Autor: Peter Hartmann
Columnas de Opinión: Des-cubriendo el descubrimiento de Aisén
Columnas de Opinión: Des-cubriendo el descubrimiento de Aisén Director CODEFF Aisén, Presidente Agrupación Aisén Reserva de Vida Estamos desde algunos meses contribuyendo a escribir partes de un libro sobre la cuenca del río Aisén, una iniciativa de la ONG Ecosistemas, que ya ha publicado otros, de gran interés, sobre las cuencas del Maipo, Futaleufú y Loa. La verdad es que no nos habíamos dedicado mucho a la cuenca del Aisén, en la cual hay quienes sí lo han hecho. A esto se sumó últimamente la Mesa Estratégica de Recursos Hídricos gestionada por la Dirección Gral. de Aguas del MOP.
Tal vez, la excepción sea cuando para un proyecto de turismo comunitario sustentable en Rio Paloma Lago Caro publicamos cartillas sobre patrimonio natural y cultural de ese sector y presentamos una propuesta de Zona de Interés Turístico de la alta cuenca del rio Blanco, la cual SERNATUR y la I. M de Coyhaique se comprometieron a seguir tramitando, lo cual no han cumplido.
Dedicado a buscar antecedentes, la primera sorpresa fue descubrir que en esta cuenca hay al menos veinte lagos, más otras cuantas lagunas. ¿ Habrá otra cuenca de Chile con tanto lago (. .. y de los cuáles no tenemos mayor conciencia)? Luego, averiguando sobre el poblamiento, nos encontramos con más sorpresas: La mayor, es que en enero de 1897 la expedición encomendada por el Perito de Límites chileno y dirigida por el geógrafo alemán Dr. Hans Steffen, se interna por el río Aisén hasta la confluencia del Mañihuales con el Simpson; ambos nombres puestos por ellos.
Ahí Steffen decide explorar el valle desconocido del Mañihuales (eso por la cantidad de mañíos que encontraron ¿ quedara alguno?), junto al militar prusiano contratado por el ejército chileno, capitán Robert Horn y un grupo de chilotes y llanquihuanos. También bautizan al río y cerro Emperador Guillermo en honor a su Kaiser y luego prosiguen por el río Nirehuao, por donde salen, cruzando la divisoria de aguas, a la pampa argentina.
La otra sección, encabezada por el dibujante, astrónomo y geomensor, Oscar Fischer, mas el naturalista sueco Pér Dussen y el otro capitán contratado por el ejército, Walter Bronsart von Schellendorf, se internaron por el valle del Simpson en búsqueda del paso hacia la estepa que ya había avistado la expedición del Comandante Enrique Simpson de 1871. Este grupo de exploradores pasó por el costado norte del río Coyhaique hacia el oriente.
En eso fueron autores, por descuido, del primer incendio continental (quemándose inclusive un sector de la actual RN Coyhaique). La cuestión es que, en el centro de Coyhaique hay calles que homenajean a Dussen y a Horn (que no pasó por ahí), en vez de a Bronsart, y ¡ hay nisiquiera un pasaje que recuerde a Fischer! Parece que la comprensión de lectura en Chile no es solo un déficit actual. Peor aún, si bien hace poco se corrigió el nombre de Dussen ¡ faltó el resto! Por lo demás, según Steffen, Coyhaique en realidad era Coikaike. A lo mejor es por eso que no se logra "traducir" ese topónimo. Otros aspectos que descubrimos, es que fueron los argentinos encabezados por Escurra quienes llegan primero a "los pantanos de Coyhaique" y en la cartografía argentina de 1895 ya aparece el lago Elizalde.
También es de esa época el primer poblador de la cuenca, el "norteamericano" (según Steffen), Richards, que en realidad era de la colonia galesa del Chubut y al cual la Sociedad Industrial de Aisén, apenas instalada correteó fuera de su concesión. Otro dato importante, es que el nombre Aysén (en español antiguo igual que Valparayso), lo menciona el misionero P. José García, quien en 1766-67 fue el primer europeo en conocer el estero o fiordo, navegando en dalca con un grupo de chonos, y que registra en un bosquejo. En cambio, al río lo llama "De los Desamparados". Y es el capitán José de Moraleda quien bautiza, en 1792, al río Aysén igual que al estero. O sea, son García y Moraleda os responsables de que hoy en día nos encontremos en Aisén (en español actual), nombre que sería de origen chono. Otro detalle interesante es que cuando Steffen emprende su expedición ya estaban operando en el sector del delta las factorías cipreseras de Ciriaco Alvarez, lo que sería el primer emprendimiento extractivista en la cuenca. Autor: Peter Hartmann. Opinión