LEASING GANA TERRENO COMO MOTOR DE LA ELECTRIFICACIÓN DE VEHÍCULOS CORPORATIVOS
LEASING GANA TERRENO COMO MOTOR DE LA ELECTRIFICACIÓN DE VEHÍCULOS CORPORATIVOS unque la electrificación de A las flotas corporativas comienza a avanzar en Chile, impulsada por objetivos de sostenibilidad y eficiencia, el alto costo inicial de los vehículos eléctricos sigue siendo una de las principales barreras para las empresas. En este escenario, el leasing automotriz está emergiendo como un mecanismo clave para facilitar la incorporación de estas tecnologías sin comprometer grandes inversiones. El interés por migrar hacia flotas más limpias es hoy transversal. "Prácticamente todas las empresas evalúan alternativas para reducir su huella de carbono", señala el gerente de leasing operativo de Salfa Rent, Nicolás Salinas.
Sin embargo, advierte que el principal obstáculo sigue siendo el costo de entrada: "Históricamente, un vehículo eléctrico podía costar hasta el doble que uno a combustión, lo que impacta directamente en la cuota de arriendo" Pese a ello, la brecha ha comenzado a reducirse en los últimos años, impulsada por alianzas entre actores del sector y el avance de la infraestructura de carga.
A esto se suma un factor clave: el menor costo operativo. "El costo de la energía es bastante más bajo que el del combustible, por lo que cuando se analiza el proyecto completo, muchas empresas ven un ahorro en el largo plazo", explica Salinas.
Y agrega: "Esto obliga a las empresas a no mirar solo el costo del arriendo, sino el costo total de la movilidad". En ese contexto, el leasing ha ganado protagonismo como herramienta financiera para viabilizar esta transición. "Permite acceder a vehículos eléctricos sin realizar una inversión de capital significativa, transformando la adquisición en un gasto operacional más predecible", afirma el gerente general de Gama Mobility, Francisco Urzúa.
A su juicio, este modelo también entrega flexibilidad frente a una tecnología en evolución: "Para muchas empresas, esto permite incorporar electromovilidad de manera gradual, probando soluciones sin asumir el riesgo total de la propiedad". Este enfoque ha llevado a que varias compañías opten por esquemas mixtos o procesos de adopción progresiva, en los que el leasing actúa como un puente para testear soluciones antes de una implementación a mayor escala. Hacia adelante, las perspectivas apuntan a una expansión sostenida. "La adopción de vehículos eléctricos va a avanzar de forma progresiva, impulsada por la eficiencia y la sostenibilidad", señala Urzúa.
En ese escenario, el leasing se perfila como un habilitador clave, al permitir renovar flotas con mayor flexibilidad y adaptarse a la evolución tecnológica.. La transición hacia flotas eléctricas no solo es tecnológica, sino también financiera, por lo que el leasing abre espacio a esquemas más flexibles para su implementación. POR ANAÍS PERSSON