Adolescente con cardiopatía severa espera definición médica para trasplante
Adolescente con cardiopatía severa espera definición médica para trasplante QUILPUÉ. Alonso tiene 14 años y desde antes de nacer enfrenta un complejo desafío de salud.
Durante el embarazo, los médicos detectaron una cardiopatía congénita severa conocida como hipoplasia del ventrículo izquierdo, condición que -según explica su madre, Marjorie Ovalle Díazimplica prácticamente tener "medio corazón". Desde sus primeros meses de vida fue sometido a diversas cirugías, todas ellas de alta complejidad, orientadas principalmente a que el ventrículo derecho asumiera funciones vitales. "Alonso tuvo durante su infancia varias operaciones, algunas de ellas incluso a corazón abierto", relató su madre, quien ha acompañado cada etapa del proceso. A los cinco años se sumó un segundo diagnóstico: bronquitis plástica, una enfermedad poco frecuente que afecta las vías respiratorias y que, en su caso, provocaba episodios de ahogo y complicaciones reiteradas. Desde entonces, los tratamientos han sido principalmente paliativos, con el objetivo de mantener estabilidad y calidad de vida. La condición de Alonso fue limitando su cotidianidad. De hecho, a los 11 años, comenzó a requerir oxígeno de manera permanente, lo que marcó un punto de inflexión. En aquel entonces estudiaba en el Colegio Los Infantes del Sol, pero debido a su salud tuvo que seguir su educación en modalidad domiciliaria a través de la escuelita del Hospital Gustavo Fricke. En 2024, tras diversos procedimientos, el equipo médico que lo ha seguido desde la infancia concluyó que el trasplante cardíaco sería la mejor opción.
Por lo mismo, en los últimos meses, Alonso fue sometido a una serie de estudios especializados en la Clínica de la Universidad Católica, destinados a determinar su condición actual y la viabilidad de una eventual intervención. Estos exámenes incluyeron cateterismo, resonancias y evaluaciones integrales de órganos. Los resultados entregaron una noticia inesperada, pero alentadora: "Afortunadamente, los pulmones de Alonso estaban buenos", lo que despejó una preocupación relevante y abrió mejores expectativas de cara al futuro y una eventual nueva operación.
Actualmente, el caso será presentado a un comité de trasplantes durante el mes de marzo, instancia clave para definir los pasos a seguir. "El día 17 tenemos una hora médica para conocer el panorama", explicó Marjorie. De forma paralela, Alonso inició un proceso de preparación física, con indicaciones de actividad controlada y ajustes en su rutina, con el objetivo de fortalecer su estado general. El proceso, sin embargo, no es solo médico. La familia ha debido enfrentar múltiples gastos asociados a controles, traslados y cuidados permanentes. Aunque una fundación vinculada a la Clínica Universidad Católica cubrió el costo de los estudios iniciales, correspondientes a 15 millones de pesos, la madre reconoció que el camino requiere apoyo constante. Por ello, se proyectan actividades solidarias como bingos y eventos comunitarios, orientadas a enfrentar los costos cotidianos que implica este largo trayecto.
La historia de Alonso refleja una lucha sostenida en el tiempo, marcada por la resiliencia familiar y la expectativa de que, con apoyo médico y humano, el futuro pueda abrir una nueva oportunidad para mejorar su calidad de vida.. Su familia enfrenta un largo proceso de preparación clínica y búsqueda de apoyo para enfrentar los costos del tratamiento Marjorie Ovalle ha dado una gran lucha para que su hijo Alonso pueda tener una mejor calidad de vida.