Autor: Concejala de Punta Arenas
Columnas de Opinión: La verdadera fuerza de la mujer chilena
Columnas de Opinión: La verdadera fuerza de la mujer chilena n los últimos años se ha instalado con demasiada facilidad la idea de que el empoderamiento femenino pasa por la exhibición del cuerpo E o por conductas que buscan provocar o llamar la atención desde la desnudez. Respeto la libertad personal de cada mujer, pero debo decir con claridad que ese camino no representa, al menos para mí, la verdadera historia ni la verdadera esencia de la mujer chilena. El empoderamiento femenino en Chile tiene raíces mucho más profundas, más dignas y más heroicas. No nació en una pasarela ni en una provocación mediática. Nació del trabajo, del coraje, de la inteligencia y del compromiso con la sociedad. Lo digo también desde mi propia historia familiar. Mi bisabuela, Sabina Andrade, fue regidora de Puerto Montt en una época en que recién las mujeres comenzaban a abrirse paso en la vida pública. Fue parte de una generación pionera que ejerció cargos de elección popular cuando la participación política femenina recién comenzaba a consolidarse en Chile. Aquellas mujeres no necesitaban desnudarse para hacerse visibles; bastaba su carácter, su preparación y su vocación de servicio. La historia de Chile está llena de mujeres que demostraron que la fortaleza femenina se expresa en la acción y en el mérito.
Están las cantineras de la Guerra del Pacífico, mujeres valientes que acompañaron a los soldados en el frente, que curaron heridos, transportaron municiones y enfrentaron el peligro con una valentía que muchas veces la historia oficial olvidó reconocer. También están las chilenas que se abrieron paso en el mundo de la aviación, verdaderas pioneras que conquistaron los cielos en una época en que se pensaba que ciertas profesiones eran solo para hombres. Mujeres que demostraron que el talento y la determinación no tienen género. Existen además chilenas inventoras, científicas, educadoras y artistas que cambiaron el destino de nuestro país con su trabajo silencioso pero transformador.
Entre ellas destaca, por supuesto, Gabriela Mistral, primera latinoamericana en recibir el Premio Nobel de Literatura, una mujer que desde la educación, la poesía y la reflexión universal dejó una huella imborrable en la cultura del mundo. Y en nuestras propias comunidades también encontramos ejemplos luminosos.
Mujeres como María Isabel San Martín, ciudadana ilustre, cuya vida dedicada al servicio público, al trabajo comunitario y al compromiso con su tierra representa esa forma noble y profunda de liderazgo femenino que tantas veces pasa desapercibida, pero que construye sociedad. La verdadera mujer empoderada no necesita escándalo para existir. No necesita reducirse a su cuerpo para ser escuchada. La verdadera fuerza femenina está en la inteligencia, en el trabajo, en la capacidad de liderar, de crear, de educar y de transformar la sociedad. Las mujeres chilenas han construido historia desde la política, desde la ciencia, desde el arte, desde el servicio público y desde el sacrificio cotidiano. Ese es el legado que debemos reivindicar. Porque el empoderamiento femenino no es una moda ni una pose. Es una historia larga, valiente y profundamente digna que merece ser recordada y honrada. Y en esa historia, las mujeres chilenas han demostrado, una y otra vez, que su verdadera fuerza nunca ha estado en exhibirse, sino en cambiar el mundo. Autor: Concejala de Punta Arenas. Alicia Stipicic