Autor: Carolina Ruiz carolina.ruiz@estrellachiloe.cl
A 66 años del mayor terremoto de la historia
A 66 años del mayor terremoto de la historia NSES Pensábamos que era el fin del mundo". Es el relato de una de las sobrevivientes de ese trágico día. A sus 80 años, Ulda Ballesteros todavía recuerda el miedo que paralizó a miles de personas aquella tarde del 22 de mayo de 1960. Primero vino un movimiento lento. Después, el suelo comenzó a sacudirse con una violencia desconocida.
Las casas crujían, el cemento caía, la tierra se abría y el mar avanzaba. "Mientras era el terremoto, rezaba el credo y no alcanzaba a terminar y comenzaban los temblores, una y otra vez", relató la mujer, quien tenía apenas 13 años cuando ocurrió el megaterremoto que transformó para siempre el sur de Chile. A las 15:11 horas de ese domingo, un sismo de magnitud 9,5 -el más grande registrado instrumentalmente en la historia de la humanidadremeció cerca de mil kilómetros del territorio nacional, desde Biobío hasta Aysén. El movimiento se prolongó por más de ocho minutos y dejó un saldo devastador: miles de muertos, ciudades destruidas, pueblos arrasados por el mar y una huella imborrable en la memoria colectiva del país. Aunque se le conoce como el "terremoto de Valdivia", por haber sido esa ciudad una de las más afectadas, golpeó con fuerza a varias de las entonces provincias desde el centro sur hasta la Patagonia. El epicentro se habría ubicado cerca de Lumaco, hoy Región de La Araucanía. Decenas de localidades urbanas y rurales sufrieron daños catastróficos, incendios, deslizamientos de tierra, aislamientos, inundaciones e incluso efectos volcánicos.
PROFUNDAS ENSEÑANZAS A 66 años de la tragedia, científicos, historiadores, dirigentes y especialistas coinciden en algo: el terremoto de 1960 no sólo cambió la geografia del país, también dejó profundas enseñanzas sobre construcción, prevención, memoria histórica y gestión de emergencias.
Para el director del Centro Sismológico Nacional (CSN), perteneciente a la Universidad de Chile, Sergio Barrientos, el evento de 1960 "es el terremoto de mayor magnitud registrado instrumentalmente en el mundo desde fines del siglo XIX.
Su zona de ruptura alcanzó los 800 kilómetros de longitud, con un desplazamiento de la placa de Nazca bajo la Sudamericana de unos 40 metros bajo la ciudad de Valdivia". Además, el terremoto generó un tsunami que cruzó el Océano Pacífico y dejó víctimas fatales en Hawái, Japón y Filipinas. "Su impacto fue tan brutal que la Tierra quedó vibrando como una campana durante varias semanas", afirmó el experto. El desastre también marcó un punto de inflexión para la ciencia. Ocurrió en plena transición tecnológica, justo cuando comenzaban a implementarse redes sísmicas mundiales estandarizadas. Los registros obtenidos entonces sirvieron como base para el desarrollo de la sismología moderna y décadas más tarde se complementarían con tecnologías como GPS y sistemas GNSS. En cuanto a los cambios más evidentes en Los Lagos, Barrientos señaló que "fueron los alzamientos y subsidencias del terreno.
Alsur de la región, las islas Guamblin (Aysen) y Guafo (Chiloé) se elevaron entre 4 y 6 metros, mientras que el tsunami dejó grandes depósitos de areniscas que hoy se pueden estudiar en zonas como Maullín y los lagos Cucao y Huillinco". El sismólogo acotó que "la gran lección es que cada nuevo evento sísmico nos aporta datos y observaciones cruciales para actualizar las normas de construcción, logrando que las estructuras resistan mejor y la sociedad sea lo suficientemente resiliente para seguir operativa inmediatamente después de una catástrofe". OLAS HASTA EN LAGOS Aunque Valdivia concentro gran parte de la atención internacional, otras ciudades vivieron una devastación profunda. El historiador osornino Ricardo Becerra sostiene que "Osorno también sufrió bastante". Según relató, un informe del Ministerio del Interior de la Autor: Carolina Ruiz carolina.ruiz@estrellachiloe.cl.
Desconocido o no dimensionado por las nuevas generaciones, el aniversario de la gran tragedia del 22 de mayo de 1960 no sólo remite a un pasado de dolor y superación, sino también a analizar el presente y vislumbrar el futuro en cuanto a educación sísmica permanente, cumplimiento de las normas de construcción y conocimiento de los territorios susceptibles de catástrofes en Los Lagos. GRAN AFECTACIÓN HUBO EN DIVERSAS CONSTRUCCIONES DE PUERTO MONTT TRAS EL TERREMOTO.
