Este espacio es mío
Este espacio es mío Hace unos días, con motivo motivo de la conmemoración del Día de la Mujer, la Municipalidad Municipalidad de Nuñoa organizó organizó un concierto en la calle. Durante largo rato, la música sonó, siendo una invitación a apropiarse colectivamente colectivamente de un sector conocido en la comuna por sus altos índices de delincuencia. Estas iniciativas iniciativas revitalizan la ciudad y refuerzan el sentido de comunidad, y mejoran la seguridad, demostrando que el espacio público cobra cobra vida cuando las personas personas lo habitan de manera activa. Sin embargo, la apropiación apropiación del espacio público no siempre tiene el mismo mismo tono, ni genera el mismo consenso. Mientras algunas intervenciones fortalecen el sentido de comunidad, otras generan fricciones, disputas e incluso incluso exclusiones. Desde hace décadas, los urbanistas han intentado intentado abordar esta paradoja. Jane Jacobs defendía que la vitalidad de una ciudad depende de la intensidad y diversidad de usos en el espacio público: sin gente, la ciudad muere. Su observación observación era simple pero poderosa, y se construía desde la experiencia. Las calles, plazas y parques cobran cobran vida cuando son utilizados utilizados y apropiados por las personas. No obstante, esa apropiación no siempre resulta resulta en un beneficio colectivo: colectivo: en ciertos contextos, el uso del espacio público puede derivar en problemas problemas de convivencia y deterioro deterioro urbano. En distintos sectores de la ciudad, la calle por las noches se convierte en una extensión de bares y fiestas, fiestas, dejando a los vecinos atrapados entre ruido, basura basura y deterioro del entorno. entorno. En varios otros puntos, el comercio ambulante monopoliza monopoliza el uso de las veredas, veredas, desplazando peatones y generando mercados informales informales difíciles de regular. regular.
Todos tenemos en mente mente varios de estos lugares, y aún más ejemplos, donde un grupo de personas se adueñaaunque sea temporalmentedel temporalmentedel espacio urbano para fines propios, transgrediendo el límite entre el derecho al uso y el mal uso del espacio. Frente Frente a estas tensiones, dos modelos han cobrado relevancia relevancia para la gestión del espacio público: las concesiones concesiones y las asociaciones público-privadas (APP). Los explico brevemente. Las concesiones permiten permiten que el sector privado gestione bienes o servicios públicos por un tiempo definido, bajo condiciones específicas.
En algunas ciudades, ciudades, han sido clave para mantener espacios urbanos, urbanos, como estacionamientos estacionamientos subterráneos en plazas o parques, donde la empresa empresa concesionaria financia la infraestructura y su mantenimiento mantenimiento a través del cobro a los usuarios. Este modelo facilita proyectos que no se justificarían con recursos públicos al beneficiar solo a ciertos grupos, pero sin una regulación adecuada, puede restringir el acceso o derivar en una privatización privatización encubierta. Como consecuencia, han surgido modelos de asociación asociación público-privada (APP) como alternativa para que autoridades, empresas y organizaciones compartan la gestión de infraestructuras infraestructuras y espacios urbanos sin perder su carácter público. público. Este modelo es clave, especialmente en sectores complejos, donde los municipios municipios enfrentan dificultades dificultades para su mantención y seguridad.
En este modelo, y en palabras palabras simples, a todos quienes usufructúan de las ventajas de localización y atributos del lugar donde se emplazancomerciantes, emplazancomerciantes, residentes, visitantesles visitantesles conviene que el espacio esté limpio, seguro y bien mantenido. Si ese panorama cambia, todos se ven afectados.
Para lograr que cada actor participe de manera equitativa y equilibrada, equilibrada, en conjunto con el municipio, se establecen acuerdos que regulan la participación y los costos de mantención, asegurando asegurando que el espacio público siga siendo un beneficio compartido y sostenible en el tiempo. El desafío está en asegurar asegurar que estos mecanismos de colaboración, ya sean concesiones, asociaciones público-privadas u otros, no comprometan la esencia del espacio público ni su acceso acceso a las personas.
Si bien las concesiones permiten canalizar recursos para la mejora de la ciudad, y las APP fomentan la participación participación equitativa de distintos actores, es importante que la implementación garantice garantice un equilibrio entre inversión inversión privada, beneficio ciudadano y seguridad. El espacio público es, al final, el reconocimiento de una construcción colectiva, abierta a los roces y fricciones fricciones propias de la convivencia convivencia urbana. Gestionarlo de manera sostenible no significa significa limitar su uso, sino reconocer la necesidad de cuidarlo. El verdadero éxito éxito del espacio público radica radica en cómo logramos que siga siendo un lugar de encuentro, encuentro, disfrute y apropiación apropiación legítima para todos. Este espacio es mío Beatriz Mella Lira, Directora CIUDHAD, Universidad Andrés Bello.