Autor: EVA LUNA GATICA Enviada especial
La paradoja económica de Perú: resistente a la crisis política, pero con alta pobreza e informalidad
La paradoja económica de Perú: resistente a la crisis política, pero con alta pobreza e informalidad A pocos kilómetros de distancia, Perú muestra dos caras: en el Callao, la pobreza se toma el paisaje con viviendas a medio terminar, de ladrillo, madera y lata, basura en las calles y ampliaciones irregulares que reflejan una zona marcada por la informalidad y la falta de planificación urbana; en el distrito Miraflores, en cambio, se elevan edificios modernos frente al Pacífico, tiendas de lujo y una costanera con áreas verdes e infraestructura no vista en los sectores más populares de Lima. Un fuerte contraste pese a la fortaleza que exhibe su economía, aún cuando los últimos años han estado marcados por las constantes crisis políticas. En la última década, ocho presidentes pasaron por la Casa de Pizarro, y solo uno permaneció en el cargo hasta el final del período que le tocó ejercer: Francisco Sagasti. La economía peruana, no obstante, apenas se inmuta, con un crecimiento sostenido, inflación controlada y una de las deudas públicas más bajas de América Latina.
En ese marco, a las puertas de una nueva elección presidencial hoy domingo con 35 candidatos en carrera, sin u n f a v o r i t o claro y con un electorado altamente indeciso, el país deja en evidencia su mayor paradoja: su fortaleza macroeconómica en medio de la permanente inestabilidad política y un nivel de pobreza e informalidad que prometen ser parte de los desafíos del próximo gobierno. Según datos oficiales, en los últimos dos años, Perú ha crecido en torno al 3% anual y mantiene esa proyección para 2026 y 2027.
Además, tiene una deuda pública equivalente a un 30% del PIB, y la inflación se ha mantenido cerca del 2% anual lejos del poco más de 30% que marca Argentina o incluso mejor que el 5% de Colombia, a excepción del mes pasado en que los precios se elevaron por la situación en Medio Oriente. “La economía está estable, a diferencia de otros países como Argentina, Bolivia, Venezuela o Cuba”, destaca Hugo Zacarías, un conductor de Uber en Lima. Como país rico en recursos naturales, Perú ha aprovechado el nuevo boom de los metales es el tercer mayor productor mundial de cobre, y el dinamismo de sus agroexportaciones. A esto se suma la apertura comercial con más de 22 acuerdos comerciales vigentes Chile incluido, mientras que la invern Final totalmente abierto sión privada representa el 18% del PIB. Para Carlos Aquino, economista y docente de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la fortaleza económica se explica por su modelo de apertura consolidado desde los años 90.
“El motor de la economía peruana ha sido la inversión extranjera” y “las exportaciones”, sostiene, al destacar que la apertura comercial, los tratados de libre comercio y la inserción en mercados internacionales han impulsado el crecimiento del país.
“En 1990 Perú no exportaba ni 4.000 millones de dólares, y ya el año pasado vendió 90.000 millones (... ) De esto, el 60% son minerales, principalEl candidato peruano Ricardo Belmont (Obras), que se define como humanista y no tiene una tendencia política definida; y la derechista Keiko Fujimori (Fuerza Popular) empatan con un 10,9% y 10,8 % de intención de voto respectivamente en los últimos sondeos realizados antes de las elecciones de hoy, citados por EFE. Cerca de ellos se encuentra el también derechista, Rafael López Aliaga (Renovación Popular) con un 9,3 % de intención de voto.
Le siguen empatados con 7,2 % el cómico derechista Carlos Álvarez (País Para Todos) y el izquierdista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú). mente, cobre y hierro, y otro 10% es gas natural, petróleo, harina, aceite, pescado, y la estrella de las exportaciones, siguiendo el ejemplo de ustedes, las paltas, los arándanos y las uvas”, cierra. Perú mantiene una de las monedas el sol más estables de la región. Con la inflación bajo control, el Banco Central de Reserva ha mantenido su tasa de interés en 4,25% durante seis meses consecutivos.
