Autor: Jaime Mc Intyre Astorga
Columnas de Opinión: Patagonia austral: no cerremos la puerta al turismo de expedición
Columnas de Opinión: Patagonia austral: no cerremos la puerta al turismo de expedición C Señor Director: En las últimas semanas, el senador Alejandro Kusanovic ha instalado en la agenda pública la idea de que las naves de expedición extranjeras que navegan los fior dos y canales australes estarian operando en flagrante violación de la Ley 21.774 de cabotaje marítimo. Sus argumentos, con todo respeto, no resisten un análisis jurídico serio, y la confusión que promueve podría causar un daño severo y dificil de revertir al turismo nacional.
La ley define el cabotaje de pasajeros como el "transporte marítimo, fluvial o lacustre cuyo origen y destino son puntos del territorio nacional". Los cruceros de expedición que el senador denuncia -naves menores de 400 pasajeros que vienen de o se dirigen a puertos extranjerosno encajan en esa definición. Durante su transito por aguas nacionales, estas naves ocasionalmente desembarcan pasajeros para realizar excursiones en tierra, regresando a bordo el mismo dia. Esta actividad llamada "landing", ha sido tradicionalmente autorizada por Directemar y por Conaf cuando se desarrolla en Parques Nacionales, no estando mencionada ni menos prohibida por la Ley 21.774 en ninguno de sus articulos. Aplicar esa norma para denunciar ilegalidades implica usarla en situaciones que ella misma no contempla. Lo verdaderamente preocupante son las consecuencias practicas. Estas navieras planifican sus itinerarios con 18 a 24 meses de anticipación. Si Chile proyecta una imagen de destino juridicamente incierto, los operadores redirigirán sus rutas hacia Argentina o saldrán directo a la Antártica desde Ushuaia. No es una amenaza teórica: durante la temporada 2025-2026 ya se registró una reducción aproximada del 30% de naves, atribuida a infraestruc tura inadecuada y altos costos opcrativos, entre otros motivos. Ello demuestra que estos operadores no están obligados a recalar al pais y que, ante un entorno hostil o incierto, simplemente optan por no venir.
Si se persiste en este camino, el costo recaerá no solo en Magallanes, sino también en todos los puertos chilenos donde estas embarcaciones hacen escala, llevándonos finalmente a la eliminación de nuestro pais como destino de estas navieras. La Patagonia chilena no necesita menos visitantes ni más barreras de entrada. Necesita regulación inteligente, fiscalización efectiva y una política turistica que aproveche la ventaja competitiva más extraordinaria que tiene Chile: una naturaleza austral que el mundo entero quiere conocer. Cerrarle la puerta al turismo de expedición internacional, con argumentos jurídicos que no se sostienen, seria un grave error que podríamos lamentar durante muchos años. Autor: Jaime Mc Intyre Astorga.