Autor: Marcelo Mena Exministro del Medio Ambiente y académico PUCV
Columnas de Opinión: Enchúfalo al sistema eléctrico
Columnas de Opinión: Enchúfalo al sistema eléctrico C hile vive una paradoja.
Somos una potencia solar mundial y, al mismo tiempo, los hogares incrementaron su cuenta de la luz más de un 50% dos años. ¿ Por qué? Porque la transición energética sigue atrapada en un sistema diseñado para la generación fósil y las plantas industriales. Pero hay una tecnología probada, y sin subsidio fiscal: el panel solar enchufable, equipos de 400 a 800 watts con microinversor integrado que se conectan directo al enchufe de la casa. Generan electricidad para consumo inmediato y reducen la cuenta entre 15% y 25%. Cuestan entre 250 y 450 dólares puestos en Chile, y se amortizan en tres a cinco años. Después, son dos décadas de electricidad esencialmente gratis. Alemania ya lo entendió. Su Solarpaket I, vigente desde 2024, permite instalar hasta 800W. Basta un registro online de dos minutos. Resultado: más de 1,5 millones de equipos instalados, mayoritariamente en departamentos y hogares de clase media. Francia, Países Bajos, Bélgica, Austria y Portugal siguieron el modelo. En Chile conectar un panel de 300W a un enchufe domiciliario requiere el mismo trámite TE4 que una planta de un megawatt: proyecto firmado por instalador clase A, homologación SEC, notificación a la distribuidora, inspección. El costo del papeleo supera al del equipo.
La consecuencia previsible es un mercado gris donde miles de hogares instalan sin declarar, sin trazabilidad y sin estándares de seguridad. ¿La solución? Crear una categoría de Equipo Fotovoltaico Enchufable con tres condiciones: potencia máxima 800W, certificación SEC del equipo (no del usuario) y autodeclaración digital al momento de la compra. La seguridad eléctrica está resuelta en el hardware; la regulación solo necesita reconocerlo. Hay otro además un argumento sistémico. Cada kilowatt distribuido en horario solar alivia la red en el peak diurno, reduce pérdidas de transmisión y posterga inversiones en distribución que terminan pagando todos los usuarios. La pregunta no es si el panel enchufable llegará a Chile. Ya está llegando, vía Mercado Libre y AliExpress. La pregunta es si el Estado se pone al frente, fija estándares y captura el beneficio social, o si lo deja correr en la informalidad. Alemania eligió liderar. Chile, con mejor sol y peores cuentas de luz, no tiene excusa para no enchufarse. Autor: Marcelo Mena Exministro del Medio Ambiente y académico PUCV.