NO EXISTIERON DAÑOS PRODUCTO DEL MAREMOTO, QUE NO SE MANIFESTÓ EN EL SENO DEL RELONCAVÍ. (viene de la página anterior) "Es algo que he planteado al municipio de Puerto Montt, que debería haber algo que recuerde lo que sucedió" Luis Toledo, periodista, máster en Protección Civil y Gestión de Emergencias. "Es el terremoto de mayor magnitud registrado instrumentalmente en el mundo desde fines del siglo XIX" Sergio Barrientos, director Centro Sismológico Nacional. EL ESTADO DE UNA CARRETERA DE PUERTO MONTT REFLEJA LA INTENSIDAD DEL MOVIMIENTO SÍSMICO. DAÑOS EN LA CIUDAD DE OSORNO, RIBERA DEL RÍO DAMAS. A 66 años del mayor terremoto de la historia época estableció que el 80% de las viviendas de la ciudad del Rahue presentó algún tipo de daño. Cerca de 2.800 casas quedaron destruidas, más de 4.500 registraron daños parciales y otras 5.700 fueron perjudicadas en zonas rurales. "Prácticamente se cortaron todas las comunicaciones, caminos y suministros básicos. Durante varios días no hubo agua ni luz. Incluso unos habitantes para proveerse de agua acudían a un humedal y así se abastecieron", contó el investigador.
Uno de los episodios más dramáticos ocurrió en el lago Rupanco, donde un gigantesco deslizamiento de tierra destruyó un hotel termal de tres pisos. "Nunca se logró determinar cuántas personas murieron exactamente porque gran parte del lugar quedó sepultado", explicó Becerra. Testimonios recogidos por la fuente hablan incluso de olas superiores a 30 metros dentro del lago. A la tragedia sísmica se sumó otro fenómeno: la erupción del volcán Puyehue-Cordón Caulle. "El 24 y 25 de mayo la ciudad de Osorno fue cubierta de cenizas.
Eso provocó aún más angustia entre la población". "El trabajo que hicieron la Cruz Roja, Bomberos, el Ejército fue tremendamente importante para poder ir en ayuda de los damnificados, porque prácticamente todas las comunicaciones se cortaron. La única vía de comunicación era aérea. En Osorno ya existía el club aéreo y tenía una cancha en el sector de Pampa Alegre.
Ahíllegaban los aviones con una serie de materiales, vestuario y alimentación para poder socorrer a los damnificados". CHILOÉ, VISIBILIZADO POR EXTRANJEROS En Chiloé, el terremoto y posterior maremoto dejaron escenas que sobreviven en la memoria de sus habitantes. El profesor y escritor Luis Mancilla afirmó que la provincia quedó completamente aislada y que las primeras noticias sobre la magnitud del desastre en el Archipiélago fueron entregadas por corresponsales extranjeros. En el norte de la Isla, el maremoto dejó algunas de las escenas más dramáticas de la tragedia.
Las olas arrasaron gran parte del borde costero, donde decenas de familias fueron arrastradas junto a sus viviendas por la fuerza del mar; otras debieron huir. "En Ancud, el tsunami destruyó el antiguo barrio de palafitos del sector La Arena. En Cucao sucedió lo mismo, pero como no había noticias, no se sabe cuánta gente murió ahí. En Ancud se calcula que fueron más de 100 las personas que se fueron en sus casas cuando las llevó el mar. También sucedió en Maullín, el mar también salió", sumó Mancilla.
En Castro, además del movimiento telúrico y sus incontables réplicas, un incendio arrasógran parte del centro durante la noche del 22 de mayo. "Destruyó todo lo que es de la hostería, en calle Alonso, dio la vuelta y llegó hasta la esquina de calle Lillo con Blanco", explicó el escritor.
Para el chilote, los héroes de esos días fueron los bomberos y voluntarios civiles: "Organizaron ollas comunes, vigilaban los comercios destruidos y levantaron servicios de radioaficionados para comunicarse con el resto del país". "La lección más importante que dejó, primero, fue de solidaridad, por lo menos aquí en Chiloé.
Y lo otro es que las personas que vivieron el terremoto estaban educadas y ya no se les tenía tanto temor a un temblor más pequeño, porque sabían a qué lugares tenían que ir para refugiarse", enfatizó.
La isleña Ulda Ballesteros, quien rememoró lo sucedido, contó que "primero comenzó con un movimiento lento, luego más fuerte y eso no paraba, era una cosa terrible, se caían las cosas, las casas, se abría la tierra, y después ya la gente salía a la calle, algunos tirados en la calle; luego subió un poco el mar.
