Autor: Pablo Rodillo M.
Trump aterrizó en China con la necesidad de firmar acuerdos en un momento delicado para su presidencia
Trump aterrizó en China con la necesidad de firmar acuerdos en un momento delicado para su presidencia 1 Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pisó suelo chino esta mañana, ya tarde noche en Beijing. Y con ello, una lapso hisE tóricamente largo terminó. Mañana jueves, noche y madrugada de Chile, se reunirá con su par chino, Xi Jinping con la necesidad de llegar a acuerdos en un momento difícil para su presidencia. Además se trata de una visita histórica debido a las fricciones que existen entre ambos países. Hace ocho años y medio que un Mandatario estadounidense no aterrizaba en China. Y el último. .. también fue el propio Trump.
Desde que Richard Nixon se convirtió en el primer presidente de Estados Unidos en visitar la República Popular en 1972, ambos países ya habían experimentado una "era del hielo", la cual duró los diez años posteriores a la masacre de la Plaza de Tiananmen en 1989. Estas dimensiones históricas dejan claro cuánto está en juego en la visita de Estado que comenzó esta mañana. Sin embargo, las expectativas que se tiene de la visita de Trump a Xi, y de que se produzcan avances concretos, son mínimas, auguran think tanks tanto de Washington como de Beijing. Los temas económicos serán primordiales, pero hay otros también en agenda. Por ejemplo, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán estuvo en Beijing la semana pasada y China expresó que aspira a tener un papel de mediador en la guerra en Medio Oriente. Hasta última hora de ayer, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y el viceprimer ministro de China, He Lifeng, discutieron los últimos detalles de la gira de Trump al gigante asiático. Lo hicieron en Corea del Sur, antes de que comenzara la cumbre en Beijing. Y el papel de Bessent es importante. Es que a diferencia de gobiernos estadounidenses anteriores, el negociador de Trump no proviene del aparato de seguridad de EE.UU., sino del mundo de la política económica. Porque Trump insistirá, en estos tres día de cumbre, en llegar a acuerdos con Xi. Y anunciarlos grandilocuentemente como es su costumbre. Los puntos clave La agricultura, la energía, la aviación y la lucha contra la epidemia del fentanilo en Estados Unidos están entre los posibles temas en los que podrían llegar a acuerdos.
China podría comprar más soja y más gas licuado a EE.UU., pedir más aviones del fabricante estadounidense Boeing, que está en dificultades, y hacer más para combatir el contrabando de la materia prima de la droga.
Además, circula la idea para establecer dos grupos de trabajo entre los dos países: el "Board of Trade" (Consejo de Comercio) y "Board of Investment" (Consejo de Inversión). Sin embargo, y como recuerda el diario Frankfurter Allgemeine, "Trump está negociando con un oponente que conoce las debilidades de Estados Unidos: la guerra de Irán, su dependencia de las materias primas críticas (como las tierras raras) y su impulso de anunciar sí o sí un acuerdo". Es que China sabe que "Estados Unidos está luchando con muchas contradicciones y desafíos externos, como el conflicto en Irán", aseguró al diario alemán el profesor Wu de Shanghai. "Se avecinan elecciones intermedias en EE.UU., y las perspectivas para el Partido Republicano no son buenas". China, por otro lado, está "en su punto más fuerte y Ccreo que China será aún más fuerte en el futuro", agregó. Y esto, la postura de Beijing "es el mayor peligro para la cumbre", que se inicia hoy. "China corre el riesgo de sobreestimar su papel. El riesgo radica en que Beijing tiene demasiada confianza en sí misma, presiona demasiado a Trump y, a cambio, le ofrece muy poco", aseguró el experto.
En ese sentido, y pese a la confianza que Trump muestra hacia afuera, China parece estar entrando a esta cumbre desde "una posición mucho más fuerte", dijo, Scott Kennedy, asesor sénior sobre negocios y economía chinos del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales, de Washington.
Por el lado chino, a Beijing le gustaría reducir las restricciones tecnológicas que tiene EE.UU. para así acceder a chips informáticos y encontrar maneras de reducir los aranceles, entre otros objetivos, como la situación de Taiwán. China está descontenta con los planes de EE.UU. de vender armas a la isla 0 que el gobierno chino reclama como parte de su propio territorio. Trump dijo antes de partir al gigante asiático que hablaría con Xi sobre un paquete de armas de US$11.000 millones para Taiwán que autorizó en diciembre pero que aún no ha comenzado a cumplir. El paquete de armas es el mayor jamás aprobado para Taiwán, por lo que habrá fricciones.
El medio del Partido Comunista chino, el People's Daily, publicó un editorial antes de la llegada de Trump subrayando que Taiwán es "la primera línea roja que no se puede cruzar en las relaciones China-Estados Unidos" y es "el mayor punto de riesgo" entre las dos naciones. Las debilidades de EE.UU. Trump tampoco llega en su mejor momento a la cita con China. El dato inflacionario entregado ayer por la tarde fue la peor noticia que pudo recibir el magnate antes de subirse al avión que lo llevó a China.
Precios que suben en EE.UU. y en el mundo debidoa una guerra en Medio Oriente que el propio Trump comenzó el pasado 28 de febrero y que ahora no se sabe en en qué, cuándo y cómo terminará, pero que tiene al barril del crudo sobre los US$100. "Aunque a Trump le gusta proyectar una imagen de fortaleza, la visita ocurre en un momento delicado para su presidencia, ya que su popularidad en el país se ha visto lastrada por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y por el aumento de la inflación como consecuencia de ese conflicto. Con este antecedente, el Presidente republicano busca una victoria con la firma de acuerdos con China para que compre más productos estadounidenses", asegura la agencia Associated Press. Autor: Pablo Rodillo M.. Según expertos, China llega a esta cumbre mejor posicionada que Estados Unidos. Esta mañana