije: 'Coño, tengo que explorar eso y ver si lo puedo lograr'. Empecé a pensar dónde se pondría un motor, de qué tamaño, qué tipo de poder se necesitaría". Así nació el eFoil: una tabla de surf equipada con un mástil y un ala submarina que, impulsada por un motor eléctrico y una batería de litio, se eleva por completo sobre el agua y avanza sin depender de olas ni viento, controlando la velocidad con un mando inalámbrico que va en la mano. Hoy el eFoil se ha convertido en un fenómeno global y en Chile se vende a precios que parten cerca de los $6 millones y pueden superar los $16 millones en sus versiones más premium. Ingeniero surfer Leason nació y se crió en Puerto Rico, en una familia estadounidense instalada en la isla desde los años '70.
Su abuelo fundó una empresa manufacturera con dos plantas de producción y su padre, criado en Wisconsin, se trasladó a Puerto Rico para trabajar con él y terminó quedándose por el estilo de vida: "A él le encantaba esquiar, pero cuando llegó acá tomó el surfing y lo hacía todo el tiempo.
Nos empujó a probar de todo". Fue por él, cuenta Leason, que su relación con el mar se dio desde siempre: "Desde la crianza, estuve surfeando diferentes deportes acuáticos: surfing, windsurfing, kite, you know". Más tarde Leason dejó Puerto Rico para estudiar ingeniería mecánica en la Universidad de Utah, impulsado por su fascinación por las regatas: "Me encantaban las matemáticas que tiene la afinación de las velas, cómo eso te cambiaba la parte fisica. Quería entender cómo funcionaban las cosas". Luego de graduarse, regresó a la isla en 2009 a trabajar con su padre, literalmente en el patio de su casa. Comenzaron produciendo tablas de stand up paddle hechas de fibra de carbono.
El equipo era de 18 personas: "Todos eran artistas, pero los únicos que sabíamos correr las tablas éramos mi papá y yo". En ese momento, Leason decidió diseñar sus propias foil, tablas con un ala submarina que avanza con impulso mecánico. "Había una sola marca que las hacía, eran de aluminio, muy pesadas y peligrosas". Sin embargo, el proceso para llegar a un diseño funcional duró cinco años: "No había casi ningún ejemplo en el mundo, así que pasé años diseñando y rompiendo, diseñando y rompiendo". Recién en 2015 pudo empezar a vender foils en volúmenes pequeños para los habitantes de la isla. ¿Y si le ponemos un motor? En 2015, a los pocos meses de haber logrado diseñar su propio foil, tuvo la conversación con su amigo que le dio una nueva obsesión: ponerle motor a una tabla. El primer prototipo fue muy básico: tomar un motor y un conjunto de piezas y montarlos sobre una tabla que Leason ya tenía. "Funcionó por 20 0 30 segundos. Fue suficiente para volar y saber que aquí había algo". A partir de ahí comenzó un trabajo distinto a todo lo que había hecho antes: "Vino otra etapa de motores eléctricos, baterías, controladores, señales. Era otro mundo de ingenieria, más complicado de lo que yo había pensado". Desde ese primer intento hasta un producto comercial pasaron tres años. Hubo cuatro versiones intermedias antes de llegar a algo que pudiera venderse, dice. La primera vez que Leason ocupó su eFoil fue en un rio, pero todo cambió cuando la probó en el mar: "Cuando lo llevé a las olas, eso fue otra cosa.
Sentí que cada célula de mi cuerpo se conectó con esa sensación de estar flotando y volando, y como que eso me dio un foco bien lindo de lo que estaba haciendo". "Lo lanzamos a internet y eso cogió fuego" Los primeros envios comenzaron a fines de 2018 y solo en el mercado local El salto internacional llegó unos meses después, cuando Leason invitó a un grupo de amigos a probar el eFoil y decidieron grabarse usándolo en distintos lugares, tanto en ríos como en playas de Puerto Rico. "Los lanzamos a internet sin saber mucho y eso cogió fuego". Los videos se difundieron rápidamente y superaron las 100 millones de visualizaciones. "Me inundé de mensajes de gente de todas partes del mundo", dice Leason, que en ese momento apenas tenía una página web con los precios.
Por ello, para poder crecer y lograr cumplir con la demanda, la empresa implementó una forma de pago en anticipación, sin inversionistas: "Era medio crowdfunding: la gente pagaba y esperaba seis meses, con toda la confianza de que yo iba a fabricar esta pieza y se la iba a entregar". Entre 2017 y 2019, el negocio creció principalmente en Estados Unidos y Europa, por lo que la escala de producción tuvo que ajustarse. La empresa pasó de fabricar todo internamente a combinar producción externa y ensamblaje local. De hecho, pasaron de tener un equipo de 18 personas a llegar a las 60 personas trabajando en temporadas de verano. Hoy la empresa sigue operando desde Aguadilla, en un parque industrial de 3 mil metros cuadrados, a cinco minutos de la costa. Existen siete tamaños de eFoils desarrollados por Leason que ya se han enviado y ocupado en más de 80 países. "Yo no tenía ni idea de que esto iba a crecer asi. Nunca imaginé que el fenómeno iba a llegar a este nivel" En Chile, empresas como Prokite y eFoils Chile lo importan y. en especificas fechas del verano ofrecen clases gratis en Rapel y Pucón. Esto porque, en nuestro país, el eFoil se ocupa principalmente en lagos. Sin embargo, su creador recomienda usarlo en el mar: "Para mi sería tremendo usarlo en un lugar como Pichilemu, que tiene unas olas bien largas.
Vas a surfear ahi y tirarte acelerando hacia la punta de la ola y después sueltas el gatillo y la surfeas entera". + Ingeniero mecánico y surfista desde niño, Nick Leason es el inventor del eFoil, una tabla de surf eléctrica que permite "volar" sobre el agua sin olas ni viento.
Desde un taller en el patio de su casa en Puerto Rico ideó este fenómeno acuático global que hoy se usa en más de 80 países.. Ingeniero mecánico y surfista desde niño, Nick Leason es el inventor del eFoil, una tabla de surf eléctrica que permite "volar" sobre el agua sin olas ni viento. Desde un taller en el patio de su casa en Puerto Rico ideó este fenómeno acuático global que hoy se usa en más de 80 países.