Autor: Rodrigo Díaz Yubero Abogado, periodista Magister en Ciencias Políticas
Columnas de Opinión: En defensa del Cine Recobrado
Columnas de Opinión: En defensa del Cine Recobrado erano 2026, época de farándula, escándalos, o, en el peor de los casos, de tragedias propias de nuestra acontecida tradición; aunque rara vez para poner en valor aquellos relámpagos fugaces V de belleza que nos devuelven a tiempos que algunos todavía atesoramos, aquellos en que las cosas tenían un poco más de sentido y que alcanzamos a vivir con personas que amábamos que hoy toman palco desde otro lugar para ayudarnos a caminar por este mundo. En mi caso, habiendo nacido en 1971, contexto inseparable de aqueIlas películas que vi junto a mis compañeros de generación.
No puedo evitar hablar del aporte extraordinario para nuestra ciudad de un singular festival nacido en 1997 de la mano de su entonces director Alfredo Barría bajo el nombre de "la semana del cine" y que en 2000 paso a llamarse Festival internacional de Cine de Valparaíso, hasta alcanzar en 2012 su denominación actual: Festival de Cine Recobrado. Un festival cuyo objeto fue, desde su inicio, algo así como detener el tiempo, o recobrarlo bajo la forma del rescate de joyas filmicas y formatos amenazados con la extinción.
Cine antiguo, en salas oscuras con acomodador y linterna, fotogramas en celuloide proyectado en gigantescas máquinas, todo para ser una alternativa y un testimonio frente a la masificación de imágenes a través de internet y las alternativas de consumo que entregan las plataformas digitales. Algo especialmente valioso pensando en estos tiempos donde nada perdura y en cuán doloroso sería imaginar a Valparaíso sin al menos la huella de todo aquel legado al que debe su condición de patrimonio.
A lo anterior, cabe agregar, que desde sus inicios y especialmente bajo la dirección de su actual director Jaime Córdova, este festival ha organizado simposios, publicado libros, promovido y realizado visitas a colegios municipales, apostado por integrar a la tercera edad y realizando, además, el estreno mundial de películas que se creían perdidas -como el caso de la película de John Ford La Gota Escarlata-, posicionando así la imagen de Valparaíso en el mundo.
Un festival que además ha procurado educar con franjas temáticas (el fin de la II Fuerra y su relación con el cine alemán, o la mujer en el cine, los 50 años del golpe, etc. ) y que promueve el disfrute de la música en vivo para películas mudas convocando a maestros de la talla de Aníbal Correa, Valentín Trujillo, o el propio Roberto Bravo.
En síntesis, y dicho sine ira et studio, se trata de un aporte indesmentible a la vida espiritual de Valparaíso que merece no sólo nuestra atención, sino la preocupación de quienes pudiendo proyectarlo y consolidarlo no parecieran haber reparado suficientemente en la importancia del mismo. Y ya que hablé de libros, no puedo dejar de mencionar que Jaime Córdova debe ser uno de los escritores e investigadores más prolífico sobre el fenómeno del cine en nuestro país. Ahí están sus libros Próximamente en Esta Pantalla (2006), Cine Documental Chileno(2007), Conversando Sobre Cine Chileno (2016) y Escribir desde los Fragmentos. Reconstrucción de los Guiones de Cuatro Películas del Cine Silente Chileno, hecho en colaboración con Maritza Rodríguez Cordero (2021), estando en preparación varios más.
Y esto que señalo no lo digo por amistad, aunque nunca va a faltarme en lo concerniente a uno de esos personajes que, libre de toda pose, contribuye a que este mundo sea un poco más tolerable, sino por un mínimo de reconocimiento, ecuanimidad y por supuesto, admiración por un trabajo excelente.
Volviendo a lo principal, hago mía la necesidad de alertar que, pese a todo el valor reseñado, este Festival no parece tener la importancia que el Ministerio de "Las Culturas" con insistencia zoológica sí ha expresado por expresiones que nada aportan, sino que restan, como un reciente festival de cine porno Excéntrico que recibió $64.920.700 pesos a través del Fondo audiovisual del Ministerio de las Culturas, en circunstancias que el Festival de Cine Recobrado de Valparaíso no alcanza a recibir ni la mitad de esa cifra.
Es de esperar que, en el futuro, sea por el principio de acción y reacción, o por la vieja ley del péndulo, la sensatez se imponga y en vez de seguir financiando delirios y estupideces, las nuevas autoridades elegidas por una mayoría harta de todo ello, apoye como se merece la edición número 30 de tan estimable festival.
Autor: Rodrigo Díaz Yubero Abogado, periodista Magister en Ciencias Políticas. "Es de esperar que, en el futuro (. .. ) la sensatez se imponga y en vez de seguir financiando delirios y estupideces, las nuevas autoridades elegidas por una mayoría harta de todo ello, apoye como se merece la edición número 30 de tan estimable festival"