Autor: Dr. Enrique Suárez Silva Decano de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería UACh
Columnas de Opinión: Ruido ambiental en Chile
Columnas de Opinión: Ruido ambiental en Chile n el marco del Día Internacional de la Conciencia sobre el Ruido, que se conmemoró este 29 de abril, es necesario revisar los avances normativos en esta materia. E Según datos del Ministerio del Medio Ambiente, industrias, talleres y discotecas integran las más de 150.000 actividades reguladas por la norma de ruido de fuentes fijas en Chile. El hecho de que más del 50% de las denuncias ante la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) correspondan a ruido subraya la importancia de actualizar nuestra legislación para proteger la salud pública. El nuevo DS 14/2024, publicado el 27 de febrero de 2026, deroga al DS 38/2011 tras quince años de vigencia.
La norma actualizada entrará en vigor el 27 de agosto de 2028 incorporando nuevos reglamentos complementarios, protocolos de medición y predicción, normas sobre equipamientos, una ordenanza municipal tipo y buenas prácticas para actividades de construcción y esparcimiento nocturno. En lo técnico, la norma corrige deficiencias del DS 38/2011. Mejora los tiempos de medición, incorpora corrección por ruido impulsivo y define un descriptor y método específico para parques eólicos. La mejor homologación de zonas urbanas y el nuevo tratamiento para áreas rurales fortalecen una mejor fiscalización. El avance más significativo es su enfoque preventivo. La norma incorpora la participación de municipios en la fiscalización, y crea un plan de condiciones de operación ambiental para obras de construcción y locales nocturnos. Así, el control de ruido ambiental deja de ser un asunto centralizado en la SMA, e incorpora la gestión local y las acciones preventivas. Sin embargo, persiste una debilidad crítica y es que en lugar de ser medidas obligatorias tendrán carácter de voluntarias, quedando como recomendaciones y sujetas a la discrecionalidad de emisores y fiscalizadores. Con esta actualización, Chile cuenta con directrices más claras, sin embargo, sigue pendiente la futura norma de calidad de ruido ambiental, esencial para planes de prevención y descontaminación acústicos específicos. Estos permitirán actuar sobre el conjunto de todas las fuentes de ruido ambiental, y así proteger de manera más efectiva la salud de las personas. Autor: Dr. Enrique Suárez Silva Decano de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería UACh. C Columna