“No quiero que la U. de Chile se convierta en el Instituto Nacional y para eso uno tiene que ejercer autoridad”
“No quiero que la U. de Chile se convierta en el Instituto Nacional y para eso uno tiene que ejercer autoridad” MACARENA CERDA MORALES Son las 16:30 de un martes y Sergio Lavandero (66), candidato a la rectoría de la U. de Chile, recién abandona la sala tras seis horas seguidas de clases. Cruza la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas con un traje impecable, entre laboratorios y estudiantes. Su oficina está en el corazón de instalaciones donde se manejan agentes biológicos de alta complejidad, como el ántrax, un dato que menciona al pasar, como si fuera parte de la rutina.
Desde que ingresó, asegura, ha recorrido la institución en prácticamente todos sus niveles: estudiante, académico, profesor titular, vicerrector de investigación, integrante del Consejo de Evaluación y de la Comisión de Calificación Académica, además de más de siete años como senador universitario.
Con ese recorrido de más de 40 años, el Premio Nacional de Ciencias Naturales 2022 busca convertirse en el próximo rector, en un contexto donde advierte que el conocimiento “se está duplicando en segundos”, lo que, a su juic i o, o b l i g a a i n t r o d u c i r c a m b i o s graduales como mayor flexibilidad curricular, carreras más cortas y lograr una universidad que asuma un rol protagónico en la conducción del país. Ya había sido candidato en 2022. ¿Qué lo hizo postular por segunda vez? “Mi corazón azul. Tengo un fuerte compromiso con la educación pública, yo soy formado en el Instituto Nacional de la Universidad de Chile, y creo que hay enormes desafíos que enfrentar como país y humanidad. Entonces, tengo una vocación de servicio muy profunda y creo que le llegó el minuto a la universidad de conducirla y no solo administrarla.
Yo no quiero administrar la U. de Chile, porque para eso tendríamos que apretar el botón de control automático y siento que lo que necesitamos es conducirla estratégicamente, en donde fijemos prioridades, con reglas claras de funcionamiento, de integración”. ¿Cuáles son los ejes que impulsaría? “Colocarnos al día con el presente es lo más importante. Mejorar sustancialmente la gestión administrativa, agilizar, es algo que es parte de los dolores que todos sentimos en la U. de Chile. Unir a la universidad es muy importante; más que ser una colección de facultades, necesitamos trabajar en proyectos colaborativos. Y estar en la frontera de las ciencias sociales, humanidades, biológicas, en la creación artística, en la innovación.
Cumplir con lo que Chile demanda de su principal universidad pública: que acompañe al Estado, que lo asesore, que le anticipe cuál es el futuro que viene”. “Una de las cosas que quiero hacer es crear un observatorio del futuro que utilicemos como una especie de inteligencia para ayudarnos a tomar decisiones basadas en evidencia. Tenemos enormes desafíos económicos, de innovación. Hoy día estamos viendo que Chile crece muy bajo. Pero lo que me tiene tan preocupado como esto es la educación pública en Chile.
Tenemos SEROLFROTCÉH una tremenda falencia, sobre todo en las primeras etapas de vida”. ¿Qué le falta hoy a la U. de Chile? “Le falta actualizarse, creo que tiene que mejorar su gestión, y tenemos que mirar hacia adentro, ser autocríticos.
Yo lo que quiero es una conducción muy académica, en la que volvamos a la esencia de lo que siento que es la Universidad de Chile”. ¿Cómo evalúa la gestión de la rectora Rosa Devés? “Primero, soy un agradecido de las autoridades que tenemos, porque ser rector o rectora de la U. de Chile Es una institución muy, muy compleja, porque hacemos múltiples cosas. Ahora, cada uno tiene su estilo. Yo prefiero que la historia lo juzgue, porque yo me preocupo del presente y del futuro.
Le quiero imponer un nuevo sello a la universidad, una nueva dirección”. No más tomas En 2019 habló de “erradicar” las tomas en Cartas al Director de este diario. ¿Seguiría con esa postura si es rector? “Exactamente. Primero, aquí hay reglas que tenemos que cumplir, no podemos tener autocomplacencia. No se pueden permitir las tomas porque van contra la esencia de la universidad. A mí me gusta que me convenzan, no que me impongan.
