Autor: ALEXIS IBARRA O.
Z OM AL PASADO Dalca: la embarcación de tablas cosidas que navegó alrededor de Chiloé
Z OM AL PASADO Dalca: la embarcación de tablas cosidas que navegó alrededor de Chiloé Durante siglos, los archipiélagos, fiordos, lagos, ríos y canales del sur de Chile fueron recorridos por una embarcación tan ingeniosa como resistente: la dalca. No usaba clavos, ni estaba hecha con pieles de animales, tampoco era creada a partir de una sola pieza de madera como el wampo lafkenche. Su inusual diseño estaba compuesto esencialmente de tres tablones a veces se usaban cinco para darle más altura cosidos entre ellos con cuerdas de origen vegetal. Utilizada originalmente por los chonos y luego adoptada por huilliches, españoles y misioneros, esta canoa permitió conectar a los antiguos habitantes Chiloé con la Patagonia. En ella se transportaban de un lado a otro y realizaban actividades como la pesca. El arqueólogo Francisco Lira, académico del Departamento de Antropología de la U. de Chile, participó en el estudio de los restos de una dalca encontrada en el lago Chapo, al este de Puerto Montt. “No son fáciles de hallar porque al ser de madera se descomponen fácilmente. En el Lago Chapo se hallaron tablones que al ser datados con el método de Carbono 14 dieron una datación de 1460”, explica. Este tipo de embarcación fue descrita por primera vez por la expedición española de Francisco de Ulloa en 1553. Sin embargo, Lira cree que es muy probable que se usara cientos o miles de años antes. “Hay indicios de navegación por esta zona hace 5.500 años”, indica. Eso sí, no se sabe si en esa época se hacía con dalca. No es usual encontrar embarcaciones cuya partes estén cosidas, como quien cose una tela. “No es frecuente, pero hay ejemplos en varias partes del mundo, como los Chumash, pueblo originario del canal de Santa Bárbara, en California, EE.UU. Aunque ellos las hacían con tablitas más pequeñas”, dice Lira. También se han encontrado en Polinesia y en Europa, y los Yaganes y Kawéskar usaban embarcaciones cosidas pero hechas de corteza. Pero las dalcas eran construidas con grandes tablones y eso las hacía únicas. A diferencia de otras embarcaciones prehispánicas, la dalca tenía una característica excepcional: podía desmontarse.
Sus tablones hechos de maderas A D I D E C durables como ulmo o coihue estaban unidos mediante fibras vegetales como quila, boqui o ñocha, y sellados con estopa de alerce (fibra vegetal de la corteza interna) y barro para impermeabilizarlos. Lira cuenta que esto permitía desarmarla, transportarla por tierra a través de los llamados “pasos de indios” que cruzaban los espesos bosques y volver a ensamblarla en otro lago, río o canal. “El principal valor de la dalca era que combinaba navegación y porteo terrestre, permitiendo recorrer enormes distancias”, explica. Gracias a ello, fue clave en rutas que unían el seno de Reloncaví, el lago Todos los Santos y hasta el Nahuel Huapi, en Argentina.
Los tablones eran agujereados con distintas técnicas, como fuego, puntas de piedra calientes, haciendo brocas con piedras y rotándolas con un arco de flecha o usando piezas metálicas puestas al fuego, cuando ya se usaba el metal en esta zona. La dalca dejó de usarse en el siglo pasado. Hay registros de estas embarcaciones navegando hasta 1915. La localidad de Chiloé, Dalcahue, significa tierra de dalcas y, precisamente, en el museo local hay una réplica de la embarcación. Hoy, fragmentos originales y réplicas pueden observarse también en museos de Puerto Montt y Ancud, recordando una de las tecnologías navales más notables desarrolladas en el extremo sur de América. O I R U C R E M L E A TENER EN CUENTA 4 Ver un original: Para conocer más sobre las dalcas se pueden visitar distintos lugares. Se puede comenzar en el lago Chapo para conocer la zona donde se encontró una de los restos de dalca más antiguas.
A poco más de 50 km, en el Museo Histórico de Puerto Montt, se encuentra en exhibición parte de la dalca encontrada allí. 4 Réplicas: En el museo de Ancud tienen restos de una dalca antigua, pero en sus vitrinas tienen una pequeña réplica. En tanto, en el Museo Histórico Etnográfico de Dalcahue (en remodelación, pero abre en junio), hay una réplica de tamaño natural. Autor: ALEXIS IBARRA O.. El museo de la localidad chilota de Dalcahue, tierra de dalcas en mapudungún, tiene una réplica de la embarcación. En el Museo Histórico de Puerto Montt se encuentran los restos de la dalca encontrada en lago Chapo en 1987.