A la noche vino el incendio (. .. ) el cielo estaba rojo y uno pensaba '¿ qué tragedia más viene?"". "En el palacio cristal (de Castro) que le decían, unos padres salieron y se quemó una guagüita, eso fue en Ramírez; una amiga murió en calle Lillo, que la aplastó la tierra; y mi amigo en la calle Blanco salió al patio, le cayó la leña y murió; después, un bisabuelo de un nieto mío murió porque un camión se dio vuelta y lo aplastó; fueron muchas cosas", lamentó Ballesteros.
LA MEMORIA HISTÓRICA En la capital regional, el máster en Protección Civil y Gestión de Emergencias Luis Toledo planteó que la principal enseñanza del terremoto no sólo está en los planes de emergencia, sino en la memoria histórica. "Nos permite saber lo que ocurrió y prepararnos para lo que podría volver a ocurrir. Es algo que he planteado al municipio de Puerto Montt, que debería haber algo que recuerde lo que sucedió”, afirmó. El también periodista recordó que localidades completas desaparecieron tras el tsunami: "Haciendo un reportaje a los 50 años del terremoto de 1960, encontré un relato de cómo se había salvado mi abuelo. Él vivió en un lugar que se llama Quenuir, en la costa pacífica de la comuna de Maullín.
Ese pueblo fue relocalizado; la ola se lo llevó por completo". "Los bomberos, después del sismo principal a lo largo de todas las zonas afectadas Chiloé, Llanquihue, Osorno, Valdivia, en La Araucanía-, fueron los primeros en responder. Porque tras el sismo se registraron muchos incendios. Era otoño y mucha gente tenía la calefacción encendida en las casas y, al colapsar las casas, se generaron incendios, también de origen eléctrico", comentó.
El especialista advirtió que muchos fenómenos observados en 1960 siguen siendo riesgos vigentes hoy: licuefacción de suelos, deslizamientos de tierra y construcción en zonas inundables. "Hay sectores donde el suelo se transforma en un pantano en segundos producto de la licuefacción; las casas de dos pisos (entonces) quedaron convertidas en viviendas de uno", explicó. MONITOREO ACTUAL A más de seis décadas del megaterremoto y maremoto que cruzó el Pacífico, Chile cuenta hoy con sistemas de monitoreo, normas sísmicas y organismos especializados que no existían en 1960. El director del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) en Los Lagos, Mitzio Riquelme, explicó que el país posee una estructura fortalecida gracias a la Ley 21.364 que establece dicho organismo. Según el profesional, Los Lagos cuenta con un Plan Regional de Emergencia que contempla amenazas como sismos, tsunamis, remociones en masa, incendios forestales y erupciones volcánicas. Además, han realizado ejercicios masivos de evacuación y simulacros durante 2025 y 2026, junto con pruebas del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE) en diversas comunas. El ingeniero en prevención de riesgos sumó que "22 de las 30 comunas de la región poseen sus planes de emergencias vigentes.
Actualizados conforme a la Ley 21.364, se posee cuatro Planes Comunales de Respuesta a Emergencias y Reducción del Riesgo de Desastres". Riquelme subrayó que durante 2024-2025 fueron asignados fondos para el desarrollo de instrumentos por un monto cercano a los 100 millones de pesos. El Programa GRD (Gestión del Riesgo de Desastres) de Senapred logró avanzar con el financiamiento durante el año 2024, con siete planes y durante 2025,14 nuevos planes. Sumado a ello se han gestionado fondos para el avance de Planes Reducción del Riesgo de Desastres en diversas comunas de la región, encontrándose 6 vigentes, mientras que 24 comunas actualmente no poseen tal instrumento. La autoridad regional sostuvo que "por la naturaleza de nuestro país y su composición geográfica, existen amplias zonas de exposición a la amenaza de sismos en la Región de Los Lagos.
Abarcan desde la costa pacífica hacia el interior andino, con una alta densidad de fallas activas y compleja geodinámica debido a la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana". "La región presenta desafíos continuos que abordan principalmente un desarrollo territorial extenso con baja evaluación de los riesgos y amenazas presentes en los entornos inmediatos a nuevas zonas habitadas que se desarrollan cercanas a bordes costeros y en faldas de volcanes con una alta actividad", expuso el director regional del Senapred. "Esto representa una complejidad que debe ser abordada previo a la activación de situaciones que generen emergencias tales como terremotos o erupciones volcánicas", concluyó el también máster en Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres y Catástrofes. 03 (viene de la página anterior) "Es algo que he planteado al municipio de Puerto Montt, que debería haber algo que recuerde lo que sucedió" Luis Toledo, periodista, máster en Protección Civil y Gestión de Emergencias. "Es el terremoto de mayor magnitud registrado instrumentalmente en el mundo desde fines del siglo XIX" Sergio Barrientos, director Centro Sismológico Nacional. Autor: Carolina Ruiz carolina.ruiz@estrellachiloe.cl.