Autor: Mario Isidro Moreno
"Paco echado", un conocido pescador del estrecho de Magallanes
"Paco echado", un conocido pescador del estrecho de Magallanes Por E n Magallanes, hay personajes que, hurgando su alma, se encuentran historias que merecerían ser contadas por la pluma de algún gran escritor como Alejandro Dumas, Emilio Salgari, Francisco Coloane o el mismísimo Julio Verne.
Así sucede con "Paco echado", un antiguo pescador del sector de la comuna de San Gregorio, que tenía su ranchito en la orilla norte del estrecho de Magallanes, entre las bahias Buque Quemado y Munición, en campos de la familia Nikovic frente a la estancia Pirámide.
Arribó al lugar un día para trabajar con su hermano en la pesca y recolección de algas y. a la muerte de este, continuo ocupando la rus tica cabaña construida con desechos que el mar dejaba en la playa. Con el tiempo, la Municipalidad de San Gregorio le construyó una mejor vivienda.
Su nombre era Héctor Soto Muñoz y su apodo lo obtuvo cuando la gente comenzó a esparcir el rumor que había sido un antiguo carabinero el cual había sido eliminado de las filas de la institución policial. Efectivamente, yo lo conocí siendo funcionario y estaba destinado al Reten isla Navarino, en la zona del ca nal Beagle. Fue siempre un aventurero y un emprendedor que, aun que sus negocios obtenían pingües ganancias, siempre se mostró como un hombre modesto.
Entre sus "trueques" con habitantes del lugar, obtuvo un bote a remo que luego lo doto de un motor fuera de borda, para visitar unos lanares que tenía en un islote cercano, los cuales le producían leche, carne y lana. Otros negocios, quizás no tan santos, le causaron que la Armada lo tuviera "entre ojos" y consiguiera su traslado a Punta Arenas donde, finalmente, por razones del servicio, lo separaron de su institución. Su afán comercial lo dedicó entonces a viajar en los barcos que hacían navegación por los canales, en un itinerario que comprendía Punta Arenas, Puerto eden, Puerto Montt y viceversa.
En la ciudad del eterno invierno, adquiria vinos, licores y otros "embelecos" que le servían de cambalache por productos del mar en Puerto Eden, como cholgas y pescado secos y lo que era agregado al luche, pescado ahumado, quesos y harina tostada que vendia en Punta Arenas. El periplo le daba buenas ganancias ya que en todos los lugares iba aumentando su capital. En cierta ocasión, debió esperar más de lo conveniente en Puerto Edén para que lo surtieran de mercaderías, debiendo quedarse largos días en espera del regreso de los pescadores con su mercancia.
La vida en ese sector de los canales le entregó una pátina que lo hizo parecer natural del lugar y, cuando acerto a pasar por Puerto Eden un barco científico alemán, fue confundido por un kawésqar y, nuestro amigo, "ni corto ni perezoso" se dejó regalonear por los tripulantes que lo invitaron a realizar un viaje hasta Puerto Natales. Por supuesto que aceptó y embarcandose en la nave extranjera partió rumbo a la capital del turismo.
Fotografiado y entrevistado por alemanes Durante la navegación, fue muy fotografiado y entrevistado por los alemanes, respondiendo a sus preguntas en una media lengua aprendida de sus contactos con los alacalufes, lo cual demostraba aún más que pertenecía a ese pueblo originario.
Quizás como una forma de ver que sentia al probar por primera vez el whisky le ofrecieron este tipo de licor, el cual paladeó abriendo los ojos como si fuera la primera vez que lo degustaba, lo que motivó que le ofrecieran más y más hasta casi secar la botella con los aplausos de sus anfitriones. (Lo que ellos no sabían, era que, producto de sus ganancias, Soto tenia en su hogar en Punta Arenas cajones de Whisky de diferentes marcas con cuyo licor compartía de vez en cuando con los amigos)_ Bien comido y bien tomado arribó a Puerto Natales, donde desembarco junto a sus pertenencias, continuando su recorrido comercial, dejando, lamentablemente, unos antecedentes equivocados de la raza de los cana les a los científicos teutones.
Su permanencia en su cabaña del estrecho de Magallanes le granjeo muchas amistades especialmente en la Villa Punta Delgada, sede de la capital de la comuna de San Gregorio, quienes lo cuidaban y atendían algunas de sus necesidades. Fui con el programa "El Mirador" de TVN a realizarle una entrevista en su cabaña.
El periodista, al ver un telefono con ficha Instalado en la muralla exterior de su vivienda le preguntó: ¿ Usted vende las fichas para usar este teléfono? Yo se la vendo, pero si no le contestan es su problema.
El teléfono por supuesto que estaba descompuesto y era uno de los tantos cachuHéctor Soto Muñoz, muy dentro de su corazón, siempre llevo el recuerdo de hareos que él recogía en la playa. ber sido carabinero de Chile. Pero pudo más su sed de aventuras y la muerte lo llamó a cuatro días del aniversario de su querida Institución. Autor: Mario Isidro Moreno.
Su nombre era Héctor Soto Muñoz y su apodo lo obtuvo cuando la gente comenzó a esparcir el rumor que había sido un antiguo carabinero el cual había sido eliminado de las filas de la institución policial La estampa de Héctor Soto Muñoz. En pleno proceso de limpieza de una pesca de robalos. Su larga estadia a orillas del estrecho de Magallanes le granjeo muchas amistades especialmente en la Villa Punta Delgada, comuna de San Gregorio. Una generosa pesca de pejerreyes. La estampa de Héctor Soto Muñoz. En pleno proceso de limpieza de una pesca de robalos. Su larga estadia a orillas del estrecho de Magallanes le granjeo muchas amistades especialmente en la Villa Punta Delgada, comuna de San Gregorio. Una generosa pesca de pejerreyes. "Paco echado", un conocido pescador del estrecho de Magallanes Autor: Mario Isidro Moreno.