Autor: Por: Bastián Álvarez Pardo
Todos los caminos llevan a Bélgica
Todos los caminos llevan a Bélgica La tan conocida y tradicional frase «Todos los Caminos Llevan a Roma», busca demostrar que hay muchas formas de llegar a un mismo objetivo.
Y, en el caso del millonario fraude a la Corporación Municipal Gabriel González Videla, de acuerdo con las declaraciones de los imputados en la audiencia de este jueves 28, bien podría decirse que «todos los caminos llevan a Bélgica». Testimonios que siguen apuntando al rol protagónico de Bélgica Guerra, ex secretaria de la Unidad de Salud de la Corporación Municipal Gabriel González Videla, en el millonario fraude a la entidad, se escucharon en el Tribunal Oral en lo Penal de La Serena.
En la cuarta jornada del juicio por el millonario fraude, cuyo monto superaría los $760 millones, comparecieron los co-imputados Patricia García Cárdenas; Hugo Valenzuela Zepeda; Carolina Martínez Alarcón; María José Ortiz Cobos y Marcelo Rivera López.
Y, entre los testimonios, surgieron diversos puntos en común y coincidencias, que dan cuenta del rol que habría cumplido Bélgica Guerra en la estructura fraudulenta, solicitando a los hoy coimputados que facilitaran sus RUT y claves tributarias, para la emisión de boletas por servicios no prestados a la Corporación Municipal, con informes y firmas falsas, visados y firmados por Nicole Cadena.
Tareas como «entrega de insumos para talleres»; «prestación de servicios para rehabilitación, recuperación y reinserción»; «apoyo en campañas informativas», «promoción de actividades», entre otras, eran las consignadas en los informes que habría redactado Guerra, los que aparecían con timbre, firma y visación de la Corporación Municipal y su ex coordinadora del Departamento de Salud, Nicole Cadena, con el fin de hacer válidos los pagos fraudulentos a los supuestos funcionarios de la Corporación.
En sus declaraciones, los co-imputados coincidieron en que fueron contactados para facilitar sus claves del Servicio de Impuestos Internos, además de sus cuentas bancarias, la mayoría de ellas, Cuenta RUT de Banco Estado, con el fin de que se les depositara dinero. Además, los testimonios tuvieron como elemento común, que ninguno de los imputados tenía conocimien to de que sus nombres y datos personales eran utilizados para la emisión de los informes y boletas.
Éstos debían girar los montos en caja bancaria y entregar las sumas en efectivo a Bélgica Guerra, transacciones que se realizaban en las inmediaciones del edificio de la Corporación, ubicada en calle Ánima de Diego, en La Serena. LAS DECLARACIONES En el caso de Hugo Valenzuela; declaró que trabajó como chofer en diversos viajes turísticos al sur de Chile, que Bélgica Guerra organizaba junto con funcionarios de la Corporación.
En uno de estos viajes, indicó Valenzuela, Guerra le solicitó el favor de entregarle su Cuenta RUT «para hacer un negocio», argumentando que tenía problemas en su cuenta bancaria que le impedían recibir depósitos y hacer giros.
La idea era que los montos fuesen depositados a la cuenta de Valenzuela, quien posteriormente giraba el dinero y lo entregaba en efectivo a Guerra, quien, a cambio del favor, le daba $50.000 para la bencina de su vehículo y como retribución por el «servicio». Además, Valenzuela, quien se mantuvo con arresto domiciliario durante casi un año y sin percibir ingresos; reconoció que, debido a que no contaba con registros, en su correo electrónico, de la actividad en su portal del SerAutor: Por: Bastián Álvarez Pardo.
La cuarta jornada del juicio por fraude al Fisco, asociación ilícita y lavado de activos, continuó con las declaraciones de imputados que indicaron el rol que cumplía Bélgica Guerra, secretaria de la Unidad de Salud de la entidad, como captadora y recaudadora de los dineros. FRAUDE EN LA CORPORACIÓN MUNICIPAL GABRIEL GONZÁLEZ VIDELA: Todos los caminos llevan a Bélgica LA RECLUTADORA vicio de Impuestos Internos, desconoció que Bélgica Guerra utilizaba sus datos tributarios para cometer el fraude.
