Bicentenario chilote desde fuera de la Isla Grande
Bicentenario chilote desde fuera de la Isla Grande Pablo Fábrega y Héctor Contador odas las culturas del mundo responden a una forma de adaptación de T los seres humanos a las diferentes circunstancias que nos ha tocado vivir a lo largo de los siglos y en territorios muy disímiles. Por eso no existen "culturas superiores" a otras.
Sin embargo, no toda la cultura es "Patrimonio". La ex Dibam (2011) definía el Patrimonio como el "conjunto determinado de bienes tangibles, intangibles y naturales que forman parte de prácticas sociales, a los que se les atribuyen valores a ser transmitidos y luego resignificados, de una época a otra, o de una generación a las siguientes". Ese conjunto "corto" a nivel global es evaluado por la Unesco para declarar oficialmente y en la máxima categoría de "Patrimonio Universal de la Humanidad" a ciertos sitios o tradiciones evaluados como tales. Chile sólo tiene siete sitios o territorios de un "Valor Universal Excepcional" (natural o cultural), único e irremplazable.
No es casualidad que, desde la zona central de nuestro país hasta el extremo austral, el único declarado por la Unesco en 2000 sean las 16 iglesias de Chiloé, las que corresponden a un estilo de construcción único en el mundo: la "Escuela Chilota de Arquitectura Religiosa en Madera", la que no sólo trabajó en la Isla Grande, sino que se extendió al menos desde el templo de Punucapa en Valdivia hasta Punta Arenas. Entre 1567 y hasta 1793 la Gobernación de Chiloé abarcó jurídicamente desde el río Bueno (actual límite entre la región de Los Ríos y Los Lagos) hasta el Cabo de Hornos.
Fueron los jesuitas los que con sus Misiones Circulares y con la creación de los fiscales religiosos quienes más contribuyeron a que esa amalgama de cultura española arcaica, sumada a la de los pueblos originarios, diera origen en el transcurso de los 200 años de aislamiento de "Chile" tras la victoria de Curalaba de 1598, a una de las pocas identidades culturales fuertes que persisten hasta hoy. ¿QUÉ ES CHILOÉ? Cuando hablamos de Chiloé debemos hablar de una mixtura, todo lo relacionado con nuestro territorio tiene que ver con el sincretismo. Hasta antes de 1567 los indígenas que recorrían los canales de este territorio tenían un sistema de vida muy dificil por su naturaleza y clima. Ellos construyeron sus dalcas (canoas hechas con cortezas de árbol e hiladas con fibra vegetal), las que pese a su fragilidad los hizo grandes navegantes.
A la llegada de los españoles, estos se encuentran con los mismos problemas que les generaba la naturaleza a los indígenas, con la diferencia que el uso de herramientas y no de conchillas o puntas hechas de piedra facilitaría el construir embarcaciones y viviendas con la riqueza que contaba el sur, el oro verde, las maderas nativas, además de agregar las velas a la embarcación.
Los españoles de Chiloé cumplieron el mandataba de la Reina Isabel La Católica: "cásense españoles con indias e indios con españolas". El chilote (mestizo del indígena de Chiloé y el español de Europa) es orgulloso de aquello. Su modo Fig 5. Chalupa de vida y sus prácticas no cambiaron con el paso del tiempo, sus relatos orales se fueron adaptando tanto en el Chiloé insular como en el Chiloé Continental.
La Minga, Medán, Quelcún, Trilla, el Yoco, Fiestas Religiosas, faenas como la construcción de embarcaciones en los astilleros por carpinteros de ribera, artilugios como el sacho, el candado chilote, el almud, incluso comidas como la chochoca, el milcao, el curanto (el que conocemos actualmente), todo es parte de nuestra raigambre chilota.
Uno pudiera pensar que en pleno siglo XXI se hable de estas cosas es un poco extraño, pero la verdad es que no, en Chiloé insular y continental muchas de esas practicas aún persisten y eso nos vuelve atractivos como un polo turístico no sólo para Chile, sino para el mundo.
La historia chilota no fue borrada en estos 200 años de anexión al territorio chileno, sino que ha reforzado el orgullo de quienes en cualquier parte del mundo donde estemos, somos orgullosos de decir "somos chilotes". Pero Fig 6.
Dalca para que esto siga sonando con el peso de la historia que se merece, debemos seguir conservando nuestras costumbres y tradiciones, debemos seguir documentando, investigando y preservando nuestra historia, dejando vestigios de esta para las futuras generaciones, porque lo que no se cuida, se pierde. Nuestra rica y nutrida historia debe ser conservada, pues tiene características únicas ligadas intrínsecamente a un pueblo que ha sabido sobrevivir a la globalización. El siguiente seminario organizado por la UACh y la Fundación Voces Locales se realizará en Castro el 1 de abril para celebrar la Batalla de MocopuIli.
Este ejercicio de reflexión se realizará durante todo el año 2026 en cada una de las otras capitales provinciales y regionales que gozan de la cultura chilota: Osorno, Chaitén, Coyhaique, Punta Arenas, Río Gallegos (Argentina) y uno final en Santiago, en donde se presentarán las síntesis y reflexiones finales para que Chile conozca también la trascendencia del Bicentenario Chilote. C3. El pasado 19 de enero, en la Casa Pauly, se inició un ciclo de ocho seminarios que organiza la UAChy la Fundación Voces Locales para reflexionar sobre la importancia de la identidad cultural chilota. Los seis expositores destacaron su enorme influencia en toda la Patagonia chileno argentina. A LA IZQUIERDA, ILUSTRACIÓN DE UNA CHALUPA CHILOTA; Y A LA DERECHA, ILUSTRACIÓN DE UNA DALCA CHONA. FUENTE: CUADERNO DE NAVEGANTES, LABORATORIO DE NAVEGACIÓN PATRIMONIAL DE DALCAHUE.