Autor: Por Joaquín López Barraza
Gobierno lanza Estrategia de Minerales Críticos y abre debate en Coquimbo por valor agregado, empleo y exigencias ambientales
Gobierno lanza Estrategia de Minerales Críticos y abre debate en Coquimbo por valor agregado, empleo y exigencias ambientales En una ceremonia en Santiago encabezada por el Presidente Gabriel Boric, el Ministerio de Minería presentó oficialmente la Estrategia Nacional de Minerales Críticos (EMC), definida por el Ejecutivo como una hoja de ruta para enfrentar el aumento acelerado de la demanda global de minerales esenciales para tecnologías limpias, electromovilidad y energías renovables.
Según planteó el mandatario, el objetivo es que Chile fortalezca su posición en las cadenas globales de suministro minero con una acción pública «coordinada y gradual» que impulse competitividad y desarrollo de cadenas de valor. «Con esta estrategia, se traza una hoja de ruta que permitirá a Chile consolidar su rol (. .. ) favorezca la competitividad, el desarrollo de cadenas de valor y la resiliencia de la industria», sostuvo Boric.
La ministra de Minería, Aurora Williams, enfatizó que la EMC identifica 14 minerales «factibles de desarrollar» para el país y que el plan se estructura en cinco pilares estratégicos. «Se han identificado 14 minerales que para nuestro país son factibles de desarrollar (. .. ) esta estrategia tiene cinco pilares estratégicos (. .. ) facilitación procedimental, mejora de la información geológica del país, desarrollo de comunidades, equilibrios ambientales y la formación del talento humano requerido», afirmó. En esa misma línea, recalcó que el propósito es ampliar la matriz productiva y consolidar minerales donde Chile ya es líder.
Desde el área económica, el biministro Álvaro García destacó el componente de innovación y empleo asociado al nuevo marco. «Con la Estrategia Nacional de Minerales Críticos, nuestro país convierte su liderazgo minero en una plataforma de innovación y empleos calificados al servicio de la transición energética global», señaló.
Aunque el documento tiene alcance nacional, en Coquimbo el anuncio no se lee solo como «un plan más», sino como un marco que puede acelerar discusiones que la región viene arrastrando hace años: qué se produce, cuánto valor se queda en el territorio y qué tipo de empleo se genera.
En la práctica, si la estrategia logra empujar «cadenas de valor» y «encadenamientos productivos», la región podría verse impactada en su red de proveedores, servicios y contratación local vinculada a la minería, además de la formación de capital humano para nuevos perfiles técnicos. Al mismo tiempo, la EMC pone sobre la mesa el otro lado del equilibrio: los estándares y condiciones.
En una región donde el agua, la relación con comunidades y la evaluación ambiental suelen ser puntos sensibles, el énfasis en «equilibrios ambientales» y «desarrollo de comunidades» instala un criterio que podría influir en cómo se priorizan proyectos y cómo se diseñan sus exigencias. La estrategia, además, se construyó -según informó el Gobiernomediante un proceso participativo con un Comité Consultivo de Alto Nivel, un comité técnico con más de 120 especialistas, talleres regionales y una consulta ciudadana. Entre 2024 y 2025 se realizaron análisis liderados por Cochilco y Sernageomin, junto a un equipo financiado por el BID, para abordar demanda global, potencial geológico y variables geopolíticas.
En términos simples, lo que cambia desde ahora es que el Gobierno fija un «mapa» y un lenguaje común para hablar de minerales críticos: no solo cuánto se extrae, sino qué se procesa, qué capacidades se forman y cómo se compatibiliza el crecimiento con estándares ambientales y legitimidad social. Para Coquimbo, el desafío será que esa hoja de ruta no quede en anuncio: que se traduzca en medidas concretas -inversión, proveedores, empleo y formaciónsin abrir un nuevo foco de tensión territorial. Autor: Por Joaquín López Barraza. La hoja de ruta fue presentada este martes 27 de enero por el Presidente Gabriel Boric junto al Ministerio de Minería y apunta a ordenar el desarrollo de 14 minerales clave para la transición energética.
Aunque el anuncio es nacional, en la Región de Coquimbo el efecto inmediato se juega en una pregunta concreta: cómo se traduce esta estrategia en proyectos, encadenamientos productivos y empleo, sin agravar tensiones como el agua y la conflictividad socioambiental.