Un liderazgo que transforma la educación minera
Un liderazgo que transforma la educación minera VACCM C on la convicción que la educación pública puede cambiar destinos, Fabiola Andrea Tapia Colque lidera hoy la especialidad de Explotación Minera del Liceo Bicentenario Minero S.S. Juan Pablo II de Alto Hospicio. Su labor articula formación técnica de alto estándar, desarrollo humano y compromiso territorial, impactando directamente en las trayectorias de jóvenes y familias de Alto Hospicio y de la Región de Tarapacá. En un territorio marcado por la pampa, la historia obrera y la resiliencia de muchas familias, Fabiola Tapia ejerce un liderazgo que combina rigurosidad técnica, visión estratégica y una profunda conciencia social. Como jefa de la especialidad de Explotación Minera, conduce procesos formativos alineados con las exigencias reales de la industria, pero también con la realidad social de sus estudiantes. La meta no es sólo preparar técnicos altamente competentes, sino personas con competencias socioemocionales y sentido ético. Su labor docente se enmarca en una alianza público-privada con Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi, que faculta a su Fundación ser coadministrador del establecimiento escolar.
Este modelo educativo es único a nivel nacional, a través del cual se busca formar capital humano altamente preparado, caSCALA DALÍ Fabiola Tapia paz de responder a los estándares de la minería moderna sin desvincularse de su identidad territorial. "En este desafío, el liderazgo no se ejerce en solitario, sino en colaboración permanente con los distintos equipos del liceoy Fundación Collahuasi en una lógica de corresponsabilidad", sostiene Asumir este rol no estuvo exento de desafíos. Profesora de inglés de formación, su ingreso al mundo minero implicó aprender un nuevo lenguaje, comprender dinámicas técnicas y culturales distintas. Su historia personal refuerza esa convicción. Formada en la educación pública y egresada del Liceo Padre Alberto Hurtado Cruchaga de Pica, pudo continuar sus estudios gracias al apoyo de Fundación Collahuasi.
Vivir en primera persona el impacto de una oportunidad educativa marcó su vocación: hoy trabaja para que más jóvenes accedan a trayectorias que transformen no solamente sus vidas, sino también las de sus familias y comunidades Desde Alto Hospicio, su liderazgo apuesta por la equidad, la gestión responsable entre educación e industria y el desarrollo humano integral. "El verdadero crecimiento regional no se mide únicamente en cifras, sino en jóvenes que se convierten en agentes de cambio, referentes y líderes conscientes de su territorio", sostiene..