Autor: FRANCISCO LUCERO
El relato del brigadista que combatió el fuego sabiendo que a su mamá se le había quemado la casa
El relato del brigadista que combatió el fuego sabiendo que a su mamá se le había quemado la casa I pasado 18 de enero, a eso de las seis de la mañana, Luis Rocha se -preparaba para salir a cumplir su labor como brigadista forestal de la empresa Arauco. En eso se enteró por las noticias del descontrolado incendio forestal que afectaba a la zona de Penco y Lirquén, sector donde viven su madre y parte de su familia. Debido a los cortes de luz, la comunicación entre Luis y su madre no fue fácil.
Cuando lograron contactarse, ella, entre sollozos, le resumió lo que estaba pasando: "Pucha, Luchito, se me quemó todo". Lo primero que se le vino a la cabeza, cuenta, fue ayudar a su familia, pero él seguía combatiendo otro incendio en la zona sur del país. Luis recuerda que recibió un segundo llamado de su madre confirmando que estaban bien y que habían logrado evacuar sanos y salvos. Eso lo tranquilizó.
Aunque no totalmente. "A ella le costó tanto tener su casa y que la pierda de la noche a la mañana, obviamente duele". En esos llamados, dice, "se traspasó la penita". "Yo soy consciente de que lo material siempre se recupera. De que cuesta, cuesta. De que da pena, da pena. Pero la vida es lo que más importa", reflexiona Rocha a casi un mes de la tragedia.
Concentrarse en el fuego Cada 15 de febrero se conmemora el Día del Brigadista Forestal en recuerdo de los 12 funcionarios que en 2009 perdieron la vida en un accidente aéreo mientras combatían el fuego en la comuna de Chanco. Según información de Conaf, desde 1970 a la fecha, 36 de ellos han perdido la vida cumpliendo sus labores.
Este año, la Delegación Presidencial del Biobío, Conaf y la Corporación de la Madera, Corma, rindieron un homenaje arauco a los 15 trabajadores de Conaf que, a pesar de haber perdido sus casas en el incendio del mes pasado, continuaron combatiendo el fuego.
Luis Rocha no perdió su propia casa, pero el golpe a su madre lo golpeó fuerte CEDIDA a él también. "Mi concentración siempre está en lo que uno sabe que tiene que hacer en los incendios", reflexiona. "Yo tengo a cargo personal, entonces no puedo andar pensando de más sin enfocarme en lo que estoy haciendo". En ese sentido, Rocha insiste en que "este trabajo es tan arriesgado que si uno no toma las decisiones correctas, en un abrir y cerrar de ojos podemos cometer algo que nos puede costar la vida". Además, reconoce que el apoyo y la preocupación de sus compañeros y equipo le han servido para poder continuar con su labor. "(El apoyo) me fortalece en sí, porque hay una preocupación de por medio. Eeso me ha dado la fuerza para no concentrarme en lo que sucedió", dice. Salvar vidas Durante la conmemoración de este domingo, diversas autoridades destacaron la labor de los brigadistas.
El delegado presidencial de la región del Biobío, Eduardo Pacheco, resaltó que "todos los días arriesgan sus vidas para proteger a las familias". Y el director ejecutivo de CONAF, Rodrigo Illesca, afirmó que "son los que hacen realmente el trabajo, el combate cuerpo a cuerpo dentro de las líneas del fuego.
Es un trabajo de extrema peligrosidad que requiere vocación de servicio, disciplina y preparación permanente". Las autoridades afirman que en este tipo de catástrofes no existe diferencia entre brigadistas de Conaf, como los 15 homenajeados este domingo, y los contratados por empresas forestales, como es el caso de Luis Rocha. "En el terreno no hay diferencias, tienen un solo objetivo que es controlar los incendios forestales", aseguró el director regional de Conaf del Biobío, Esteban Krause. Autor: FRANCISCO LUCERO. Dice que el apoyo de los compañeros fue fundamental. No fue el único que sufrió algo así. Ese día logró hablar con ella y asegurarse que estaba bien "Yo soy consciente de que lo material siempre se recupera. La vida es lo que más importa" reflexiona Rocha a casi un mes de la tragedia.