Autor: Tomás Gárate, alcalde de Puerto Varas
Cartas: Plan costo de la vida
Cartas: Plan costo de la vida. Hay decisiones que se postergan porque incomodan, y otras que se toman porque la realidad no admite espera.
En Puerto Varas, el alza del costo de la vida -empujada con fuerza por el aumento en los precios de los combustiblesdejó de ser un indicador económico para convertirse en una urgencia cotidiana: hogares que ajustan su calefacción, adultos mayores que racionan el gas, familias que ven cómo sus ingresos alcanzan para menos. Cuando la vida se encarece, los gobiernos locales no podemos mirar desde la vereda. Debemos intervenir, incluso con recursos limitados, para sostener a quienes más lo necesitan. Por eso decidimos priorizar gasto social de contingencia por sobre otras inversiones, activando el Plan de Apoyo al Costo de la Vida, con $293 millones destinados a más de 2.500 hogares vulnerables de nuestra comunidad. No es una solución estructural ni pretende serlo.
Es una decisión política concreta y acotada: ampliar la ayuda alimentaria, asegurar acceso a calefacción -con leña certificada y vales de gasy entregar kits de higiene y aseo que alivien el gasto a grupos específicos: adultos mayores, mujeres jefas de hogar y familias monoparentales. Pero también hay límites. Los municipios no fijamos el precio de los combustibles ni controlamos la inflación. Sabemos que estas medidas no resuelven el problema de fondo, y que la demanda supera con creces nuestra capacidad. Por lo mismo, es urgente que se despeje la incertidumbre sobre los beneficios anunciados del Estado, para que lleguen a quienes lo necesitan. El invierno se acerca, y en el sur eso duele más que en otras partes del país. Gobernar es hacerse cargo, incluso cuando no alcanza. Y en ese camino, el desafío es doble: responder hoy, sin dejar de empujar cambios más profundos mañana. Autor: Tomás Gárate, alcalde de Puerto Varas.