Pampinos
Pampinos esde pequeño debí cruzar el desierto entre Chuquicamata y AntoD fagasta, impregnándome del rosario castaño y de adobes corroídos que a mis ojos ofrecían las ruinas de los campamentos salitreros a lo largo de la ruta 25, testimonios de la época dorada del salitre.
Desde las góndolas y luego los buses huevito pasaba por Pampa Unión y Carmen Alto, en cuyas proximidades me observaban desde la distancia las salitreras Arturo Prat, Aníbal Pinto, Edwards, Ausonia, Carmela, José Santos Ossa, Leonor, La Cecilia y La Candelaria, entre otras.
No menos impactante me resultó visitar Chacabuco, construida entre 1922 y 1924, hace un siglo, sobre las ruinas de la antigua oficina Lastenia (de 1872), considerada la primera planta de extracción de salitre en la zona. A su vez, Chacabuco tiene el honor de ser la última oficina que ocupó el sistema Shanks, superado por sistemas más eficientes como el norteamericano Guggenheim.
Fue en esa locación donde, por primera vez, se empezó a utilizar la radiación solar para propósitos industriales, sector barrido por la destrucción humana, pero aún de interés para historiadores, videístas y aficionados a la historia industrial.
Estudiante en Iquique, desde Chuquicamata el antiguo recorrido del bus Kenny nos llevaba a los estudiantes calameños y mineralinos por un enjundioso recorrido que, al menos, incluía María Elena, Quillagua, Pedro de Valdivia, José Francisco Vergara y Victoria, para en las cercanías del puerto heLinterna de Papel roicotambién cruzar por Santa Laura y Humberstone. De ese entonces muchas imágenes quedaron grabadas en mi mente y por ellas me integré al colectivo cultural y artístico Memoria del Norte Grande, fundado hace dos meses. El organismo comenzó sus actividades nada menos que convocando a un concurso literario sobre vivencias en las oficinas, que tendrá su premiación el día 7 de junio durante un aniversario: el de Pedro de Valdivia.
Otras actividades incluyen la publicación de un tríptico con antecedentes del organismo, sus propósitos y antecedentes destacados, la presencia en radio con microprogramas y también la realización de un festival de la canción pampina para adultos y niños.
La historia culinaria de la pampa, con su ulpo, cocho y cazuelas, será el motivo de un encuentro llamado Boulevard para interesados en recordar la gastronomía que estas tierras, plenas de inmigrantes bolivianos, peruanos, argentinos, alemanes, españoles, franceses, italianos, croatas, asiáticos y norteamericanos, quienes también hicieron su aporte a la mesa de la pampa. Antecedentes históricos han sido resguardados por los filmes de la zona. Tales documentos pictóricos servirán para conversatorios con los cuales completar vacíos en la historia oficial. La identidad pampina de hoy rebulle en los últimos habitantes que crecieron en la pampa y quienes buscan asentar sus memorias personales en la juventud que no alcanzó a vivir en las oficinas salitreras. 03. Gustavo Alex Tapia Araya, cronista y escritor