Complejidad operativa marcará la segunda etapa de la Ley de 40 Horas
Complejidad operativa marcará la segunda etapa de la Ley de 40 Horas A partir del próximo 26 de abril, la jornada laboral se reduce legalmente (de 44 a 42 horas), afectando a más de 5 millones de trabajadores. Las multas por incumplimiento según expertos podrían alcanzar cifras millonarias en las grandes corporaciones. Ello, porque el desafío no es solo administrativo, sino que requerirá de una “ingeniería de turnos” para mantener la continuidad operativa 24/7 sin afectar la productividad. Lo que para algunos parece un ajuste de reloj, para las organizaciones con estructuras complejas representa una transformación profunda en su modelo de gestión. Según datos del INE, esta normativa impacta directamente a más de 5 millones de trabajadores del sector privado.
La presión no es menor: durante el último periodo, la Dirección del Trabajo (DT) intensificó sus fiscalizaciones, siendo las infracciones por jornada las más sancionadas, con multas que oscilan entre 3 y 60 UTM por trabajador afectado. ¿Cómo impacta esta ley? Para los trabajadores, la reducción a 42 horas representa un avance en su calidad de vida, permitiendo mayor tiempo de descanso, conciliación familiar y prevención del agotamiento. Sin embargo, su cumplimiento efectivo depende de que las empresas ajusten correctamente los turnos y no compensen la reducción de horas con mayor intensidad laboral o disminución de remuneraciones. Para las compañías que operan con turnos rotativos 24/7, teletrabajo o servicios de emergencia, el ajuste legal implica una reingeniería de bloques horarios. Boris Muñoz, gerente de División Control de Asistencia de Vigatec empresa enfocada en soluciones tecnológicas, señala que “cumplir la norma es una cosa y mantener la productividad es otra muy distinta.
Se necesita entender que es un desafío amplio y que debe ser abordado de manera estratégica”. Según el ejecutivo, el diseño inteligente de turnos y la trazabilidad exacta de cada hora trabajada son hoy los pilares para evitar el colapso operativo. Herramienta estratégica El reciente dictamen de la DT ha entregado certeza jurídica, pero la implementación práctica recae en la capacidad tecnológica de las firmas. En Chile, cerca de 18.000 grandes empresas (con ventas superiores a 100.000 UF) enfrentan el mayor riesgo reputacional y financiero. El control de asistencia ha dejado de ser un trámite para convertirse en una defensa ante fiscalizaciones. Hoy existen soluciones tecnológicas con funcionalidades e integraciones que pueden contribuir más allá en lo que es la operación de las empresas.
Por ejemplo, con la adopción de plataformas certificadas q u e i n c l u y a n b i o m e t r í a, cálculos automáticos de jornada y trazabili-. Esta comienza el 26 de abril y de acuerdo a los especialistas, el desafío no es solo administrativo; requerirá de una “ingeniería de turnos”. Se reduce de 44 a 42 horas: dad con disponibilidad inmediata ante fiscalización.