En tanto, María José Ortiz, ex pareja de Alejandra Fuenzalida, conductora de ambulancias del CESFAM Emilio Schaffhauser y otra de las co-imputadas en el caso; declaró que, en reiteradas ocasiones, fue «presionada» por Bélgica Guerra para emitir boletas y realizar depósitos a sus cuentas bancarias. Además, reconoció que Fuenzalida siempre le manifestó ser amiga cercana de Bélgica y todo comenzó cuando, en 2019, le pidió si podía emitir una boleta a nombre de ésta. Tras ello, Bélgica habría solicitado a Alejandra las claves tributarias de María José.
Los primeros tres meses, Guerra emitió las boletas utilizando sus datos y luego, fue la propia María José quien emitió las boletas, retiraba el dinero por caja y lo depositaba a la cuenta bancaria de Guerra. Sin embargo, Ortiz, quien se encuentra con arresto domiciliario nocturno, comenzó a sospechar y le comentó de esto a su pareja.
Fue en ese momento que Alejandra le pidió que estuviese tranquila, ya que la supuesta amistad de Bélgica con el Carolina Martínez Alarcón conoció a Bélgica Guerra a través de la madre de esta última, Aurora Galleguillos. Martínez trabajó en la Delegación Municipal de La Antena a través del programa Pro Empleo, mientras Galleguillos era dirigenta social, motivo por el que forjaron un lazo de cercanía.
Tras finalizar el programa, Martínez se vio en la necesidad de buscar empleo, momento en el que le entregó su currículum vitae a Bélgica Guerra, quien a cambio, le pidió ayuda, con la entrega de sus claves del Servicio de Impuestos Internos, para emitir boletas a supuestos funcionarios que no contaban con datos tributarios, servicio por el que Bélgica le pagaba una comisión directamente a su cuenta bancaria. Tras recibir los depósitos, Carolina retiraba el dinero por caja y luego lo entregaba en efectivo a Bélgica, quien le pidió reclutar a más personas y quedarse con una comisión.
Fue así como Martínez hizo partícipes de la estructura a sus hijos, Rodrigo y Natalia Vallejo Martínez, a Marcos Seura, quien declaró en la audiencia de este martes y a su pareja, Michael Tafalla, coimputados en el caso. entonces alcalde, Roberto Jacob, las protegería. A pesar de ello, las dudas, en lugar de aplacarse, aumentaron. Alejandra le pidió a María José pedir un préstamo bancario para asistir a una capacitación en el extranjero, crédito que sería pagado con el dinero proveniente de las boletas. Ortiz le pidió a su pareja que le presentara a Bélgica, para hablar cara a cara, encuentro que se concreto tras varias negativas de Alejandra.
Tras dicha cita, señaló María José Ortiz, Alejandra le confesó que emitía boletas a Bélgica Guerra hacía varios años y que, además, eran amigas cercanas e incluso, Fuenzalida entregaba servicios personales como chofer particular a la secretaria de la Unidad de Salud. APELABAN ALA NECESIDAD Y LA DESESPERACIÓN En 2020, tras llevar más de cuatro meses sin trabajo, Marcelo Rivera López recibió un ofrecimiento que parecía demasiado bueno para ser cierto.
Según su relato, imposibilitado de reunir los $350.000 mensuales que requería para pagar el arriendo de su casa, le ofrecieron un ingreso extra. ¿Qué tarea debía cumplir? Facilitar su clave del Servicio de Impuestos Internos y su Cuenta RUT a Carolina Martínez, otra de las co-imputadas y en ese entonces, su suegra, para que le depositaran el sueldo de una persona que tenía doble contrato en la Corporación Gabriel González Videla. Así, narró, recibió diversos vale vista y transferencias, los que giraba y entregaba en efectivo y por mano a Carolina Martínez y luego, transfirió dineros directamente a la cuenta bancaria de Bélgica Guerra. Para ello, indicó, incluso llegó a abrir una cuenta en el Banco Coopeuch, ya que su Cuenta RUT no dio abasto para los montos que se manejaron en la fraudulenta operación.
En ese entonces, Rivera era pareja de Natalia Vallejo Martínez, hija de Carolina Martínez, sindicada como «reclutadora» de varios de los participantes en la estructura fraudulenta de la Corporación Municipal, propiciada por Bélgica Guerra y Nicole Cadena. Autor: Por: Bastián Álvarez Pardo.