Me parecen inaceptables en cualquier recinto universitario y por supuesto, en Casa Central, que es algo emmos a hacer que se respete”. ¿Cree que habría más tomas en su período, viendo cómo han sido las primeras semanas de gobierno y los reclamos de los estudiantes? “La U. de Chile no tiene que ser una trinchera política. Yo voy a ser rector de todos y voy a cuidar que cada pensamiento político o religioso preserve su libertad de expresarse. Chile siempre ha sido convulso, tenemos que aprender a convivir con ello.
Y en eso, en la universidad, tenemos que dar un ejemplo”. ¿Cómo cree que manejó la ocupación de 2024 la rectora Devés, con el denominado “acampe” en Casa Central? “A mí no me gusta, estoy en total desacuerdo con eso. Tiene que notarse que hay autoridad, es lo que practico siempre.
Hay reglas que tenemos que cumplir, eso es parte de la educación cívica, es lo que me enseñaron también en el colegio, en el Instituto Nacional El antiguo Instituto Nacional, porque hoy día parece que no es el mismo. A la educación pública hoy día la veo en la UTI. Ahí tú puedes ver cuando no hay reglas, hoy día está en el suelo. Yo no quiero que la U. de Chile se convierta en el Instituto Nacional y para eso uno tiene que ejercer autoridad. Si no mejoramos la educación pública a lo largo de todo Chile, no hay futuro para el país, lamentablemente”. “Muchas veces son grupos pequeños, anárquicos que no les interesa precisamente el desarrollo de la universidad.
Tienen otras motivaciones y nosotros no podemos bailar al ritmo de ellos”. ¿Cómo enfrentaría usted una eventual toma? “Si después de seguir todos los pasos y todas las conversaciones se llega a la toma, hay un minuto en que hay que tomar decisiones, y se desalojará”. ¿Cuál sería el lapso de tiempo que aceptaría antes de desalojar? “No sé, habría que verlo, pero no eterno, un par de días o algo así.
En eso no hay dobles lecturas”. ¿Qué opina de la iniciativa de la triestamentalidad en los consejos de facultad? “Yo no tengo problemas con que participen los estudiantes en los consejos de facultad moderadamente, porque nosotros llegamos a un acuerdo. Pero en lo que no estoy de acuerdo, y lo digo con mucha claridad, es en el cogobierno, en la elección de autoridades.
Me gusta estar con los estudiantes, uno es capaz de conocerse, rejuvenece con las ideas que ellos tienen, los comprende Pero hay que tener reglas muy claras, y una es que en la universidad, los que eligen las autoridades tienen que ser los académicos”. Falta de recursos ¿ Le preocupa el recorte del 3% anunciado para el presupuesto en Educación? “Obviamente, es capital humano. Vemos los problemas que tienen los SLEP, tenemos una serie de de problemas que están en plena evolución. Creo que esto no es una trinchera de un partido político o un gobierno de turno, tenemos que levantar la mirada y tener esa visión de Estado. Eso es lo que echo tanto de menos”. “El problema de la educación es una emergencia. Así como hablamos de un gobierno de emergencia, yo creo que deberíamos colocar el título de un gobierno de emergencia también en educación, ciencia y tecnología. Tenemos que preocuparnos de la emergencia del futuro a corto plazo y a largo plazo, porque si no, no hay futuro.
No sacamos nada con solo mirar el presente, tenemos que andar en bicicleta y mascar chicle, ¿o no?”. Una de las cosas que quiero hacer es crear un observatorio del futuro que utilicemos como una especie de inteligencia para ayudarnos a tomar decisiones basadas en evidencia”. DESAFÍOS El científico advierte que hacia 2070 cerca de la mitad de los chilenos tendrá más de 60 años, lo que, dice, obliga a anticipar cambios en educación, salud y desarrollo del país. blemático, monumento nacional. Va-. En su propuesta, enfatiza la necesidad de fortalecer la gestión administrativa, avanzar hacia un trabajo más colaborativo entre facultades y posicionar a la universidad como un actor protagónico en anticipación de los desafíos país.
Sergio Lavandero, candidato a la rectoría de la Casa de Bello: ‘‘Una de las cosas que quiero hacer es crear un observatorio del futuro que utilicemos como una especie de inteligencia para ayudarnos a tomar decisiones basadas en evidencia”. DESAFÍOS El científico advierte que hacia 2070 cerca de la mitad de los chilenos tendrá más de 60 años, lo que, dice, obliga a anticipar cambios en educación, salud y desarrollo del país. blemático, monumento nacional. VaLavandero se ha reunido con la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, y próximamente lo hará con los titulares de Educación y Cultura.