Hermana de empresario que fue el primer sindicado por crimen de Chuñil: “Es el dolor más grande”
Hermana de empresario que fue el primer sindicado por crimen de Chuñil: “Es el dolor más grande” Dieciséis mil 300 denuncias de desaparición de personas por presunta desgracia recibió Carabineros en 2024.
Pero una sola impactó más allá de nuestras fronteras, provocó la intervención de organismos internacionales y del propio Presidente Gabriel Boric y marchas con lienzos en los que se leía: ¿ Dónde está Julia Chuñil? Hasta la fecha de su desaparición, 8 de noviembre de 2024, Julia Chuñil (73 años, 5 hijos y 10 nietos) no existía en redes sociales. Pero en la jornada inaugural del siguiente Festival de Viña, el cantautor y exguitarrista de Los Prisioneros, Claudio Narea, apareció luciendo el rostro de la mujer estampado en una polera. Y en diciembre de ese año, el Presidente Boric aludió a los asesinatos de líderes ambientalistas, apuntando a que ese podría ser el móvil del crimen. La noticia de la desaparición de la mujer mapuche, presentada a partir de ese momento como activista medioambiental, comenzó a expandirse como el fuego, con el rumor de que la habían secuestrado.
Y que detrás de ese secuestro y desaparición estaría el empresario agrícola Juan Carlos Morstadt Anwandter, de 65 años, porque ella habría intentado recuperar unas tierras ancestrales que están en manos de una sociedad de la que Morstadt es parte, y él la habría amenazado para que se fuera.
Esa fue la historia que divulgaron los hijos de Julia y que recogió la Fundación Escazú Ahora, que nació en 2022 liderada por el periodista de la PUCV Sebastián Benfeld con el fin de conseguir la integración de Chile al Acuerdo de Escazú. En Valdivia comentan que dicha fundación infló comunicacionalmente el caso Chuñil para levantar fondos. Consultados por “El Mercurio”, responden “siempre hemos actuado de buena fe”. Ahora Benfeld actúa como coordinador de la fundación: “Nosotros como Escazú Ahora contratamos a una brigada especializada para dar con el paradero de Julia. Llevamos más de un año de trabajo y más de un año de excavaciones. Estamos defendiendo a Julia Chuñil”, dijo Benfeld minutos antes de la formalización, la semana pasada.
“Hicimos una investigación independiente sobre las amenazas que recibió Julia Chuñil y constatamos que ella fue víctima de amenazas y agresiones durante más de seis años por su labor de defensa ambiental”. En los documentos de la Fundación Escazú Ahora, para explicar por qué Chuñil habría sido una activista ambiental, se expone que los defensores de los derechos ambientales “suelen ser personas normales y corrientes que viven en aldeas, bosques o montañas remotas, que pueden incluso no ser conscientes de estar actuando como defensores ambientales”. En sus redes sociales, la ONG constata que “ella protegía 900 hectáreas de bosque nativo”. Se refieren al fundo La Fritz, de la sociedad del empresario Juan Carlos Morstadt, vecino a la comunidad donde vivía Julia. La mujer comenzó a aprovechar un sector del predio para sus animales, y también una vivienda y unos galpones del mismo, inutilizados. Julia era el pilar de toda la familia. Trabajaba vendiendo huevos, harina tostada, verduras, digüeñes. Tenía una huerta, una veintena de vacunos, cerdos y gallinas.
De acuerdo al relato presentado por la fiscalía, tenía un severo problema de violencia intrafamiliar, al punto que en 2016 uno de sus hijos, José Luis Troncoso Chuñil, mató a un amigo en la vivienda de Julia; fue condenado a 10 años de prisión. Julia atribuyó el hecho a la ingesta de alcohol de su hijo. Así lo expresó ante el tribunal: “Les pido las mil disculpas por lo que mi hijo hizo.
Que me disculpen y lo disculpen a él, porque lo hizo fuera de su conocimiento, porque tomaron todo el día”. El problema, según se develó en la formalización del 15 de enero, no solo lo tenía con su hijo José Luis. Y es que el día en que desapareció Julia habría habido otra pelea brutal en su casa.
Según el mismo relato del Ministerio Público, Javier, otro de sus hijos, quiso arrebatarle los $212 mil de su pensión a un anciano de 90 años que vivía en una mediagua contigua a la casa de Julia. Javier le dio unos puñetazos en la cara y lo amenazó con un cuchillo en el cuello. Fue entonces que Julia se abalanzó para impedirlo. Javier lanzó a su madre contra la pared y la asfixió, según un testigo identificado como yerno de la mujer. El anciano ratificó el testimonio del yerno, pero no vio el momento exacto en que Javier asfixió a Julia. Nuevamente Pablo, afirma el ente persecutor, el hermano mayor, debió hacerse cargo y habría ayudado a ocultar las huellas del crimen, mientras su madre habría sido EMLEUQIRRACSÓ enterrada en algún lugar de su sitio. La familia de Chuñil critica a la fiscalía y dice que sospechan que estaría encubriendo al empresario “latifundista”, como le llaman a Morstadt. En el ambiente de los persecutores dicen que ya conocen la estrategia: “Identifican un caso con potencial de visibilidad, donde se pueda apuntar a las empresas.
Buscan alianzas con fundaciones, comunidades indígenas, apoyos internacionales, y cruzan el cerco informativo para instalar verdades que no son”. Uno de los casos, dicen, fue el de Macarena Valdés, opositora a una central hidroeléctrica en el río Tranquil. En 2016 apareció colgada de una viga. Se identificó como suicidio, pero su marido, Rubén Collío, dijo que a su mujer la habían matado y recorrió Europa denunciando el hecho.
En 2011, Juan Carlos Morstadt, según se ha señalado, firmó la compraventa del fundo La Fritz con la Comunidad Blanco Lepin, de Lautaro, una operación que fue financiada por la Conadi, que le pagó a la sociedad de Morstadt más de mil millones de pesos por 843 hectáreas. Pero la Comunidad Blanco Lepin desistió de usar el predio y la sociedad volvió a hacerse dueña.
Ahora que el giro de la investigación tiene en la mira a los hijos de la mujer, el empresario Juan Carlos Morstadt, dicen sus cercanos, se dio un respiro para someterse a un tratamiento médico, sobrepasado con la tensión que le ha provocado haber sido sindicado como el presunto homicida de Julia.
Su única hermana, María Elena, dijo a este diario que la persecución en contra de su hermano “es el dolor más grande que han causado a nuestra familia”. Pese a las últimas acciones de la fiscalía, el diario El Siglo, órgano oficial del Partido Comunista, publicó una extensa declaración de 70 colectivos que hablan de “un morboso montaje rechazado por los medios populares y por quienes sostienen el pensamiento crítico”. Y la Fundación Escazú Ahora está demandando al Estado de Chile por no dar protección a una defensora ambiental.. Juan Carlos Morstadt fue apuntado durante más de un año como el supuesto autor del homicidio por parte de los hijos de Julia Chuñil, hasta que hace una semana estos últimos fueron formalizados. | LILIAN OLIVARES Tres hijos y el yerno de Julia Chuñil fueron formalizados por el crimen de la mujer en Valdivia el 15 de enero.