Autor: Jorge Monares Olivares prensa@latribuna.cl
Provincia de Biobío cerró temporada con menos incendios, pero con aumento en superficie afectada
Provincia de Biobío cerró temporada con menos incendios, pero con aumento en superficie afectada on el término del período estival, la provincia de Biobío comienza a cerrar una nueva temporada de incendios forestales marcada por la alta demanda operativa, focos simultáneos en distintos sectores rurales y un despliegue permanente de recursos para evitar emergencias de mayor magnitud.
Si bien el balance oficial 2025-2026 suele consolidarse a nivel regional por parte de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), distintas comunas de la provincia volvieron a figurar entre las más exigidas durante los meses críticos de verano. La temporada estival estuvo condicionada por altas temperaturas, episodios de viento, baja humedad relativa y una carga de combustible vegetal que en varios momentos elevó el riesgo de propagación rápida. En ese escenario, la provincia de Biobío -por su extensión territorial, actividad silvoagropecuaria y presencia de sectores C rurales y forestalesvolvió a ocupar un lugar central en la estrategia regional de prevención y combate.
De hecho, la propia planificación regional 2025-2026 del Ministerio de Agricultura y Conaf contempló una inversión superior a 23 mil millones de pesos para enfrentar la temporada en el Biobío, con brigadas, aeronaves y equipamiento desplegado en puntos estratégicos del territorio. El director regional de Conaf Biobío, Álvaro González, dio cuenta de un balance que demuestra un comportamiento menos crítico de siniestros en la provincia respecto al resto de la región.
Al respecto, puntualizó que "en la actual temporada 20252026, se ha registrado una disminución del 32 por ciento en la ocurrencia, pasando de 503 a 341 incendios, lo que refleja avances relevantes en materia de prevención, vigilancia, detección oportuna y coordinación interinstitucional". No obstante, si bien la provincia ha enfrentado una temporada de menor severidad relativa en cuanto a ocurrencia, la superficie afectada aumentó en un 34 Durante enero y marzo se por ciento, alcanzando las 5 mil registraron incendios rele540 hectáreas, lo que confirma que "seguimos enfrentando incendios de alta complejidad y con capacidad de generar daños importantes en el territorio". vantes en comunas como Laja, Nacimiento, Los Angeles, Quilleco, Tucapel, Mulchén y Santa Bárbara, además de otros eventos de menor superficie, pero alta preocupación por su cercanía a sectores habitados o áreas productivas. Uno de los siniestros que concentró atención en enero, por ejemplo, fue el incendio En la región del Biobío, en tanto, el balance ha sido significativamente más complejo y preocupante.
Frente a ello, el director regional de Conafmanifestó que "si bien se observa una disminución del 29 por ciento en el número de incendios forestales, pasando de mil 177 a 834 eventos, la superficie afectada alcanza las 32 mil 476 hectáreas, lo que representa un incremento del 266 por ciento respecto de la temporada pasada". Estas cifras demuestran que a nivel regional "continuamos enfrentando una realidad de alta exigencia, marcada por incendios de gran magnitud y alto impacto". Por lo anterior, afirmó que "como institución, reiteramos la necesidad de fortalecer la prevención, la responsabilidad individual y colectiva, y el compromiso permanente de la comunidad, entendiendo que evitar un incendio forestal sigue siendo la medida más eficaz para proteger a las personas, las viviendas, los ecosistemas y el territorio". Rucahue Sur, en la comuna de Laja, que superó las 4 mil 500 hectáreas afectadas y obligó a un intenso despliegue de recursos. A ello se sumaron focos en la provincia que, aunque más acotados, obligaron a mantener vigilancia constante por parte de brigadas, municipios, Bomberos, empresas forestales y organismos de emergencia.
Aunque la mayor cobertura mediática regional se concentró en incendios de gran magnitud ocurridos en otras provincias, como los de Concepción, Penco, Tomé, Florida, Hualqui y Santa Juana, en Biobío el balance también dejó lecciones importantes. Una de ellas es que el número de incendios no siempre se traduce automáticamente en mayor superficie quemada, pero sí exige una respuesta rápida y coordinación permanente. En años anteriores, la provincia incluso encabezó la ocurrencia de siniestros a nivel regional, lo que la mantiene como un territorio especialmente sensible dentro de la planificación F preventiva. Desde el punto de vista operativo, la temporada confirmó nuevamente la importancia de la articulación entre CONAF, Senapred, Bomberos, municipios, empresas forestales, Carabineros, PDI y delegaciones presidenciales.
El plan regional lanzado en octubre de 2025 consideró 42 brigadas y 12 aeronaves distribuidas en la región, una capacidad que fue clave para responder a incendios simultáneos y proteger sectores habitados, infraestructura crítica y zonas productivas. Para la provincia de Biobío, donde las distancias y los accesos rurales suelen complejizar el combate, esa anticipación fue determinante. Otro elemento que marcó la temporada fue el foco en la prevención y la persecución de eventuales responsabilidades.
Durante el verano, CONAF Biobío reforzó capacitaciones con personal policial y también advirtió que algunos incendios quedaron bajo análisis por posible intencionalidad, un factor que sigue preocupando a las autoridades cada vez que se registran focos reiterados o en condiciones sospechosas.
Esa línea investigativa cobra especial relevancia en zonas rurales y de interfaz urbano-forestal, donde una chispa o acción negligente puede transformarse en una emergencia mayor en pocos minutos. "CONTINUAMOS ENFRENTANDO UNA REALIDAD DE ALTA EXIGENCIA" Autor: Jorge Monares Olivares prensa@latribuna.cl.
Aunque la ocurrencia de siniestros forestales disminuyó un 32 por ciento en comparación con la temporada anterior, la superficie dañada en la provincia creció un 34 por ciento, superando las 5 mil 540 hectáreas. "CONTINUAMOS ENFRENTANDO UNA REALIDAD DE ALTA EXIGENCIA" SI BIEN LA PROVINCIA ha enfrentado una temporada de menor severidad relativa en cuanto a ocurrencia, la superficie afectada aumentó en un 34 por ciento, alcanzando las 5 mil. 540 hectáreas. EL DIRECTOR REGIONAL de CONAF Biobío, Álvaro González, dio cuenta de un balance que demuestra un comportamiento menos crítico de siniestros en la provincia respecto al resto de la región.