Tono beligerante en Medio Oriente mantiene dudas sobre la prolongación de la guerra
Tono beligerante en Medio Oriente mantiene dudas sobre la prolongación de la guerra POR FRANCISCA GUERRERO Aunque la aseveración sobre un "pronto" final de la guerra en Medio Oriente del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, trajo algo de alivio en los mercados -alejando al petróleo de los US$ 110 que alcanzó a tocar el barril el lunes y dejándolo por debajo de los US$ 90-, no ha cesado el tono beligerante de los protagonistas del conflicto, manteniendo elevados los niveles de incertidumbre sobre el suministro energético y su impacto inflacionario global. "Estamos continuando la guerra con todo nuestro poderío y será Irán el que determine cuándo termina la guerra", señaló este martes la Guardia Revolucionaria de la República Islámica en respuesta a Trump, descartando al mismo tiempo cualquier plan de alto el fuego.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advirtió en la misma jornada que la ofensiva militar contra su némesis regional "aún no ha terminado", a pesar de los comentarios de sus aliados de Washington. La comunicación estadounidense tampoco favoreció una claridad respecto al rumbo del conflicto. La jornada partió con el secretario de Guerra, Pete Hegseth, asegurando que "hoy será, una vez más, nuestro día más intenso de ataques dentro de Irán.
Mayor número de cazas, mayor número de bombarderos, mayor número de ataques". Más tarde, su par de Energía, Chris Wright, afirmó en una publicación en X que la Armada norteamericana había "escoltado con éxito" un barco petrolero a través del Estrecho de Ormuz, actuando "para garantizar que el petróleo siga fluyendo hacia los mercados globales". Minutos después borró la publicación, mientras que la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, desmintió esa información.
Sin embargo, eso bastó para que el precio del petróleo diera nuevas muestras de su sensibilidad frente al desarrollo de la guerra, registrando un breve descenso por debajo de los US$ 85 el barril, para luego acercarse nuevamente al umbral de los US$ 90.
El episodio llevó al ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, a acusar a funcionarios estadounidenses de "publicar noticias falsas para manipular los mercados", asegurando que declaraciones de ese tipo "no los protegerá del tsunami inflacionario que han impuesto a los estadounidenses". El petróleo bajo tres escenarios El analista senior de materias primas para Capital Economics, Kerian Tompkins, describe a DF lo que este abierto panorama implica para el mercado energético. "El suministro mundial de petróleo se ve gravemente limitado por la crisis en Oriente Medio. El tráfico a través del Estrecho de Ormuz, una arteria clave para el comercio mundial, se ha paralizado.
Los flujos a través del Estrecho representan alrededor del 25% del comercio mundial de petróleo y aproximadamente el 20% de las exportaciones mundiales de gas natural licuado (GNL). Además, este cuello de botella ha comenzado a afectar la producción energética en la región. Irak, Kuwait y Arabia Saudita han anunciado recortes de producción. Mientras tanto, Qatar anunció la detención total de la producción de GNL". En ese contexto, Tompkins elaboró un reporte donde retrata tres escenarios posibles para el petróleo, en función de la prolongación del conflicto bélico.
El primero de ellos apunta a un "conflicto breve y agudo" de "un par de semanas debido a que la presión interna en Irán o una rápida derrota militar provocan la capitulación del régimen". De ser así, "los ataques iraníes contra los países del Golfo y en el Estrecho de Ormuz cesan, lo que permite la normalización del suministro mundial de energía del Golfo". Bajo ese el curso de la guerra, "resultaría en una pérdida de aproximadamente 350 millones de barriles de petróleo, lo que equivale a aproximadamente el 1,4% de las exportaciones anuales mundiales, y también a una proporción similar de los flujos mundiales de GNL (. .. ) esto seguiría siendo coherente con un superávit en el mercado petrolero este año". Una segunda alternativa distinguida por la consultora británica, es aquella donde nos enfrentamos a un "conflicto más prolongado", pero con "daños limitados a la infraestructura energética del Golfo". Lo anterior, supondría "que el conflicto durara unos tres meses, antes del fin de las hostilidades", marco donde "se podría perder alrededor del 5% 6% de las exportaciones anuales mundiales de crudo y GNL", pero también se lograría una recuperación de las exportaciones del sector durante el segundo semestre de 2026". Las perspectivas más catastróficas las incorpora el tercer escenario, que El destructor de misiles guiados de la Armada de los EEUU dispara un misil de ataque terrestre Tomahawk durante las operaciones contra Irán. retrata un "conflicto prolongado con daños duraderos a la infraestructura energética del Golfo". Bajo ese panorama se "asume que, junto con las interrupciones en el transporte energético a través del Estrecho de Ormuz, el conflicto se extiende con ataques contra la infraestructura energética de la región.
Esto causa daños duraderos a la capacidad de producción tanto en el Golfo como en Irán (en particular, en la isla de Kharg)". De avanzar en esa dirección, estaríamos ante "la pérdida de aproximadamente el 8% de las exportaciones anuales mundiales de crudo y GNL en 2026, y este impacto probablemente continuaría también en 2027". Se trata de un escenario de "shock de oferta global comparable al que se produjo entre finales de la década de 1970 y mediados de la de 1980, en torno a la época de la Revolución iraní de 1979, la guerra entre Irán e Irak y los recortes de producción de la OPEP". Tompkins precisa que en esas condiciones "los precios del petróleo probablemente se mantendrían en tres dígitos durante todo 2026". REUTERS Este martes, contradictorios mensajes de Washington sobre el control del Estrecho de Ormuz alimentaron la volatilidad del petróleo. Ante el incierto panorama, tres escenarios se barajan sobre el conflicto.
La Guardia Revolucionaria de Irán descartó cualquier plan de alto al fuego, mientras que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dijo que la campaña contra la Republica Islámica "aún no ha terminado".. Este martes, contradictorios mensajes de Washington sobre el control del Estrecho de Ormuz alimentaron la volatilidad del petróleo. Ante el incierto panorama, tres escenarios se barajan sobre el conflicto. La Guardia Revolucionaria de Irán descartó cualquier plan de alto al fuego, mientras que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dijo que la campaña contra la Republica Islámica "aún no ha terminado".