Para ello, un factor clave ha sido su autonomía frente al Ejecutivo, que le ha permitido mantenerse al margen de las disputas políticas y sostener una gestión técnica, considerada por los expertos como uno de los pilares de la estabilidad macroeconómica del país. Además, lleva casi 20 años bajo la dirección de la misma persona, el economista Julio Velarde, quien es visto como una figura clave en la estabilidad financiera del país.
Para Carlos Gallardo, gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), el rol de la institución “ha sido clave” para dar “tranquilidad” a los mercados gracias a su manejo técnico e independiente, una línea asociada durante las últimas dos décadas a la gestión de Velarde.
Sin embargo, advierte que la continuidad de ese modelo se ha vuelto tema de debate en la campaña presidencial, y p r e s e r v a r s u a u t o n o m í a e s p e c i a l mente ante una posible salida d e V e l a r d e, quien tiene 73 a ñ o s s e r á uno de los desafíos que enfrentará el próximo gobierno.
Aun así, sostiene Aquino, “podríamos estar mucho mejor si hubiera más estabilidad política y más certidumbre política”. A su juicio, “el Perú podría crecer el doble o el triple” dado que según él la incertidumbre institucional ha frenado inversiones y expansión empresarial, algo en lo que coinciden los peruanos. ESSERPECNARF “Los cambios de presidentes.
Cambian a uno, ponen a otro y eso también nos afecta económicamente ¿ por qué? Porque las personas no saben si pueden invertir o no”, cuestiona un vendedor del centro de Lima de 65 años, que prefiere no compartir su nombre. Los retos del próximo presidente Pero la bonanza macroeconómica convive con una realidad desigual en las calles, donde proliferan los comercios informales, vendedores ambulantes y trabajadores sin contrato.
Se estima que siete de cada diez trabajadores en Perú se desempeñan fuera del sistema formal, sin acceso a beneficios laborales, lo que equivale a cerca de 12 millones de personas, según el diario la República, en un país de 34 millones de habitantes. Otro factor es la pobreza.
Según el Índice de Pobreza Multidimensional de la Universidad de Lima, publicado en enero de este año, cerca de 11 millones de peruanos viven con carencias graves en áreas como salud, educación, vivienda, empleo y servicios básicos. Mientras que más de 9,4 millones de peruanos no logran cubrir la canasta básica, según información oficial. “Hay mucha pobreza sobre todo en la selva”, asegura a este diario Beatriz Salas, de 57 años y habitante del Cusco, de visita en Lima. “Acá en Miraflores todo es más caro, y no creo que cambie porque los poderosos no quieren salir de la política”, cuestiona. Para el analista Gallardo, el próximo gobierno deberá enfocarse en enfrentar los problemas estructurales. “Persisten los retos de reducción de la informalidad” y de combatir una pobreza que hoy “es más urbana que antes”, señala.
A su juicio, “el empleo solo se genera con inversión privada”, por lo que considera que el principal desafío del presidente que asuma en julio será “impulsar de manera más fuerte la inversión privada”, junto con enfrentar la inseg u r i d a d y l a minería ilegal. Además, los buenos indicadores “vienen cambiando y no s a b e m o s p o r cuánto tiempo”, alerta a este diario el exministro de Economía, Alfredo Thorne.
Debido a la situación en Medio Oriente “la economía se desaceleró a partir de marzo y la inflación llegó a 3,8%. En nuestro escenario base anticipamos que la economía crezca 2,3% en 2026, una desaceleración respecto del 3,4% en 2025”, pronostica el experto. ENPERÚ Factor Velarde INDICADORES Se estima que siete de cada diez trabajadores en Perú se desempeñan en la informalidad, mientras que unos 11 millones viven en la pobreza. Autor: EVA LUNA GATICA Enviada especial. LIMA| Mantiene una inflación controlada, un crecimiento sostenido y una deuda pública baja, aunque los elevados niveles de vulnerabilidad y la precariedad laboral serán desafíos clave para el próximo gobierno.
Las elecciones para un nuevo presidente son hoy ENPERÚ Factor Velarde INDICADORES Se estima que siete de cada diez trabajadores en Perú se desempeñan en la informalidad, mientras que unos 11 millones viven en la pobreza. LA COSTA de Lima, a un día de la elección presidencial marcada por la alta fragmentación.