Editorial: Ordenamiento territorial
Editorial: Ordenamiento territorial La toma de razón por parte de la Contraloría General de la República del reglamento de los Planes Regionales de Ordenamiento Territorial (PROT) abre una etapa relevante para el proceso de descentralización en Chile.
Con esta decisión, los gobiernos regionales quedan facultados para diseñar la hoja de ruta de su territorio, definiendo dónde se localizarán industrias, áreas protegidas y proyectos estratégicos, decisiones que deberán ser consideradas por ministerios y servicios públicos al momento de impulsar iniciativas en cada región. El instrumento no es menor. Según lo señalado por la propia Contraloría, el PROT se constituye como un mecanismo que orienta el uso del territorio mediante lineamientos estratégicos y una macrozonificación destinada a promover el desarrollo sustentable. En términos prácticos, permitirá a cada región proyectar su desarrollo a treinta años, conciliando dimensiones económicas, sociales y ambientales. Se trata, en teoría, de una herramienta que podría corregir una de las debilidades históricas de la planificación chilena: la fragmentación de decisiones sectoriales que, muchas veces, han terminado generando conflictos territoriales. Sin embargo, también surgen algunas interrogantes razonables. La primera duda dice relación con el carácter vinculante del instrumento. Otra interrogante principal apunta a la capacidad técnica y política de los gobiernos regionales para elaborar estos instrumentos con el rigor que requieren. Cabe recordar que planificar el territorio a treinta años es complejo, primero porque saber no sabemos qué será importante mañana. Por otra parte, integrar información científica, proyecciones económicas, variables ambientales y procesos participativos amplios no siempre son suficientes. Porque una cosa es la previsión y otra la realidad. Dicho de otra manera, anticipar y definir vocaciones desde el escritorio puede ser una jugada que no resuelva el problema. Pero las cartas ya están echadas, y vale la pena avanzar. Con esta decisión, los gobiernos regionales quedan facultados para diseñar la hoja de ruta de su territorio".. EDITORIAL Con esta decisión, los gobiernos regionales quedan facultados para diseñar la hoja de ruta de su territorio".