Columnas de Opinión: Política Regional de Turismo, la oportunidad que La Araucanía no puede desperdiciar
Columnas de Opinión: Política Regional de Turismo, la oportunidad que La Araucanía no puede desperdiciar ¿ Cuántas políticas de turismo ha intentado tener La Araucanía en las últimas décadas? ¿ Cuántas quedaron en papel? La pregunta no es retórica: es la trampa en la que esta región no puede volver a caer.
El Gobierno Regional acaba de licitar la elaboración de la Política y Plan Regional de Desarrollo Turístico, el instrumento sectorial más relevante de los últimos años para una región que tiene en su diversidad cultural, natural y paisajística uno de sus activos económicos más subutilizados. La ventana está abierta. Pero las ventanas se cierran. El turismo en La Araucanía no es solo una industria de servicios. Es una cadena de valor que articula a comunidades mapuche, a familias de colonos con generaciones de historia productiva, a pequeños operadores rurales y a emprendedores urbanos. Reconocer esa diversidad no es un gesto político: es una condición técnica para que cualquier política territorial funcione. Una estrategia que ignore la identidad del territorio que pretende desarrollar no describe la realidad; la reemplaza por una abstracción que nadie va a implementar porque nadie se va a reconocer en ella. La Estrategia Regional de Desarrollo Araucanía 2040 ya fijó un horizonte. La política turística debe construirse desde ese marco, no al margen de él. El valor de una política pública no está en su elaboración: está en su implementación. La experiencia en planificación territorial es clara al respecto. Los instrumentos sectoriales fracasan cuando se construyen sin participación real de los actores locales, o cuando los organismos del Estado no se alinean detrás de ellos una vez aprobados.
El sector privado tiene aquí dos demandas concretas y legítimas: que la política se elabore con participación efectiva de gremios, corporaciones territoriales, comunidades y municipios; y que, una vez aprobada, todos los servicios con competencia en turismo -SERNATUR, CONAF, MOP, municipios y el propio GOREorienten su inversión y sus programas según sus lineamientos. Una política que no alinea el gasto público es un documento. Una política que lo alinea es una carta de navegación. Hay lecciones cercanas que vale la pena mirar.
Victoria es hoy la única comuna de la región que cambió de área de planificación territorial, y eso ocurrió porque sus actores participaron activamente en la construcción de la EstrateRodrigo Travieso Landeros, Vicepresidente Corporación Araucanía Andina. gia Regional de Desarrollo. Esa incidencia no fue casual: fue el resultado de entender que los instrumentos de política pública se moldean en su proceso de diseño, no después. El turismo regional puede seguir ese ejemplo. Los gremios, las corporaciones y las comunidades deben estar en la mesa desde el inicio, no validando borradores cuando las decisiones ya están tomadas. La Araucanía tiene el capital territorial es decir, el conjunto de recursos, identidades y capacidades propias del lugarpara hacer del turismo un motor real de desarrollo económico. La pregunta es si esta vez va a aprovecharlo..