Autor: Catalina Droguett
Día Mundial del Agua
E El 22 de marzo conmemoramos el Día Mundial del Agua, una fecha que debería recordarnos que el agua no es infinita y su escasez ya está definiendo nuestro futuro. En Chile, uno de los países más afectados por la crisis hídrica en América Latina, seguimos enfrentando sequías, sobreexplotación de cuencas y una gestión que no garantiza elacceso equitativo al agua.
Según datos de la Dirección General de Aguas (DGA), más del 50% de las comunas han sido declaradas en emergencia por déficit hídrico, mientras la sobreexplotación de acuíferos y la falta eninfraestructura sostenible siguen sin resolverse. La paradoja esevidente: un país con vastas reservas de agua dulce en sus glaciares ve cómo comunidades dependen de camiones aljibe para sobrevivir. El problema no es solo ambiental, sisocial y económico. Ensectores rurales, la falta de agua potable afecta especialmente a mujeres y niñas, una de las mayores desigualdades del siglo XXI según la ONU. En el ámbito productivo, impacta la agricultura, la seguridad alimentaria y la estabilidad de miles de familias. No podemos seguirviendoel agua como un recurso ilimitado. Urge una mejor gobernanza, inversión en eficiencia hídrica y un enfoque regenerativo que equilibre desarrollo y conservación, dejando atrás la lógica extractivista sin conciencia. Chile tiene la oportunidad de liderar un cambio estructural en la forma en que cuidamos nuestro recurso más vital. Pero para ello, la acción debe ser hay y no cuando el agua sea un lujo inalcanzable.