Columnas de Opinión: En La Serena la impunidad se terminó: El dinero de los vecinos se respeta
Columnas de Opinión: En La Serena la impunidad se terminó: El dinero de los vecinos se respeta Daniela Norambuena, alcaldesa de La Serena Tras seguir atentamente las revelaciones de las últimas jornadas del juicio oral por el millonario fraude en la Corporación Municipal Gabriel González Videla, es imposible no sentir una profunda indignación.
Los antecedentes expuestos en los tribunales han desnudado públicamente un escandaloso modus operandi que, mediante boletas falsas, funcionarios fantasmas y desvío de fondos en el Departamento de Salud, saqueó las arcas públicas entre 2019 y 2024.
Desde mucho antes de asumir el sillón edilicio sostuve una postura firme que hoy el tiempo y las pruebas de la Fiscalía me terminan dando la razón: con la plata de la salud de los serenenses no se juega. En este histórico desfalco, la comuna de La Serena y sus familias más vulnerables fueron las verdaderas y principales víctimas.
Mientras en nuestros consultorios y centros de salud primaria faltaban insumos básicos, remedios para nuestros adultos mayores o programas de rehabilitación para jóvenes, un grupo de personas se coordinaba entre cuatro paredes para desviar recursos fiscales que superan los cientos de millones de pesos. Sin embargo, lo que hoy indigna doblemente a nuestra comunidad no es solo la gravedad de los delitos que se juzgan, sino la absoluta falta de autocrítica institucional que imperó durante años.
Me resulta impresentable e inaceptable el desfile de declaraciones de la administración anterior que intenta sacudirse la responsabilidad política y administrativa argumentando que todo pasaba a sus espaldas, que se enteraron "de casualidad" o reduciendo un saqueo de esta magnitud a una simple "traición de confianzas". Quienes lideran un municipio no pueden pretender ser meros espectadores de la corrupción. Un alcalde está para fiscalizar, para cuidar peso a peso el dinero de los ciudadanos y para responder con el pecho al frente ante sus vecinos. Desde el primer día de nuestra gestión pasamos de la denuncia a la acción concreta para asegurarnos de que esta oscura historia jamás se vuelva a repetir. En La Serena la impunidad se terminó y ese es el sello inquebrantable de nuestra administración.
La probidad y la transparencia no se declaran con discursos vacíos ni pasándose la pelota unos a otros, se demuestran persiguiendo penalmente a los responsables, caiga quien caiga, ordenando la casa y cuidando el patrimonio de nuestra gente. Como municipalidad y como querellantes en esta causa, no aceptaremos defensas corporativas ni medias tintas. Esperamos que la justicia actúe con el máximo rigor de la ley, porque el daño social provocado a nuestra comuna es incalculable y la ciudad exige, con justa razón, que se pague por ello.. OPINIÓN