Autor: Javier Salinas Rojas
Informalidad laboral
Informalidad laboral Cable chino ·Más que cable chino, parece "moño de vieja", diría mi abuelita. Andrea González P. Cambio de gobierno ·Latransparencia no es opcional en un cambio de gobierno. Sin embargo, el proceso de traspaso quedó tensionado tras la reunión del martes entre el Presidente Gabriel Boric y el mandatario electo José Antonio Kast, marcada por la polémica del cable chino. El gobierno asegura haber informado, pero no existe claridad al respecto. Un cambio de mando exige orden ¿ De cuántas situaciones nos enteraremos cuando se realicen las auditorías? La firmeza de Kast no es confrontación, sino una señal de responsabilidad. Chile merece un traspaso transparente y sin dudas.. Las últimas cifras del mercado laboral muestran una desocupación de 8,3% y una tasa de informalidad de 26,8%. No es un dato más. Es una señal de alarma que como país no podemos seguir ignorando. Que la informalidad se mantenga en estos niveles demuestra que el problema dejó de ser transitorio y amenaza con consolidarse como un rasgo estructural de nuestra economía. Aceptarlo sería resignarse a un mercado laboral donde una de cada cuatro personas trabaja sin contrato, sin seguridad social y sin estabilidad. El problema no es coyuntural. En las últimas décadas, la manufactura ha perdido participación en el PIB, debilitando a uno de los sectores que históricamente ha generado empleo especializado y de calidad. No es casualidad que cuando la industria pierde dinamismo se reduzca la capacidad del país para crear empleo formal. En el caso del sector metalúrgico-metalmecánico, durante 2025 el crecimiento fue de 1,8%, una cifra positiva pero insuficiente para revertir el deterioro acumulado y expandir con fuerza la generación de puestos de trabajo de calidad. Seguir relativizando estas señales sería una irresponsabilidad. Chile necesita una decisión política clara: recuperar el dinamismo industrial, atraer inversión productiva y asegurar condiciones de competencia equitativa. Sin reglas parejas, la industria compite en desventaja y el país pierde empleo formal. El próximo Gobierno y el Congreso deberán optar entre administrar esta tendencia o enfrentarla con una agenda decidida de fortalecimiento industrial. Normalizar la informalidad no puede ser el camino. Emprendimiento femenino. En una nueva conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el debate sobre emprendimiento femenino exige mayor profundidad. No basta solo con destacar la resiliencia o la capacidad de esfuerzo de miles de mujeres que inician un negocio: el desafio hoy es fortalecer las condiciones que les permitan crecer y consolidarse. Las cifras son claras. Según el estudio Radar Emprendedor de G100 junto a Criteria, solo un 23% de las mujeres emprendedoras declara que su negocio se ha fortalecido o crecido en el último año.
Este dato no habla de falta de talento ni de compromiso: refleja condiciones estructurales que frenan la escalabilidad, como trayectorias laborales históricamente más inestables, menor acceso a redes estratégicas y una carga de cuidados que sigue recayendo desproporcionadamente en ellas. Si queremos que el emprendimien to femenino sea un motor real de desarrollo, debemos avanzar en acompañamiento efectivo, acceso a financiamiento, mentorías de alto nivel y redes de colaboración sólidas. No se trata de asistencialismo: se trata de competencia en igualdad de condiciones. Apoyar a las emprendedoras no es solo una causa, es una decisión estratégica para el crecimiento económico y bienestar social del país. Celulares en aula ·La Ley 21.801 representa un avance necesario para recuperar la atención en el aula frente al dominio del algoritmo, devolviendo al docente el control de su espacio educativo. Sin embargo, la normativa yerra al extender la restricción a los profesores, pues infantiliza su rol y les resta la autoridad y autonomía necesarias para liderar el ecosistema de aprendizaje. Es vital que los reglamentos internos apliquen un criterio que no despoje al educador de sus herramientas de gestión y respuesta ante emergencias. En lo humano, enfrentamos un desafio de salud mental inmediato: la privación del dispositivo puede generar un "síndrome de abstinencia" traducido en ansiedad e irritabilidad. Si no acompañamos esta prohibición con un soporte emocional robusto -del cual hoy carecemos-, el aula corre el riesgo de convertirse en una olla a presión. La gestión de esta transición debe ser integral, entendiendo que para las actuales generaciones el entorno digital se percibe como una extensión de su propia identidad. Aunque la meta es forjar jóvenes con mayor autocontrol, el peligro es que la dependencia simplemente se traslade al hogar si no se involucra a las familias en el "porqué" de la medida. La verdadera batalla es cultural y no solo reglamentaria; debemos asegurar que el tiempo recuperado se traduzca en espacios reales de ocio, deporte y conexión humana. La ley es solo el primer paso para evitar que los espacios de crecimiento personal sean devorados por la pantalla. El Mercurio de Antofagasta invita a sus lectores a escribir suscartas a esta sección. Los textos deben tener una extensión máxima de 1.000 caracterese ir acompañados del nombre completo, cédula de identidad ynúmero telefónico del remitente. La dirección se reserva el derecho de seleccionar, extraer, resumir ytitular lasmisivas. Las cartas deben ser dirigidas a cartas@mercurioantofagasta.d o a la dirección Manuel Antonio Matta 2112, Antofagasta. Martin Álvarez Fernando García L. Catalina Swett Autor: Javier Salinas Rojas. C Correo Martin Álvarez Fernando García L. Catalina Swett