DEVOLVER EL PLACER DE COMER AYUDA A PERDER PESO A LAS PERSONAS OBESAS
DEVOLVER EL PLACER DE COMER AYUDA A PERDER PESO A LAS PERSONAS OBESAS oprocenérica. Descubren que disminución de un péptido afecta mecanismo cerebral. Efe 'omer produce placer, especialmentesisetrata de alimentos ricos en calorías como el chocolate, y perder esa sensación, curiosamente, puede contribuir a la obesidad. La ciencia acaba de descubrir el mecanismo por el que las personas con sobrepeo pierden ese placer, lo que podría abrir nuevas vías de tratamiento. Un estudio de la Universidad de California en Berkeley recogido en la revista Nature describe, a través de experimentos con ratones, el mecanismo cerebral que provoca esa falta de placer por comer encasos de obesidad.
Trabajos previos ya habían visto, a través de escáneres cerebrales, que las personasobesas muestran una menor actividad en las regiones del cerebro relacionadas con el placer cuando veían comida, un patrón que también se había observado en estudios con animales.
Ahora, los científicos lograron identificar que la causa de esta menor actividad radica en que la obesidad provoca una disminución dela neurotensina (unpéptido cerebral) en unaregiónespecífica del cerebroque conecta con la red de producción de dopamina (el neurotransmisor que generala sensaciónde placer o felicidad). FACTOR SOBREPESO La neurocientífica Neta Gazit Shimonillegó asta conclusión cuandocriabaratones con una dieta rica muy calórica para dieta rica muy calórica para suurTERsTOcK de SEGÚN LA OMS, MÁS DE MIL MILLONES DE PERSONAS SUFREN DE OBESIDAD EN EL MUNDO. sus experimentos.
Observó que preferían el forrajerico en grasas, lo que los llevaba aganarun peso excesivo, pero que una vez ganaban unsobrepeso excesivo, los alimentos calóricos (mantequilla, mermelada o chocolate) les resultaban menos apetecibles que a los ratones con dieta normal. Para investigar este fenómeno, ella y el resto del equipo utilizaronla optogenética, una técnica que permite controlar loscircuitos cerebrales con luz. Enratones de peso normal, la estimulación de un circuito cerebral que conectaconla red de dopamina aumentó su deseo de comer alimentos ricos en calorías, pero en ratones obesos, la misma estimulación notenía ningún efecto. Los expertos vieron que la causaera que los roedores obesossufrían unareducción muy significativa de la neurotensina, que impedía que la dopamina desencadenara la respuesta de placer habitual a los alimentosricos en calorías.
NUEVOS TRATAMIENTOS Elhallazgo los llevó ala conclusión de que restaurar los niveles de neurotensina enel cerebro, ya sea mediante cambios. en la dieta o manipulaciones genéticas que aumenten su producción, puederestablecer el placer de comer y, con ello, promover la pérdida de peso. Para probarlo, hicieron dos tipos de experimentos. Haciendo dieta durante dos semanas, los niveles de neurotensina de los ratones volvían ala normalidad, se les restablecía la función dopaminérgica y recuperaron el placer por los alimentosricosen calorías. Los científicos recurrieron ala secuenciación génica, una técnicaqueles permitió identificar genes específicos y vías moleculares que regulan la función de la neurotensina en ratones obesos. Hastael descubrimiento de los agonistas del GLP+1, que han permitido el desarrollo de medicamentos comoOzempic que frenan el apetito, la lucha contrala obesidad ha sido todo un reto para la investigación médica.
Los autores creen que su trabajo proporciona objetivos moleculares cruciales para futuros tratamientos frente a la obesidad, allanando el camino aterapias más precisas que porían potenciar selectivamente la función de la neurotensina sin otros efectos secundarios. Su objetivo es ampliar su investigación para explorar el papel de este péptido másallá dela obesidad, investigando su implicación enla diabetes y los trastornos alimentarios. C3 trastornos alimentarios. C3 trastornos alimentarios. C3.