Corma afirma que el equipamiento de alto estándar y entrenamiento constante son clave para el combate del fuego
Corma afirma que el equipamiento de alto estándar y entrenamiento constante son clave para el combate del fuego na preocupación constante de Ulas empresas forestales radica en la ocurrencia de incendios que afectan su actividad. Es por eso que la función que cumplen los brigadistas forestales es sumamente relevante para estas compañías, las cuales ponen especial atención en la implementación y seguridad de estos trabajadores. Desde las oficinas regionales en Biobio y Ñuble de la Corporación Chilena de la Madera (Corma) se indicó que la seguridad de los brigadistas es una prioridad absoluta para las empresas asociadas a esta institución.
Se recalcó que desde hace años el sector trabaja con estándares internacionales en equipamiento de protección personal, consistente en vestimenta ignífuga especializada, cascos, botas, guantes y esclavinas diseñadas para resistir altas temperaturas y condiciones extremas que cuentan con acreditaciones que miden y certifican calidad.
A lo anterior se suma un exigente programa de capacitación y entrenamiento, que permite maximizar la seguridad operacional en cada etapa del trabajo: arribo a los incendios, combate en terreno y retorno a base, con protocolos estrictos que buscan reducir riesgos y resguardar la integridad de las brigadas. Durante esta temporada se han reforzado además herramientas tecnológicas de apoyo, sistemas de comunicación y monitoreo en tiempo real que permiten una operación más segura y coordinada, se puntualizó. Con el paso del tiempo, la labor de combate de los incendios forestales no ha estado limitada al género masculino.
En Corma se informó que la incorporación de mujeres al mundo forestal es una prioridad para el sector y que desde 2019 impulsan el programa Más Mujer, cuyo objetivo es avanzar hacia un 20% de participación femenina en la industria. En esa línea, las empresas socias de Corma están trabajando activamente en integrar mujeres en roles históricamente masculinizados, como el área de incendios. Se señaló que hoy se cuenta con brigadas femeninas y con mujeres participando en toda la cadena operativa: brigadistas, despachadoras, pilotos y funciones de coordinación. Además, existen mujeres que ocupan cargos de liderazgo dentro de las empresas, como jefas de protección y asumiendo funciones de comandantes de incidente, lo que refleja una evolución concreta hacia espacios de mayor responsabilidad operativa. JUVENTUD Y FUTURO Chile y en particular las zonas de Biobío y Nuble poseen grandes extensiones boscosas, por lo que este tipo de emergencias tienen una alta probabilidad de repetirse con los años. Ante esto es importante incentivar la llegada de gente joven a la actividad. En Corma se explicó que más que centrarse solo en la llegada de brigadistas jóvenes, sus empresas socias buscan mantener un equilibrio permanente entre personal que se incorpora y brigadistas con mayor experiencia.
El combate de incendios forestales es una labor altamente especializada donde la transmisión de conocimiento en terreno es clave, y por eso se valora la convivencia entre nuevas generaciones y profesionales que llevan años enfrentando emergencias, se argumentó. Se agregó que este equilibrio se sostiene con programas de formación continua, capacitación técnica y entrenamiento permanente, los que permiten actualizar competencias y reforzar estándares de seguridad. La incorporación de jóvenes se entiende como un proceso de aprendizaje acompañado, donde la experiencia de las brigadas consolidadas cumple un rol fundamental. Las compañías cuentan con mallas formativas, que no solo abarcan brigadistas, sino también pilotos, conductores, pisteros, despachadores, operadores de cámaras, supervisores, jefes de brigada y operadores de maquinaria de combate. Se trata de una formación estructurada, con cursos obligatorios y especializaciones por rol, que garantiza equipos altamente profesionalizados durante toda la temporada, se afirmó en Corma.
Finalmente, sobre lo que se espera de las personas que desarrollen esta labor en el futuro, se sostuvo que el ideal como sector es que la ocurrencia de incendios disminuya de manera significativa y que el trabajo forestal se enfoque cada vez más en la prevención y en la gestión del riesgo antes de que el fuego comience.
El brigadista del futuro será un profesional integral: formado en prevención, trabajo comunitario, planificación territorial y reducción de material vegetal, pero también altamente capacitado en combate, seguridad operativa, análisis del comportamiento del fuego y coordinación de emergencias.
La combinación entre prevención y capacidad de respuesta seguirá siendo clave, se indicó finalmente.. Desde el gremio que reúne a empresas forestales se indicó que es relevante para el futuro contar con brigadistas integrales, que manejen la prevención de incendios, además de una alta capacidad de respuesta ante el fuego. El sector forestal trabaja hace años con estándares internacionales en equipamiento de protección personal para los brigadistas.